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Por Redacción Ecos. Foto: F. Parra/Getty Images.- La Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela eligió como nuevo Presidente de la más alta Corte de la Nación, al polémico y criticado Magistrado Maikel José Moreno Pérez, que se desempeñaba como Vicepresidente de esa entidad desde 2015 y Presidente de la Sala de Casación Penal desde 2014.

En este cargo le sucede la magistrada Indira Alfonzo Izaguirre, tras ejercer la Segunda Vicepresidencia, mientras presidía a la par la Sala Electoral, desde donde emitió sentencias relacionadas con el referendo revocatorio presidencial, que la oposición impulsó durante 2015 contra el Jefe de Estado, Nicolás Maduro.

Tras su nombramiento, Moreno aseguró que trabajará "24 horas al día" para acabar con la impunidad y la corrupción en el país. "Este Tribunal Supremo de Justicia con mi dirección, al frente de este alto tribunal, vamos a continuar con la labor de la magistrada Gladys María Gutiérrez, igualmente unirnos todos los poderes públicos nacionales para el ataque a la corrupción, a la impunidad", expresó.

"Este es un espacio para el diálogo entre los diversos del país; cuenten con esta casa de la justicia para el diálogo, para la fraternidad, para el amor, para la paz del país", añadió Moreno en una rueda de prensa transmitida por la televisión nacional.

El TSJ no ha informado sobre el destino de su hasta ahora presidenta, también polémica y criticada por su apoyo incondicional a la Administración Maduro y con cuestionadas credenciales académicas, Gladys Gutiérrez, que llegó a cargo desde mayo de 2013 y operaba en la Sala Constitucional.

Sobre el nuevo máximo responsable de la justicia venezolana, el Supremo Tribunal Venezolano reseña que es Doctor en Derecho Constitucional y docente universitario con más de 15 años de trabajo jurídico en el país caribeño y diplomático en varias naciones como Italia y Trinidad y Tobago.

La oposición venezolana y algunos sectores académicos critican su historia de vida por violencia policial, que incluso le llevó dos años a la cárcel por un homicidio a finales de los años ochenta y por acusaciones de corrupción judicial y abuso de poder, que no prosperaron en su momento. Se decía a principios del actual siglo que pertenecía al Clan de los Enanos.

Perkins Rocha, ex magistrado de la máxima instancia jurídica del país, no es optimista sobre la designación de Moreno. “Sí espero algo: que sea peor” dijo sobre la gestión que se avecina a manos del abogado constitucionalista de 51 años, nacido en El Tigre, Estado Anzoátegui. Por lo menos Gutiérrez cuidaba las formas, añadió.

Se espera que el nuevo TSJ sea más radical, más déspota, y que le interese menos cubrir bajo un supuesto manto de constitucionalidad alguna de sus sentencias. Si el Gobierno necesita una acción jurídica para justificar alguna arbitrariedad y acude al TSJ, Moreno no guardará forma alguna para cumplir el deseo del Ejecutivo, avizora Rocha, quien dijo sentirse indignado por el nombramiento. “Creo que Moreno no se va a parar en detalles de forma para preservar la justicia socialista, que protege a las personas del Gobierno que se han aprovechado del erario público y que hasta han administrado el negocio de los narcóticos”.

Moreno, un asalariado de Nicolás Maduro según Rocha, no cumple con los requisitos constitucionales para ejercer el cargo de magistrado. La Constitución expresamente señala que son 15 años al servicio de la abogacía. Es evidente que este señor ha estado ocupando cargos consulares, que no le han permitido ejercer esos 15 años, al margen de si está o no graduado desde ese tiempo, comentó el jurista.