Por: Juan Manuel Galán *.- Hace 32 años que en nuestro país no se hace una reforma al código electoral ¡32 años! Eso significa que ha pasado más de una generación y las costumbres políticas de aquella época siguen vigentes. Además, en ese tiempo, los partidos políticos han perdido prestigio, ya no son fuerzas ideológicas o instrumentos de expresión de los anhelos populares, han dejado de lado el interés general y el de la colectividad, por el personal. Los partidos olvidaron que su labor es defender libertades y derechos fundamentales.
Por causa de esto, la compra de votos y el clientelismo han hecho que nuestro Estado sea débil y fácilmente capturado por grupos de poder, al igual que la sociedad civil que difícilmente se organiza o actúa colectivamente para presionar por grandes transformaciones, lo que ha generado altas desigualdades, pocas oportunidades y bajo crecimiento económico, y que por si fuera poco, ese clientelismo, nos cuesta a todos los colombianos entre el 4% y 5% del PIB anual.
También es pertinente señalar que una de las grandes causas de la guerra en Colombia ha sido limitar la participación política a los más débiles, a los sectores con mayores necesidades, los que finalmente son los que más requieren apoyo político, para generar desarrollo desde abajo. Por esta razón, a lo largo de los años surgieron grupos que, al no sentirse representados buscaron otros medios -ilegítimos- para ser escuchados. Por ello se formaron organizaciones ilegales para repelerlos, causando desde 1985 más de 8 millones de víctimas y la desaparición de organizaciones políticas, como la Unión Patriótica y el Nuevo Liberalismo.
Quiero manifestar que, la reforma política radicada por el Gobierno el pasado 8 de agosto es bastante lánguida, tímida y pobre. No satisface las verdaderas necesidades que demanda nuestra nación en el ámbito electoral. Necesitamos una reforma de fondo, donde aprovechemos los avances en tecnología, información y comunicaciones que se usan en diferentes partes del mundo como la biometría universal, herramientas que sin duda ayudarán a terminar de una vez por todas con los cacicazgos y las maquinarias políticas.
Bogotá, D. C, 12 de agosto de 2018
*Ex senador Liberal.