Por Yazmer Ramos García.- A siete días de realizarse las elecciones regionales en nuestro País, nos seguimos preguntando: ¿Son Los Partidos Políticos indispensables para la Democracia? ¿Si los sistemas electorales tienen consecuencias sobre los sistemas de partidos? Si la estructura jurídico-electoral implica modificaciones en el número de partidos importantes, en las pautas de competencia entre los partidos, e incluso en los términos institucionales del régimen político, en el que coexisten los sistemas electorales y los sistemas de partidos? ¿Quién decide que un sistema deje de tener determinadas características o número de partidos efectivos y pase a tener otros?
Podemos decir, frente a estos interrogantes que hay que precisar que existen elementos teóricos, históricos, normativos que regulan la Democracia, los Partidos y los sistemas Político, así como las nociones destinadas a su fortalecimiento de igual manera identificar sus debilidades, lo que nos permite obtener argumentos para desarrollar estos interrogantes.
Giovani Sartori en su libro Elementos de teoría política 3 señala que la "democracia" es una abreviación que significa Liberal-democracia, y distingue tres aspectos: La democracia como principio de legitimidad, La democracia como sistema político y la democracia como ideal.
La palabra democracia significa gobierno del pueblo. Una democracia es un sistema en el cual el pueblo puede cambiar sus gobernantes de una manera pacífica y al gobierno se le concede el derecho a gobernar porque así lo quiere el pueblo”.
Según Weber el partido es “la forma de socialización que, descansando en un reclutamiento libre, tiene como fin, proporcionar poder a su dirigente dentro de una asociación y otorgar por ese medio a sus miembros activos determinadas probabilidades ideales o materiales”.
La definición universalmente más aceptada de partidos políticos es la de instituciones encargadas de agrupar las preferencias políticas de una sociedad para construir el interés general.
Autores como David Easton plantean que los partidos políticos son “canales de transmisión hacia los poderes públicos de las demandas de la población, mediante los cuales se decide que políticas públicas deben efectuarse para garantizar la convivencia pacífica y el progreso social” y M. PRIETO. (2010) establece la importancia de nuestros partidos políticos para el desarrollo de la democracia. Por esta razón, el sistema de partidos funciona como una cámara de compensación de intereses y proyectos políticos que permite y norma la competencia, haciendo posible el ejercicio legítimo del gobierno. El sistema de partidos y los partidos en él incluidos juegan el papel de instancia mediadora de comunicación entre la sociedad y su gobierno.
Es imposible negar que los Partidos políticos tienen una vinculación con la democracia, sus orígenes se dan en la modernidad, precisamente con la democracia liberal burguesa. Siendo que los primeros ejercicios democráticos se dieron con la ausencia de los partidos, sin embargo, una vez que los partidos surgieron y se consolidaron, adquirieron una vinculación íntima con la democracia representativa, de tal manera que hoy no se concibe está, sin la existencia de los partidos políticos.
En la modernidad las sociedades democráticas tienen los partidos políticos importantes funciones como intermediarios de la sociedad ante el Estado: La importancia de su aporte a los procesos electorales, la composición de las instancias e instituciones públicas representativas de gobierno, en la que los partidos son actores fundamentales, en la dinamización de las políticas, generación de opinión pública a la formación de la opinión pública y la participación de los partidos permite la competencia legal de ideas en la conformación de gobiernos democráticos.
Por ello, en el sistema de partidos, los partidos y su incidencia electoral resulta significativo, el ámbito legislativo, donde se diseñan las leyes electorales; el ámbito gubernativo, que expresa la incidencia de los efectos de los sistemas electorales sobre las posibilidades de gobernabilidad de un sistema y, finalmente, el terreno donde los ciudadanos conocen y actúan frente a las posibles consecuencias políticas de los sistemas electorales.
De igual manera se reconocen los Partidos Políticos fundamentalmente como las organizaciones encargadas de defender el interés general sobre el privado, deben estar en compenetración con el Estado y suelen servir como instituciones del sistema Democrático, tienen un papel central y amplio en la Democracia, no solamente por su condición electoral, sino porque sus instituciones que influyen por largo tiempo en la voluntad política proyectada en el ejercicio de lo público.
No obstante lo anterior, actualmente los partidos políticos aparecen como actores que no cumplen solventemente su papel de mediadores entre la sociedad y el Estado en el trámite de las demandas de los ciudadanos y no han sido suficientemente articuladores de Políticas Públicas; se ha fragmentado el sistema de partidos local y reglamentado el de personalización desmedida de corrupción y de alejamiento de los ciudadanos, buscando entonces estos la organización y fomento de movimientos sociales de ciudadanos para tal fin.
Al respecto indica el profesor de la Universidad del Zulia Vaidads, Henry en su trabajo de investigación “Partidos Políticos y Liberalismo “Desde nuestro punto de vista, los procesos de cambios socio-políticos han tenido el efecto de sesgar el comportamiento de las organizaciones partidistas hacia sus intereses particulares” no se refiere al otorgamiento de prebendas a sus miembros considerados de manera individual, sino al fin último de ganar las elecciones para acceder al poder. Lo que nos llevaría a otro tipo de partido a imponerse.
Barranquilla 21 de octubre de 2019
*Abogada y Magister en Ciencias Políticas