Por Mauricio Cabrera Galvis.- El éxito del proceso de Paz depende de que se cumplan los compromisos del Acuerdo. De que los cumplan las dos partes. Por eso la estrategia de quienes han ligado su futuro político al fracaso del proceso es doble: tratar de demostrar que las Farc están incumpliendo lo pactado y al mismo tiempo poner todos las trabas para impedir que el Estado cumpla su parte.
El debate público de esta semana sobre los bienes que van a entregar las Farc es un ejemplo de esa doble moral, que ya se había manifestado en otros casos como la desmovilización a las zonas veredales o la entrega de las armas y las caletas.
Respecto de los bienes, es inaplazable la obligación de los antiguos guerrilleros de entregarlos para la reparación de las víctimas. Tiene toda la razón el Fiscal cuando exige el inventario de los bienes y anuncia que perseguirá y aplicará la extinción de dominio a los que no sean entregados. El alboroto que se armó con su carta es un caso típico de la “no reciprocidad lógica” que Estanislao Zuleta decía que era una doble falsificación: “no sólo irrespetamos al otro, sino también a nosotros mismos, puesto que nos negamos a pensar efectivamente el proceso que estamos viviendo.”
Primero por la caricatura que los políticos de derecha quisieron hacer del inventario al quedarse en lo anecdótico de los trapeadores y estopas y afirmar, por ejemplo, que solo entregaban 130 vacas. La verdad es que lo que van a entregar valen casi un billón de pesos. No se si sea todo su patrimonio, -la Fiscalía lo debe investigar- pero si es una cantidad enorme, y mucho más comparada con lo poco o nada que entregaron los paramilitares cuando su supuesta desmovilización.
¿Acaso es mejor lo que se hizo con los jefes paramilitares y asesinos como Popeye: que paguen unos cuantos años de cárcel y después salgan a gozar de sus fortunas mal habidas sin entregar nada para resarcir a sus víctimas?
Lo que es una ley del embudo inaceptable es que quienes más se rasgan las vestiduras por los supuestos incumplimientos de la Farc, y especulan sin pruebas que dejaron armas escondidas o que tienen más plata en paraísos fiscales, son los mismos que se opusieron al fast track para la implementación del Acuerdo, son los que demoraron la aprobación de la amnistía, son los que rechazan la Justicia Especial, son los que le ponen zancadilla a la Reforma Política.
¿Con qué derecho se atreven a exigirle a los guerrilleros desmovilizados que cumplan su parte del Acuerdo si ellos quieren ponerle conejo?