Por Redacción Ecos. Foto: Twitter.- Los escenarios de conflictividad no sólo deterioran la calidad de vida en ciudades y regiones, sino perjudican las actividades socioeconómicas y traen consecuencias nefastas a la economía de todos los sectores.
El Presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, Orlando Velandía Sepúlveda reflexiona sobre estos escenarios, que han afectado a la explotación petrolera en el país y generado pérdidas significativas en el sector que se empezaron y cómo comenzó a visualizar una salida concertada a estos graves problemas.
Velandia expresó que se comenzaron a implementar las primeras acciones para transformar ese escenario de conflictividad y trabajar para generar “un diálogo organizado e informado”. Después de todo, los hidrocarburos juegan un rol central en la economía colombiana: es la fuente del 40% de la inversión extranjera directa, del 20 % de los ingresos generales de la Nación y del 54% de las exportaciones”.
Una de las principales tareas consistió en desarrollar herramientas, protocolos y metodologías orientadas a concertación, diálogo y resolución de conflictos. “Antes de asignar nuevos contratos comenzamos a hablar con alcaldes, gobernadores y las comunidades para entender mejor su situación y socializar los proyectos y los beneficios que le aporta el sector a cada región. El panorama está cambiando”, explica Velandía.
La formación de líderes fue otro punto clave de la estrategia. La ANH comenzó a invertir fondos en educación de unas ocho mil personas en temas técnicos del sector en 2015 y 2.714 personas en 2016. A través del programa Líder Transformador impulsaron la construcción de Planes de Desarrollo Comunitario de las Juntas de Acción Comunal.
Un aspecto central de la estrategia consistió en adelantarse a los conflictos y entender que nacían principalmente del descontento de las comunidades con aspectos concretos. La mayor causa de conflictividad, por ejemplo, tenía que ver con aspectos laborales, seguidos de contratación de bienes y servicios y temas sociales. Así comenzaron a generar alertas tempranas. Si en 2013 se produjeron 503 bloqueos, esa cifra descendió a 147 en 2016.
La generación de insumos de política pública para el sector en un escenario de construcción de paz y el desarrollo de una gran base de datos (Sigeth) permitieron hacer seguimiento a los proyectos, a los conflictos y también a los compromisos adquiridos por los distintos actores.
La ANH y otras entidades del gobierno entendieron que su rol no terminaba con la entrega de un contrato que dejaba a las empresas y a las comunidades enfrentadas. Así fue como se implementó una ruta de acompañamiento institucional para las empresas que más lo necesitaban.
Por último, se concentraron en apalancar inversión social del Gobierno Nacional, la industria y los gobiernos locales para construir alrededor de la operación de hidrocarburos un desarrollo económico sostenible. A través de “acciones demostrativas” se implementaron 40 proyectos de desarrollo humano sostenible en 13 departamentos, en los que se invirtieron $2.450 millones de y se apalancaron $5.500 millones, beneficiando directamente a más de 4.000 personas.
El evidente descenso en las cifras de conflictividad demuestra que la estrategia está teniendo efecto y beneficiando a todas las partes. Un reciente informe encargado por la ANH señaló que gracias a la atención de las alertas tempranas el 87 % de los casos de posible conflictividad no escalaron a vías de hecho. Se estima que de esta manera se previnieron 638 días de posibles bloqueos. En términos de producción de barriles de petróleo, ese descenso en los conflictos significa que se salvaron $100.000 millones.
“Antes quemábamos llantas para que nos arreglaran una vía. Nosotros hemos aprendido mucho sobre leyes y nuestros derechos, ya podemos hablar de tú a tú con las autoridades”, les contó uno de los líderes a los investigadores del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.
Para el Presidente de la ANH, la apuesta de la institución “es el fortalecimiento del territorio y sus comunidades. Se puede desarrollar el sector de los hidrocarburos con responsabilidad social y ambiental. Somos desarrollo cuando nos entendemos y concertamos”.