Por Claudia López.-Tras 2 años en el Congreso, al fin el miércoles logramos materializar nuestra primera ley ambiental: La Ley Pro bici que da incentivos en tiempo y descuentos para los ciudadanos que usen la bicicleta como medio de transporte y la obligación de ofrecer infraestructura, señalización y parqueaderos seguros para los biciusuarios.
No es fácil tramitar una ley en el Congreso, menos ahora que el debate público está copado por el proceso de paz con las Farc. Sin embargo, más allá de la desmovilización de esa guerrilla, es necesario consolidar un posconflicto con una economía política distinta y oportunidades de integración regional y social.
Por eso esta semana radicamos un paquete de 4 proyectos de Ley para fortalecer la planeación ambiental, el desarrollo sostenible y la participación ciudadana en la definición de grandes megaproyectos. El Gobierno no puede seguir comportándose como un colonizador que llega a los territorios a depredar sin consultarle a la comunidad ni a las autoridades locales. Por esa razón presentamos una propuesta de concertación entre las autoridades mineras y petroleras con el alcalde, para delimitar y declarar zonas en las que se habilita la exploración y explotación minera en su territorio desde la formulación del POT.
Así mismo proponemos reestablecer la licencia para exploración y garantizar la participación de la ciudadanía en el licenciamiento de grandes megaproyectos mineros y de hidrocarburos. Este requisito no solo lo demandan los ambientalistas, sino que hace parte de las recomendaciones de la OCDE, el club de países desarrollados al que quiere pertenecer Colombia. Así no se repetirán casos como la posibilidad de exploración petrolera en Caño Cristales.
Otra propuesta está dirigida a pagar la deuda de los colombianos urbanos con los que viven en zonas que nos proveen agua y oxígeno. También regulamos los pagos por servicios ambientales que prestan los privados en sus predios. Con estos ingresos podrían apalancar posibilidades de desarrollo sostenible. Estos son los proyectos que la Colombia en paz necesita para cambiar la economía política de la guerra que consiste en destruir por una economía con desarrollo sostenible y oportunidades para todos.