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Giovanni Décola
Giovanni Décola

*Por Giovanni Décola.- El hecho de que el Gobierno de Iván Duque no haya tenido luna de miel, en gran medida se debe a su desastroso Ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla. 

Este Ministro, tristemente recordado, cuando en el Gobierno de Alvaro Uribe, ocupando el mismo cargo, dijo que en Colombia: “el salario mínimo era ridículamente alto”. Cuando es sabido, que es uno de los más desiguales, no solo de Latinoamérica, sino del mundo. En esta oportunidad, cada anuncio del Ministro de marras, ha sido un bombazo nefasto para los más pobres del país. 

Sus pretensiones de obligar a declarar renta a más colombianos, de gravar con IVA a la canasta familiar, de revisar el régimen pensional, de una nueva reforma tributaria que  le recortaría los impuestos a los ricos y empresarios y se los aumenta a la clase media y trabajadora, se han quedado cortas, ante las escandalosas denuncias que pesan contra Carrasquillla. 

La utilización del cargo, usando información privilegiada, para promover leyes, que pronto sirven de soporte legal para crear empresas y negocios, que a la postre, enriquecen no solo a él, sino a su círculo cercano, con quien no solo se hace rodear en la esfera de lo público, sino también de lo privado, para empobrecer a más de un centenar de municipios, a cambio del enriquecimiento de su camarilla, y para rematar, no pagan los impuestos que les corresponde en Colombia, sino que para evadirlos, hacen una truculencia  de ficciones legales en el exterior, para atesorar el dinero en paraísos fiscales, sin dejar rastros en el fisco colombiano. 

Un “personaje” de esos, no merece ser Ministro de Estado, y mucho menos de Hacienda. La valiente denuncia del Columnista Daniel Coronell, refiriéndose a “la murga de Panamá”, de ser cierta, lo cual  parece evidente, deja sin opciones al Presidente Duque: Lo declara insubsistente o le acepta la renuncia de manera inmediata. 

De lo contrario, se expone el Gobierno, a que en el Congreso, donde aún no tiene mayorías, se abra paso, muy pronto, un debate de control político contra el Ministro Carrasquilla, y consecuencialmente, uno de moción de censura, donde los partidos de oposición y los declarados independientes, se frotarán las manos, para pasarle la primera cuenta de cobro al naciente Gobierno. 

Si de verdad, el Presidente Duque, quiere hacer una cruzada contra la corrupción; considero que el ejemplo empieza por casa. Se equivocó en nombrar de embajador en la OEA, al exprocurador Ordoñez, quien fuera separado del cargo por corrupto, y se malograría gran parte de su credibilidad, si mantiene en el cargo, a quien sería un corrupto en ciernes, a la cabeza, nada menos, que del Ministerio que maneja la chequera del Estado.

Barranquilla, 10 de septiembre de 2018

*Abogado y Periodista