Redacción Ecos. Foto: AFP.- Diez meses después de las últimas elecciones en Croacia, la victoria de los conservadores este lunes en los comicios anticipados, abre la puerta a la repetición de la misma coalición de Gobierno de centro-derecha creada el pasado enero, que duró sólo seis meses.
Con el 84% de los votos escrutados, la conservadora Unión Democrática Croata (HDZ), dirigida ahora por el eurodiputado Andrej Plenkovic, ha obtenido 61 de los 151 diputados del Parlamento, cinco más que en las elecciones de noviembre.
El Partido Socialdemócrata (SPD) del ex primer ministro (2011-2015) Zoran Milanovic han obtenido 54, cinco menos que hace diez meses. Este resultado ha volteado la previsión de los sondeos a pie de urna, que hablaron primero de una victoria socialdemócrata por un sólo escaño y luego de un empate a 57 diputados.
“Garantizo que el futuro Gobierno croata será estable, en provecho de los ciudadanos croatas, orientado a Europa, como nos han aconsejado nuestros amigos del Partido Popular Europeo”, manifestó Plenkovic, un diplomático y miembro del Parlamento Europeo, que sólo recientemente se convirtió en el líder del partido, al anunciar su victoria.
En una señal de la desilusión de los votantes, la asistencia a las urnas se desplomó, y Zivi Zid ("Escudo Humano"), una alianza populista de izquierda, repuntó de uno a ocho asientos con promesas de asumir una línea dura contra los bancos y demandas para el enjuiciamiento de funcionarios corruptos no identificados.
La HDZ parecía ser el partido mejor ubicado para formar un gobierno, pero podría ser difícil para cualquiera de las partes construir una coalición con un mandato claro para llevar a cabo las dolorosas reformas a la administración pública exigidas al país de 4,3 millones de habitantes.
La Unión Europea quiere que su miembro más nuevo controle su elevada deuda pública, reduzca el déficit presupuestario, reestructure la administración pública y mejore el clima de negocios para impulsar el crecimiento en una economía dominada todavía por las empresas estatales.
Most, que se encamina a conquistar 12 escaños, ha dicho que la implementación de sus reformas liberales es una condición previa para sumarse a una coalición. Pero cualquier gobierno de mayoría podría necesitar el apoyo de otros partidos más pequeños, incluyendo aquellos que representan a las minorías étnicas.