Por Felicia Saturno Hartt. Foto: ONU Press.- La Organización de las Naciones Unidas (ONU) contará en su plantilla de expertos una defensora de los Derechos de las Víctimas de Abuso Sexual. Esta era una promesa de su Secretario General, António Guterres, para responder a esos crímenes polémicos y aún no bien legislados a escala global.
Guterres nombró a Jane Connors, de Australia, como la Primera Defensora de las Naciones Unidas para los Derechos de las Víctimas de abusos sexuales.
El líder de la ONU había prometido en su informe sobre el Nuevo Enfoque contra la Explotación y el Abuso Sexual, que los derechos y la dignidad de las víctimas serían la prioridad en la respuesta de la ONU a esos crímenes.
EL trabajo de Connors, para apoyar la estrategia de asistencia a las víctimas, estará orientado a: "Trabajar con instituciones gubernamentales, sociedad civil y organizaciones nacionales y legales de DD.HH. para construir redes de apoyo y ayudar a garantizar que se cumplan las leyes locales, al igual que las compensaciones para las víctimas", explicó Stephan Dujarric, portavoz del Secretario General.
Connors, con una larga y multifacética carrera en la defensa de los derechos humanos, es Directora de Leyes y Políticas en Amnistía Internacional. También fue directora de la División de Investigación y Derechos en la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los DD.HH.
También esta alta funcionaria ha trabajado en el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU y fue Profesora de Leyes en varias universidades británicas y australianas.
La Defensora Jane Connors tiene una Maestría en Derecho y se licenció con honores en la Universidad Nacional de Australia.
En ese sentido, como defensora de los derechos de las víctimas, Connors buscará dar una respuesta estratégica integrada para la asistencia de las víctimas, en coordinación con los agentes del sistema de la ONU encargados de prestar apoyo a las personas afectadas.
Asimismo, la funcionaria trabajará con instituciones gubernamentales, la sociedad civil y organizaciones nacionales y de derechos humanos para crear redes de apoyo y para ayudar a asegurar que se garantice la aplicación plena de las leyes locales, incluyendo compensaciones para las víctimas.