Lo mejor que le puede pasar a Colombia es que se vaya Maduro, que cambie el régimen y se reconstruya Venezuela. Lo peor que le puede pasar a Colombia es que se intente sacarlo a la fuerza. Y todavía peor, que el gobierno colombiano sea uno de los promotores de la alternativa militar.
Colombia es el país más afectado por la crisis de Venezuela. El impacto más reciente y más dramático es la tragedia de centenares de miles de venezolanos que se han visto forzados a emigrar agobiados por la imposibilidad física de sobrevivir en su país y vienen a buscar refugio acá.
Otro, la parálisis del intercambio comercial que ha significado para los productores colombianos la pérdida de un mercado al que llegaron a exportar más de 6.000 millones dólares y hoy escasamente venden 300 millones.
Por estas razones, y muchas más, a Colombia le conviene que nuestro vecino recupere la democracia y pueda reconstruir su economía. Pero promover una intervención militar para sacar al gobierno traería peores consecuencias para Colombia que el mantenimiento del actual régimen. La mejor disculpa que puede encontrar Maduro para mantenerse en el poder, e inclusive aumentar la represión, es exacerbar el nacionalismo con la amenaza de una intervención extranjera
En un escenario de guerra, la crisis humanitaria se agudizaría, solo que ahora sería a ambos lados de la frontera. Los migrantes venezolanos se multiplicarían a millones tratando de escapar del conflicto.
Ni siquiera suponiendo que se cumpla la promesa de Trump de apoyar a sus aliados, nos libraríamos de los desastres iniciales de la guerra.
Las consecuencias de una guerra son nefastas, aunque se logre la victoria. El resentimiento entre los pueblos duraría décadas y la mayoría de los venezolanos verían a los colombianos como agresores y no como liberadores.
Cali 30 de septiembre de 2018.
*Economista y Folósofo. Consultor Independiente.