Por Fabio Cifuentes*.- En esta pandemia hemos visto que el gobierno no ha escatimado nada para declarar emergencias y expedir decretos que permitan neutralizar la propagación del Covid-19, pero en la práctica las ayudas no están llegando oportunamente.
No cuestiono la buena intención del señor presidente y su afán de soluciones rápidas, pero lo cierto es que nos estamos quedando en cifras y teoría mientras que millones de colombianos pobres comienzan a desesperarse con el aislamiento.
Lo mismo le pasa a gobernadores y alcaldes que hacen proyecciones y anuncios con mucha claridad pero en la práctica surgen los problemas.
Se entiende que montar una logística para llevar ayuda a todos los que están necesitados no es fácil pero es ahí donde se necesita que nuestros gobernantes designen personas con capacidad gerencial a toda prueba.
Se necesita un gerente nacional que conozca muy bien la calle, que se haya untado de pueblo y tenga claridad de cómo hacer llegar las ayudas de manera rápida y alejada de la politiquería.
Las Juntas de Acción Comunal deben jugar un papel importante porque son las que realmente conocen las necesidades de sus vecinos.
Los organismos de control deben trabajar hombro a hombro con las autoridades gubernamentales para garantizar que la corrupción no se robe el pan de los pobres.
Este desorden en la entrega de ayudas nos puede llevar a una grave crisis de orden público. Además de las personas con hambre hay mucho oportunista que aprovechan la ocasión para incendiar al pueblo y provocar acciones vandálicas.
Podría decir, sin exagerar, que el Gobierno debería pedir a los mejores gerentes del país que lo apoyen en esta crisis. Vemos que están llegando recursos, donaciones millonarias, pero no saben cómo ni a quien entregarlas oportunamente.
Además están descuidando a los campesinos del país, quienes están produciendo los alimentos. Se tiene que garantizar protección sanitaria para los miles de trabajadores del campo.
El sector agropecuario debe tener garantizados los recursos y ayudas necesarias para seguir produciendo porque ahí está el éxito de la cuarentena, que no falten los alimentos.
A eso se le suma la falta de autoridad. Desafortunadamente quedó demostrado que la irresponsabilidad de muchos colombianos, de todos los estratos, no tiene límite y ante esa situación no queda otra salida que comparendos y capturas.
Tiene que aplicarse la mano dura. No hay tiempo para educar y resocializar a nadie, cada hora que se pierda en esta cuarentena se traduce en más contagiados y muertos.
Se tienen que militarizar las caminos rurales, por donde están saliendo y entrando miles de personas de las grandes ciudades, especialmente de Bogotá.
El aislamiento se debe mantener por unas semanas más pero es necesario comenzar a levantarlo en el sector productivo en un porcentaje pequeño para que puedan recibir algún ingreso y evitar que las industrias se quiebren, aumentando así el desempleo.
La única vacuna que hoy tenemos contra el Covid-19 es el aislamiento y el lavado de manos, cumplamos estas medidas y salvemos vidas.
Estoy seguro de que los alimentos les van a llegar a todos. De la mano de Dios superaremos esta pandemia.
Bogotá, 24 de abril de 2020
*Asesor en Estrategia de Comunicaciones. Se ha desempeñado como subsecretario de prensa de la Presidencia de la República, jefe de prensa de la Campaña Presidencial Juan Manuel Santos y Periodista Caracol Radio.