Por Felicia Saturno Hartt. Foto: D. de la Rey/AFP.- Como se esperaba, la antigua número dos del Gobierno de Hong Kong y favorita del Régimen Comunista Chino, Carrie Lam, ganó las elecciones a la jefatura del ejecutivo hongkonés, con una holgada mayoría.
En las votaciones, realizadas este domingo, participaron 1.194 personas, todos miembros de un exclusivo comité que representa al 0,02% de los cinco millones de ciudadanos de la región.
La nueva jefa ejecutiva de la región administrativa china asumirá el cargo el próximo 1 de julio, sucediendo a Leung Chun-ying.
Lam ganó en las primera ronda y sumó 777 preferencia, 177 por encima de los 600 requeridos para ganar la votación. Se impuso a sus dos rivales, el ex Secretario de Finanzas John Tsang, con 365 votos y que partía como favorito de los ciudadanos y el juez retirado Woo Kwok-hing, con sólo 21 apoyos.
Carrie Lam, de 59 años, se convierte en la primera mujer que asume ese importante cargo Hong Kong.
La dirigente, considerada capaz e inteligente, pero despreciada por los movimientos prodemocráticos de Hong Kong, tendrá ahora la difícil tarea de rebajar las tensiones en la región administrativa especial china, donde la exigencia de mayor participación ciudadana ha desatado fuertes protestas. Sin ir más lejos, la votación realizada en el Centro de Convenciones de Hong Kong contó con el rechazo de un centenar de manifestantes.
Lam ha realizado una larga carrera como funcionaria pública y se desempeñó como segunda del jefe ejecutivo saliente, Leung Chung-yin. Su asociación con éste, un dirigente impopular debido a su cercanía con Pekín, podría jugarle en contra. La oposición la considera una aduladora de Leung que generó más anticuerpos al promover un paquete de reformas calificadas como "falsa democracia" por los movimientos independentistas.
"Hong Kong, nuestro hogar, está sufriendo una profunda división y ha acumulado muchas frustraciones. Mi prioridad será acabar con este quiebre", dijo Lam en su discurso tras conocerse su triunfo, aunque también aseguró que fortalecerá la relación con China. En otras oportunidades, ha afirmado que no habrá espacio para la independencia de la ciudad, lo que hace prever que las manifestaciones prodemocráticas aumentarán.
Lam ha realizado una larga carrera como funcionaria pública y se desempeñó como segunda del jefe ejecutivo saliente, Leung Chung-yin. Su asociación con éste, un dirigente impopular debido a su cercanía con Pekín, podría jugarle en contra.
La oposición considera a Lam una aduladora de Leung que generó más anticuerpos al promover un paquete de reformas calificadas como "falsa democracia" por los movimientos independentistas.
"Hong Kong, nuestro hogar, está sufriendo una profunda división y ha acumulado muchas frustraciones. Mi prioridad será acabar con este quiebre", dijo Lam en su discurso, tras conocerse su triunfo, aunque también aseguró que fortalecerá la relación con China.
En otras oportunidades, Lam ha afirmado que no habrá espacio para la independencia de la ciudad, lo que hace prever que las manifestaciones prodemocráticas aumentarán.