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Jairo Gómez
Jairo Gómez

Por Jairo Gómez *.- En época de Fake News no hay nada más parecido a las “noticias falsas” que el discurso del presidente Duque ante la Asamblea 75 de las Naciones Unidas. Como si se tratara de un prestidigitador con sacoleva, inmerso en un show tricolor bien iluminado, el artista saca del cubilete miles de serpentinas para vender la ilusión de estar administrando un país próspero, resiliente, equitativo, defensor del medio ambiente, constructor de paz, generador de empleo, luchador contra el narcotráfico y la corrupción; en fin, el país del más allá.

Como forzándolos a introvertirse y sacarlos de los titulares de prensa que hablan de masacres, corrupción, narcotráfico y matanzas policiales en Colombia, Duque tuvo la osadía de describirle a los presidentes de 193 países un país distinto, muy parecido a la isla de la fantasía. ¿Creerán Duque y sus asesores que el resto del planeta es tan tonto como para no darse cuenta de la tragedia por la que atraviesa este país? Ese discurso, lleno de frases vacías, se estrella con la realidad y no aguanta un comentario o análisis serio y proporcional.

Vamos por partes. Dice el presidente que hoy en Colombia “no hay dilemas entre amigos y enemigos de la paz; somos un solo país que avanza sin importar si el viento está a favor o en contra”. ¿De dónde saca Duque semejante estupidez? A sus pies o debajo de su escritorio de presentador de televisión, Colombia se derrumba, se desangra.

62 masacres en 2020 dejan más de 250 muertos; cerca de mil líderes sociales, indígenas, afros, campesinos y desmovilizados asesinados desde 2016, de ellos la mitad  durante sus dos años de gobierno, y Duque aminora cínicamente esta matanza para decir que en Colombia no “no hay dilemas entre amigos y enemigos de la paz”. Mentiroso con letras mayúsculas, usted y Álvaro Uribe, su mentor, llegaron al poder para volver trizas el acuerdo de paz, no le mientan a la comunidad internacional, a la ONU.

Habla Duque de la Paz con legalidad, pero intencionalmente, a lo Stalin, engavetó el Acuerdo de Paz que tiene jerarquía constitucional. Aniquiló y desfinanció presupuestalmente todos los compromisos para consolidar la paz territorial y resarcir a las víctimas.   

Quiere mostrarse como el hombre de los valores democráticos cuando a pocos kilómetros de la sede presidencial la policía masacró a 13 jóvenes. ¿Esa es la  “Colombia maravillosa, la de la paz con legalidad fundamentada en la estabilización social y la consolidación de la democracia” que, usted presidente Duque, infiere y describió en la Asamblea General de la ONU?  

Le dice usted, presidente Duque, a 193 países que su gobierno es el gran promotor de “la defensa del medio ambiente como propósito de seguridad nacional”, por favor! y aquí. Incumpliendo su programa de gobierno, usted promueve la entrega de los páramos a la voraz minería extranjera e incentiva el fraking. El típico embuste farandulero.   

El narcotráfico. Sí, de todos es sabido su poder corruptor y combustible para la guerra. Reclamó mayor compromiso y corresponsabilidad por tratarse de un delito transnacional; se lo avalo. Pero, ¿ y el Ñeñe? ¿El narco que financió su campaña? Qué rabo de paja. Por favor no se arrime a la candela.  

Para terminar. El COVID-19. Dijo usted presidente que la pandemia develó la fragilidad mundial del sistema de salud y evidenció la inequidad en el mundo. También se lo avalo. Pero, ¿qué ha hecho usted por mejorar la crisis social generada por el coronavirus? No solo se trataba de administrar el contagio, también de hacer menos difícil la crisis social y económica que traía tras de sí el virus; sin embargo, en esta materia usted se raja ostensiblemente en un punto muy sensible: el empleo; se destruyó por la escasa ayuda del gobierno a la pequeña y mediana empresa que lleva sobre sus hombros el 80% del trabajo formal del país, y de repeso, les niega la posibilidad de darle subsidio a las nóminas de las MIPYMES. Cómo explicarlo.  

La lista sería interminable y le haría agotadora la jornada a mis lectores. No se puede mentir tan olímpicamente presidente Duque, los colombianos no somos tan bobos y hemos aprendido que gobernantes tan mediocres como usted no pueden volver a repetirse; eso espero.

Bogotá, D. C, 26 de septiembre de 2020

Periodista. Analista Político.

@jairotevi

LEAD: Como forzándolos a introvertirse y sacarlos de los titulares de prensa que hablan de masacres, corrupción, narcotráfico y matanzas policiales en Colombia, Duque tuvo la osadía de describirle a los presidentes de 193 países un país distinto, muy parecido a la isla de la fantasía.