Por Giovanni Décola *.- El Congreso en pleno tiene hasta el próximo 20 de agosto, plazo para elegir al nuevo Contralor General de la República, aunque puede hacerlo esta semana.
Corresponde al Contralor ejercer el control fiscal de la Administración y de los particulares o entidades que manejen dineros o bienes de la Nación. En otras palabras, es el funcionario encargado de vigilar la plata que es de todos los Colombianos.
Ya la Universidad Industrial de Santander UIS, hizo entrega del resultado de las pruebas de calificación de 60 candidatos para dicho cargo, el cual será depurado hasta 10, para de ahí, elegir al titular de uno de los cargos más apetecidos del país.
Las mayorías del Gobierno Duque, se juegan su primer gran desafío, y no la tiene fácil. Los 51 parlamentarios del Centro Democrático no llegan a ser el 20% del Congreso, el 18.3% para ser exactos. La decisión del Presidente Duque de repartir la burocracia y los favores propios del ejercicio del poder, solo entre los miembros de su Partido, más temprano que tarde, le jugará una difícil pasada en el tablero del ajedrez político.
El Centro Democrático parecía jugado con José Félix Lafaurie, pero sus precarios resultados en las evaluaciones previas (Obtuvo 30 puntos de 100), podría inclinar ahora su balanza a favor de otro alfil del uribismo, el exmagistrado del Consejo de Estado, Marco Antonio Velilla, quien obtuviera 53.5 puntos, todavía lejos del mejor puntaje de 74 puntos en cabeza del exmagistrado del Consejo Superior de la Judicatura, Wilson Ruiz.
Los Partidos “aliados” del Gobierno parecen tener otros intereses. Están a la espera de la lista definitiva de 10 candidatos, para barajar sus cartas. Es nuestra tradición republicana, que el Congreso esté rendido a los pies del Ejecutivo. Pero ello, podría cambiar, ante la decisión de la Casa de Nariño de hacer Gobierno de Partido. El último que hubo en Colombia, fue el del liberal Virgilio Barco en 1986, con la gran diferencia, que su Colectividad, tenía casi el 60 % de los escaños del Congreso.
Los Partidos Conservador, Liberal, La U y Cambio Radical, quieren jugar del lado del Gobierno, por el cual votaron en segunda vuelta, pero ningún comensal se sienta en una mesa, donde sabe que no va a ser servida. La actitud del Gobierno, más el impetuoso discurso del Presidente del Senado en la Posesión de Duque, puso a estas colectividades en estado de máxima tensión, y si pronto, ella no es disipada, inexorablemente forzará a una rebelión que ya se viene cocinando. La U y Cambio Radical, dieron la primera pincelada. Un coqueteo de estos dos Partidos al Liberalismo o al Conservatismo, para elegir a las cabezas de los órganos de Control y garantizar la paz, y la alianza quedará consumada. Estos 4 Partidos tienen 169 Parlamentarios, casi el 61 % del Congreso, sin contar con el 20 % que está en manos de la oposición, que, con tal de derrotar al Gobierno, hasta gratis, se sumarían a esa coalición, la cual quedaría convertida en una verdadera aplanadora.
El joven Duque está jugando con fuego. Su comienzo ha sido tormentoso, y puede empeorar. Si quiere de veras, unir al País, debe empezar por construir confianza entre sus propios aliados, primero que todo, pues si no lo logra con ellos, mucho menos con una oposición que poco a poco se irá envalentonando, y que se cree dueña de 8 millones de votos. El ánimo revanchista de muchos legisladores de su propio Partido, parece jugar en su contra, pero también puede jugar a su favor, si lo usa más adelante para desmarcarse del Partido que lo llevó al poder, con tal de garantizar su propia obra de Gobierno.
Basta con mirar el reciente ejemplo del Ecuador y el propio caso colombiano, con Juan Manuel Santos. Algunos dicen que Duque no tiene el coraje para hacerlo. No conocieron el temple de su difunto padre Iván Duque Escobar, y lo que se hereda no se hurta…
Barranquilla, 12 de agosto de 2018.
*Abogado y Periodista.