Por Andrés Cristo Bustos*. - Entiendo al Gobierno y al presidente al querer dejar plasmado “todo” en un PND. Entiendo al Gobierno y al Presidente al querer tener las herramientas y facultades para sus proyectos, evitando de la mayor forma posible al Congreso. Pero me preocupa que al cerrarle todas las posibilidades de gestión al ente colegiado, pretenda también auto legislar dejando un Plan plurianual de inversiones, léase “Plan de buenas intenciones” (que lo han dejado todos los presidentes), al lado de un articulado que no es coherente con el mismo.
Por eso, me parece irresponsable que el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, no haya definido de manera específica temas macro, que exigen políticas y hechos concretos del ejecutivo.
¿Por qué en vez de utilizar la famosa frase “transversalizar el gasto”, no hubo asignaciones específicas para la implementación del proceso de paz? Es decir, tierras y seguridad para las comunidades del Cauca, sustitución de cultivos para las comunidades del Catatumbo o un plan de contingencia económica para la frontera con Venezuela, así como varios temas que pondrían al presidente de la República en un contacto más directo con la base que lo eligió.
Por el contrario, de manera irresponsable mostrando su vanidad y arrogancia, el ministro de Hacienda, el doctor Carrasquilla sin haber tomado parte directa en las discusiones, radicó su proyecto, el miércoles 20 de marzo ya en horas de la tarde, con una serie de artículos nuevos que no fueron socializados- exactamente 128- donde se reformaban leyes orgánicas, derogaban otras y se tomaban decisiones donde el Congreso de la República simplemente terminaría asintiendo sin mayores objeciones.
No hay duda, el PND se terminó debatiendo en 5 horas y se votaron artículos nuevos sin proposiciones. Me pregunto: ¿Cómo iban a tener proposiciones si se radicaron el día anterior?, es decir, aparecieron una serie de artículos a última hora que traían aval del gobierno y que no tenían siquiera un numeral en el proyecto, ¡nadie los conoce! En conclusión, no había forma de estudiarlo ni siquiera de revisarlo.
PD: Entre otras cosas, para Norte de Santander, dejó regulada la internación de vehículos, al igual que la situación de las zonas francas y hasta ahí, llegó la “hojas de ruta” del gobierno con un departamento que fue generoso electoralmente con el presidente. Al final no quedó nada que haga sentir a la ciudad de Cúcuta medianamente tranquila ante la crisis que quedamos sumidos después de enero.
Bogotá, D. C, 27 de marzo de 2019
*Senador Liberal