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Por Felicia Saturno Hartt. Foto: S5.WEbdigital.- Fuertes reacciones de rechazo han recibido el Presidente Recep Tayyip Erdogan y sus ministros, al expresar su iniciativa de regresar a la aplicación de la pena de muerte en Turquía, como respuesta al golpe fallido, luego de las masivas detenciones, realizadas por el gobierno y el bloqueo de aplicaciones en internet.

El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra"ad Al Hussein, advirtió este miércoles a Turquía en contra de la reintroducción de la pena de muerte, cuestión abierta desde hace días en el país, tras el fallido pronunciamiento militar del 15 de julio.

Si Turquía reinstaurase la pena capital, violaría acuerdos internacionales vinculantes y se movería en una "dirección equivocada", dijo Al Hussein en Ginebra. "Pido urgentemente al Gobierno turco que no retroceda en la defensa de los derechos humanos", agregó.

Al Hussein recordó que Ankara ratificó en 2006 el Segundo Protocolo adicional del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que se refiere a la abolición de la pena de muerte. Según el Derecho Internacional, ningún país puede apartarse de ello después de haber ratificado el pacto y el protocolo adicional. La sanción que había sido abolida en 2002, entró en la temática estatal turca tras el golpe de estado.

Por otra parte, el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, llamó a las autoridades turcas a actuar con responsabilidad y a proteger el Estado de derecho al tiempo que pidió al país que no restablezca la pena de muerte.

El Presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, sigue insistiendo en su disposición sobre aceptar que el Parlamento restablezca la pena de muerte, como reacción al Golpe de Estado fallido.

En una entrevista, Erdogan indicó que el levantamiento militar ha sido “un claro crimen de traición”… “Pero por supuesto será necesaria una decisión parlamentaria para pasar a la acción en forma de una medida constitucional. Así, los líderes (políticos) tendrán que reunirse y discutirlo, y si ellos aceptan discutirlo, yo, como presidente, aprobaré cualquier decisión que salga del Parlamento”, señaló el jefe del Estado.

También el Primer Ministro, Binali Yildirim, se refirió a esa posibilidad: “Turquía es un Estado de derecho. La gente lo pidió a gritos (la pena de muerte) en las calles. Hacemos política para realizar las peticiones de la gente”, dijo el Jefe del Ejecutivo.

El Jefe del Gobierno sí aseguró que una decisión así no puede tomarse con “la excitación de estos días” y que es un tema que debe debatirse en el Parlamento.

La Alta Representante de la UE para la Política Exterior, Federica Mogherini, indicó, en una rueda de prensa, que en el organismo “consideramos a Turquía como un socio”, luego de un consejo en el que se debatió la situación de Ankara y se recordó  su compromiso con la pena de muerte.

Los ministros asistentes al consejo subrayaron a Turquía la necesidad de “respetar la democracia, los derechos humanos y las libertades fundamentales y el derecho de todo el mundo a un juicio justo”, cuando ascienden ya a más de 7.500 los detenidos tras el fallido golpe del pasado viernes, entre ellos unos 6.000 militares, 100 policías, 755 jueces y fiscales, así como 650 civiles.

Así, recordaron a Turquía sus compromisos contra la pena de muerte adquiridos como miembro del Consejo de Europa y  que “el rechazo inequívoco de la pena de muerte es un elemento esencial del acervo comunitario”, en tanto que el país candidato a entrar en la UE.

El Comisario para la Política Europea de Vecindad y Negociaciones para la Ampliación, Johannes Hahn, fue más allá y subrayó, ante la fulminante destitución de cerca de 3.000 jueces, que “las listas, que ya estaban disponibles justo después de este acontecimiento, indican que algo estaba preparado, que en cierto momento tendrían que ser utilizadas”.

Los ministros también abordaron la cuestión turca, entre otras, con el Secretario de Estado de EEUU, John Kerry, quien volvió a instar a Turquía a presentar “pruebas y no acusaciones” de que el predicador islamista Fethullah Gülen esté detrás del fallido golpe para pedir su extradición, a la vez que recalcó que, de momento, no ha recibido ninguna solicitud oficial.