Por Jairo Gómez*.- ¿Qué es lo que ven? ¿Están viendo algo parecido a lo que veo yo? El video es como un sinfín, la historia se repite una y otra vez y el relato no cambia, es el mismo de siempre desde la década de los años setenta cuando no eran aún los dineros de la cocaína los que financiaban campañas sino los de la “Bonanza marimbera”, es decir la marihuana.
La política tradicional clientelista, corrupta y adicta al dinero fácil, encontró en los narcos una colosal fuente de financiación y embriagados en un nihilismo negacionista de valores morales y éticos, los han utilizado por décadas a tal punto que les permitieron adueñarse, por ejemplo, de un banco, el de Los Trabajadores, y poner presidente de la República en los años noventa.
“Si a uno se le mete un elefante a la casa, pues tiene que verlo…En la campaña hubo dineros de un origen supremamente dudoso”, sentenció en su momento Monseñor Pedro Rubiano y hoy esa concluyente metáfora se repite en cabeza del presidente Iván Duque.
Los narcos de siempre y de hoy siguen presentes en la política, siguen siendo los proveedores de millones de dólares para financiar campañas presidenciales, comprar curules en el Senado y la Cámara de Representantes y, con cómplices poderosos, se camuflan en diversas actividades económicas del país. El narco ahí, parodiando al inolvidable Jaime Garzón, asesinado precisamente por el narcoparamilitarismo que también puso presidente.
Relatos que se repiten. A Santiago Medina, el tesorero de la campaña a la presidencia de Samper, lo responsabilizaron del ingreso de los miles de millones provenientes de los narcos de Cali y encontraron en el anticuario el perfecto chivo expiatorio; lo mismo hicieron con “Cayita” Daza (asesora UTL del Senador Álvaro Uribe), a quien también pillaron en unas narcograbaciones conversando con el Ñene Hernández, reconocido narco de la costa norte, consiguiendo dineros para financiar la campaña del presidente Duque; a ella le dijeron que asumiera su responsabilidad y para evitar el impacto del narcoescándalo la Fiscalía miró para otro lado y la dejó fugar para Estados Unidos. Todos se lavan las manos para ocultar una verdad impostergable: los narcos siempre, desde los años setenta, incidieron, y lo hacen hoy, en la política colombiana.
La supuesta gran diferencia en votos con que Duque derrotó a Petro en la segunda vuelta presidencial no tardó en establecerse porqué se había logrado. Apareció el dinero del narcotráfico comprando votos, además de financiar la campaña. El presidente calla pero a medida que se conocen más grabaciones más conocemos los colombianos de la verdadera importancia del narco Ñeñe Hernández, en la campaña; en la última grabación revelada por los periodistas Martínez y Guillén, el Ñeñe dice, embriagado de euforia etilica: “Tenemos presidente hijueputa”.
No es el candidato de la Colombia Humana el engañado o estafado electoralmente, somos los colombianos que fuimos a la urnas a depositar nuestro voto libremente. El presidente Duque debe una explicación que aún no ha dado. Un solo voto comprado por los narcos, es una elección fraudulenta, es una estafa, es una burla, eso no tiene vuelta de hoja.
Sin duda, en el país se evidencia una supremacía del dinero del narcotráfico sobre la política; esa política clientelista que tiene capturada las regiones, que sustenta su deber ser en los terratenientes -muchos, testaferros de los narcos- y poderes sucios establecidos. No es posible ocultarlo. Por eso existen el extinto Ñeñe Hernández, Memo Fantasma y los más de 200 “cartelitos”; por eso no nos debe sorprender que funcionarios del actual gobierno sigan siendo requeridos por la justicia para que expliquen sus relaciones con el narcoparamilitarismo como es el caso de la exministra y hoy Consejera de los Derechos Humanos Nancy Patricia Gutiérrez.
Por supuesto que en el oficio hay políticos decentes, pero un buen número de esos políticos han hecho del narcotráfico su propio partido, lo llevan a la vanguardia y, como tal, con ese delito dirigen y controlan el Estado.
Bogotá, D. C, 9 de julio de 2020
*Periodista. Analista Político.
@jairotevi