Logo Ecospoliticos
Giovanni Décola
Giovanni Décola

Por Giovanni Décola*.- El Presidente electo Iván Duque, se posesionará este 7 de agosto, sin tener claras sus mayorías legislativas. Lo que parecía una simple operación aritmética, se ha convertido en su primer dolor de cabeza. 

La alianza de las fuerzas congresionales de los partidos de la U y Cambio Radical, obligó a sus escuderos a emplearse a fondo, para que estos partidos no se sumaran a la oposición y definieran las mesas directivas en el Congreso. 

Luego de varias concesiones a estos dos Partidos, puede decirse, que el primer pulso, quedó en tablas. Pero no nos llamemos a engaños. Una cosa es la mayoría para elegir las dignidades en el Congreso, y otra para aprobar los principales proyectos del Gobierno. 

Se equivoca palmariamente el Presidente Duque, si pretende hacer un Gobierno, donde solo quepan, quienes profesan el credo del Centro Democrático. Ellos representan, tan solo el 18.3 % del legislativo, bastante lejos de las mayorías necesarias para sacar adelante sus pretendidas reformas. 

Una cosa es repartirse a pedazos la Nación, para satisfacer intereses contrarios al bien común, y otra muy distinta, es darles la participación justa y necesaria a las colectividades que no solo, fueron vitales para el triunfo de Duque en la segunda vuelta, sino que serían imprescindibles para sacar adelante la agenda del Gobierno del Centro Democrático en el templo de la Democracia, como serían los casos de los Partidos Liberal, Conservador, la U, Cambio Radical, y los minoritarios Mira y Justa Libres. 

El País espera que los mejores hombres de dichas colectividades sean quienes ocupen las principales dignidades del Gobierno, pero para servirles a la Nación y no, para representar oscuros intereses que consagren el clientelismo. No obstante, el nuevo Gobierno, cree que podrá formar mayorías en el Congreso, sin repartir canonjías a los Partidos Políticos aliados. Mucho trecho hay entre el deseo y la realidad, o entre la utopía y la praxis política. 

Ya la U y Cambio Radical, mostraron sus dientes, y visto está que, sin ellos, el Gobierno pierde automáticamente las mayorías en la Comisión Primera del Senado, la más importante de todas.  Y no demorará en hacerlo el Liberalismo, si Duque cree que con recordarles el pasado de su padre y el suyo en la militancia Liberal, es suficiente para mantenerlos cohesionados en su apoyo. 

Si el Gobierno, no se mueve hábilmente en el próximo mes, difícilmente hará elegir un Contralor de sus afectos y se quedará en minoría ante la elección de los nuevos Magistrados del Consejo Nacional Electoral, donde solo tendrían garantizados dos cupos de los nueve escaños. 

No solo, de burocracia se trata. El Nuevo Gobierno deberá extraer lo mejor de las propuestas de los candidatos presidenciales derrotados, muchas de las cuales, no son ambivalentes a lo planteado por Duque en su campaña. Eso le dará un aire de sinceridad y sensatez a su anhelo de unir al país. 

César Gaviria, si fue capaz de alzar su voz en el Gobierno Santos, teniendo cuantiosas cuotas burocráticas a nombre del liberalismo, no le temblará el pulso, para apartar su Partido del Gobierno, sino se siente representado y respetado. Sabe de sobra que los 14 votos en el Senado y los 35 de la Cámara, son vitales para el Gobierno y los sabrá hacer valer. Es un viejo zorro y tal vez, el mejor negociador político del País, y sabe leer los momentos políticos. En alguno en especial, alzará su voz. 

Germán Vargas Lleras, quién lo creyera, después de salir chamuscado de las elecciones, con la jugada maestra de unir a la U y Cambio Radical, es una especie de péndulo en el nuevo Congreso y el Gobierno lo sabe. Se le complace o se desplazará a la oposición. 

Los Conservadores, es sabido su apego por el Gobierno, pero eso tiene su precio, y no es la Vicepresidencia de Martha Lucia. 

La oposición con Petro, Mockus y Robledo a la cabeza, no se la hará fácil al Gobierno, pero saben que su dicha será total, si a Duque se le desbarata la coalición que lo llevó al poder. 

Sólo esta oposición y el Centro Democrático, tienen sus cartas jugadas. Las demás colectividades, esperan el son del Gobierno, de ahí dependerá el ritmo que le pongan al baile. 

Barranquilla 6 de agosto de 2018. 

*Abogado y Periodista.