Logo Ecospoliticos
Andrés Cristo
Andrés Cristo

Por Andrés Cristo*.- A pesar de todos los altibajos que ha tenido la actividad legislativa, desde que comenzó este gobierno, existe un tema que venía caminando a paso lento período tras período y por varios mandatarios: la descentralización regional. Quizás la expectativa del proceso de paz del Caguán, la búsqueda de políticas de seguridad o incluso, el proceso de paz con las Farc, evitaron ponerle un lente a los procesos de autonomía regional; ningún gobierno como tal le dio el impulso necesario. Pero, fue precisamente el Congreso de la República con el liderazgo del gobernador Verano de la Rosa, quién dio el primer pago de esta deuda con la Constitución Política de 1991, con la ideología liberal y por supuesto con las regiones.

Lo que aprobamos la semana pasada en el Congreso fue en palabras menos, el impulso que necesitaban los departamentos para tener la herramienta que les permitiera “jugar” sus cartas ante un gobierno central. El poder unificar varios departamentos con similares condiciones geográficas, sociales y culturales, para crear equipos sólidos y serios de planeación que les permitieran desarrollar proyectos de verdadero impacto para las regiones creadas (RAP), pondrá a prueba la verdadera capacidad política de las dirigencias locales y regionales, y las intenciones del presidente frente a dichas regiones.

¿Qué podrá hacer un director(a) de Planeación o un ministro (a) de Hacienda al ver a un grupo de gobernadores, al lado de alcaldes y congresistas exigiendo que los “espacios” que quedan en blanco dentro del Presupuesto de Inversión no se utilicen como o cuando ellos digan, sino como lo exige la región? Es así, como el fortalecimiento de la Región Caribe; el desarrollo portuario de la Región Pacífico; el desarrollo agroindustrial del Eje Cafetero o la protección del Páramo de Santurbán en nuestros Santanderes (entre otros temas), pasarán a ser obligación de estas RAP y de esta forma, se seguirá pagando la deuda existente con las regiones que tantos intereses ha acumulado hasta ahora. Espero con optimismo que al asumir con mayor madurez y seriedad la oportunidad de  fortalecer este pago, en los próximos años se dé como consecuencia que estas regiones administrativas se consoliden como Regiones de Entidad Territorial (RET), es decir, que estas asociaciones sean fortalecidas y se eliminen las brechas que nos diferencian dentro del mismo espacio ocupado.

El banderazo fue dado; espero que el presidente de la República cumpla su palabra y sancione la “Ley de Regiones” y también, que los gobernadores terminen su tarea dando el impulso necesario a las RAP, especialmente a la de los santanderes que aún no existe. Para que así, aunque tengamos presidentes con tendencias centralistas y con poco interés en involucrarse con los verdaderos problemas de las regiones, reconozca la necesidad de contar con el apoyo de regiones fuertes y organizadas.

Cúcuta, 10 de mayo de 2019

*Senador Liberal.