Por Jaime Enrique Durán Barrera.- Lo que hace importante la Política es su capacidad de hacer posible lo imposible sólo con tomar decisiones acertadas que pueden cambiar el curso de la historia y generar bienestar, avance y desarrollo.
Ecopetrol, en este momento histórico del Postconflicto, uno de los períodos más complejos y necesarios de su historia republicana, tiene la facultad de tomar esa decisión estratégica para no sólo modernizar la Refinería, sino para activar el desarrollo de Barrancabermeja y su zona de influencia en el Magdalena Medio.
Es una urbe foco de actividades plurales. Conformada por migrantes de todas las regiones y ciudades, por el desarrollo de un sindicalismo unido y combativo, de una dinámica económica y por ser también víctima de esos más de 50 años de conflicto bélico.
Según el reporte de Ecopetrol, las ventas totales alcanzaron los $26,5 billones. Cifra que evidencia un repunte del 19,3% frente a igual periodo de 2016, cuando se ubicaron en $22,2 billones. Solo en el segundo trimestre de 2017 las ventas alcanzaron $13,1 billones con un repunte del 11,9% frente al registrado un año atrás.
La ganancia neta alcanzó los $2,19 billones en el primer semestre de 2017 que representa un crecimiento del 90,5% frente a la reportada un año atrás, cuando se ubicó en $1,15 billones de pesos. Solo en el segundo trimestre la ganancia neta alcanzó $1,3 billones, evidenciando un repunte del 65,8% frente a la reportada en el mismo periodo de 2016 cuando se ubicó en $787 mil millones.
Como senador y santandereano insisto que debemos ver más allá de lo que significa la modernización de esa refinería. No sólo es utilizar las ganancias del sector petrolero para modernizarla y hacerla competitiva. Implica promover una dinámica de expansión económica capaz de desarrollar todo el Magdalena Medio.
Es una decisión hacia el futuro sustentable de una región que ha dado al país sostenibilidad económica e impulso financiero. Sería un paso estratégico para el Postconflicto, porque esa expansión económica generará posibilidades que debilitan el caldo de cultivo para que las gentes no caigan en las en las garras del delito.
Desde esta tribuna, solicito formalmente al Presidente de la República, Juan Manuel Santos, al Ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas y al Presidente de Ecopetrol que tomen esta medida estratégica y necesaria, de una vez por todas, para el futuro, no sólo de la promisoria región del Magdalena Medio, sino por el destino pacífico de los colombianos.
Esa fue una decisión que ya se había dado y que se reversó. A los barranqueños y gentes del Magdalena Medio, no se les puede ‘amarrar conejo’. Aún tienen la esperanza de ver que la modernización de la refinería del puerto petrolero, forma parte del horizonte de desarrollo, convivencia y paz de la nueva Colombia.