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Reuter. Foto: K. Mohanmed.- El Horror Terrorismo volvió a ser blanco en los civiles del mundo, con la excusa de acabar con los renegados árabes, los chiíes, en la legendaria ciudad de Bagdad.

Dos coches bomba estallaron en la capital de Irak, Bagdad, en la madrugada del domingo, dejando al menos 125 muertos y más de 160 heridos, informaron fuentes oficiales iraquíes.

Un terrorista suicida detonó el vehículo que conducía, en medio de una multitud, congregada cerca de una famosa tienda de helados, Yabar Abu al Sharbat, ubicada en la zona de Al Karrada, del centro de Bagdad, de mayoría chií, informó una fuente policial.

La heladería más popular y antigua de la capital iraquí estaba muy concurrida a la 01.00 hora local, debido a que, durante el mes sagrado de Ramadán, y más en verano, es habitual prolongar las noches en la calle. La explosión destruyó e incendió varias tiendas aledañas.

El grupo terrorista Estado Islámico (EI) asumió la autoría del atentado, en un comunicado firmado por Wilayat Bagdad (Provincia de Bagdad) y difundido en las redes sociales, el EI aseguró que el ataque tuvo como blanco "una concentración de renegados", en alusión a los chiíes.

"En el marco de las permanentes operaciones de seguridad de los soldados del Califato en la ciudad de Bagdad, el hermano muyahidín (guerrero santo) Abu Maha al Iraqui logró hacer estallar su coche bomba en una concentración de renegados (chiíes)", se indica en la misiva.

El EI, que cifró en 40 los fallecidos y en 80 los heridos, advirtió de que "con el permiso de Dios proseguirán los ataques de los muyahidines contra los renegados".

Primer ministro apedreado

A Al Karrada se dirigió el Primer Ministro Iraquí, Haidar al Abadi, quien afirmó que los terroristas "después de haber sido aplastados en los campos de batalla cometen ataques con explosivos en un intento desesperado".

La población no recibió bien la visita del jefe del Gobierno, a cuyo convoy lanzaron piedras e increparon al grito de "vete".

Aproximadamente a la misma hora, otro artefacto explosivo estalló en el Mercado de Al-Shaab, un distrito chiíta en el norte de la ciudad, dejando al menos dos muertos, según fuentes policiales.