Por Rodrígo Mosquera Villalba*.- La revista científica The Lancet lamentó que “una hermosa idea” como la iniciativa Covax se haya quedado corta y culpó a los países ricos por ello.
Covax es un mecanismo propuesto por la Organización Mundial de la Salud OMS, que debería servir para suministrar vacunas contra la covid-19 en todo el mundo, promoviendo la solidaridad y la equidad. El ambicioso plan trabajó para el desarrollo, compra y entrega de vacunas, cuyo objetivo era garantizar que el biológico se compartiera de manera equitativa entre todas las naciones, ricas y pobres, pero terminó dependiendo de la voluntad de los países ricos. Ni siquiera en esta campaña humanitaria, donde la vacuna debería ser un bien público, se escapó del adagio popular que “el pez grande, se come al pez chico”.
Dice la revista: “los países ricos se comportaron peor que en las peores pesadillas de cualquier persona”. Covax se lanzó en abril de 2020 con una meta inicial de distribución de 2.000 millones de dosis de vacunas hacia el 2021. Su objetivo era recibir donaciones en dinero y en vacunas de los países más ricos y asignarlas equitativamente protegiendo a los 92 países más pobres sin importar si tenían dinero para pagarlas. También que los países adinerados invirtieran en la producción de vacunas para que hubiera más oferta para todos.
Los países ricos hicieron lo contrario al compromiso adquirido con Covax cuando comenzaron a cerrar acuerdos bilaterales directamente con las farmacéuticas para asegurar sus propias vacunas. Por ejemplo: EEUU en agosto de 2020 ya había logrado 7 acuerdos con 6 compañías, con las que obtendría 800 millones de dosis, suficientes para vacunar 140% de su población. Y ahora con este excedente lo tiene como una estrategia de reactivación económica para atraer extranjeros incluyendo su vacunación. De manera similar, Reino Unido logró 5 acuerdos que alcanzaría para vacunar al 225% de su población, y la Unión Europea firmó 2 acuerdos que le aseguran 500 millones de dosis.
30 países con estas inversiones acapararon la producción de la vacuna no quedando dosis suficientes para Covax. Les facilitó a las farmacéuticas especular con precios altos a los demás países, dificultándoles el acceso al biológico, en una campaña global que debería ser con mayor equidad y humanitaria.
Hoy de 2.000 millones de dosis distribuidas, Covax solo ha podido repartir el 4%. Colombia por atenerse al mecanismo Covax al comienzo tuvo dificultad para obtener la vacuna, hoy la situación es distinta hay un buen flujo de estas en el país.
Con lo que estamos viendo mayor razón para apoyar la liberación de las patentes de las vacunas, para que en todos los países se pueda producir el biológico contra la covid-19
Neiva, 28 de junio de 2021
*Senador del Partido Liberal