Redacción Ecos. Foto: Ecología Verde.- El Día Mundial del Medio Ambiente se celebra todos los años el 5 de junio. Designado por la Asamblea General de las Naciones Unidas, por medio de la resolución A/RES/2994 (XXVII) del 15 de mayo de 1972, conmemora el día de la apertura de la primera gran conferencia sobre cuestiones ambientales internacionales, celebrada en Estocolmo en 1972.
Esta efeméride trata de estimular, en todo el mundo, la toma de conciencia sobre el patrimonio natural y sobre los problemas que afectan el entorno.
En aquella reunión memorable de Estocolmo, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) formuló un llamado de atención sobre el papel negativo que jugaba el comercio de la fauna y la flora mundiales y expresó el deseo de que se elaborara un tratado que abordara ese serio problema, lo que ocurrió unos años más tarde, cuando entró en vigor la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites, por sus siglas en inglés).
Cada año se establece un tema por tratar, como eje central de la celebración a nivel mundial. Esto se hace con el fin de trabajar, durante ese período, en la implementación de políticas y modelos económicos, y para que las organizaciones públicas y privadas puedan abordar, de manera proactiva, el tema seleccionado.
El lema del Día Mundial del Medio Ambiente del 2016 es: Luchando contra el tráfico ilegal de vida silvestre y se refiere a la lucha contra el comercio ilegal de especies silvestres. Con él se anima a la gente a difundir la información sobre delitos y daños contra la naturaleza y se motiva a hacer todo lo posible para evitarlos.
La campaña intenta generar más conciencia ciudadana sobre el papel que cada individuo puede jugar para frenar la demanda de productos derivados de la vida silvestre y se vincula justamente con la lucha contra el comercio ilícito de fauna y flora silvestres, una actividad que resulta devastadora para la biodiversidad y que pone en peligro la supervivencia de muchas especies.
El tráfico ilegal de vida silvestre genera ganancias de hasta 100 mil millones de dólares anuales y las cinco especies más comercializadas, ilegalmente procedentes de América Latina y El Caribe a los Estados Unidos, son: caimanes, iguanas, cocodrilos, caracoles rosados y tortugas marinas.
"Cada año miles de animales salvajes son asesinados, muchas veces por redes de crimen organizado motivadas por las ganancias y la codicia", dijo el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon.
El tráfico ilegal tiene dimensiones sólo superadas por las de otros comercios ilegales, como el de las drogas y el del material bélico, y todos ellos utilizan vías similares de distribución y desarrollo, tanto en su concepción como en su ejecución. Este tráfico ilegal, que busca beneficios millonarios y rápidos, es uno de los peligros más graves para especies tan diversas como primates, felinos, algunas especies de loros y de reptiles, orquídeas y cactus, entre otras de una extensa lista.
Ciertas industrias cosméticas y farmacéuticas involucran miles de animales y plantas en sus procesos de investigación o en sus productos.
Es necesario comprender que las especies no son algo aislado, sino que viven enlazadas entre sí conformando los ecosistemas de los que depende la vida. Y cada una de esas especies representa una obra maestra de la evolución de miles o millones de años.
El Día Mundial del Medio Ambiente trata de inspirar y motivar a las personas para que se conviertan en agentes activos del desarrollo sostenible y contribuyan a promover un cambio de actitud hacia un hecho de tanta gravedad como es la pérdida de biodiversidad en razón de un tráfico ilegal.
Colombia es el tercer país más biodiverso del planeta y, por ello, requiere que todos contribuyamos a la preservación de ese patrimonio natural y eduquemos a las nuevas generaciones para desarrollar conciencia sobre el gran activo que significa para el futuro de todos.