Opinión
Por Juan Camilo Restrepo*.- EL catastro tiene, hasta el momento, finalidades meramente fiscales. Por ejemplo, el pago del Impuesto predial está vinculado a la valoración catastral comercial que para cada predio urbano y rural se lleva en el catastro.
Una de las tareas más importantes que se está poniendo en práctica en Colombia actualmente es la organización del Catastro multipropósito. Se acaba de contratar un crédito de $150 millones con tal objetivo.
Cuidándose de no contar que la idea del catastro multipropósito proviene de los acuerdos de La Habana, el gobierno, además de la información sobre el crédito que acaba de mencionarse, ha anunciado datos bien interesantes. Por ejemplo: que gracias al Catastro multipropósito el recaudo por predial de los municipios aumentará de $7.3 billones actualmente a $10 billones en 2025. Es decir, la clave para la rehabilitación de las finanzas municipales radica en la implantación de este Catastro multipropósito.
Lo primero que hay que observar con relación al catastro tradicional es su profunda desactualización. Un reciente documento Conpes señala por ejemplo que “con corte al 1 de enero de 2019, el 66% del territorio nacional tenía información catastral desactualizada, el 28,32% no contaba con formación catastral y solo el 5.68% del territorio nacional tenía información actualizada”.
Esta profunda desactualización del catastro está generando graves consecuencias en muchos aspectos, siendo el más inmediato de ellos el efecto negativo sobre los ingresos de las entidades territoriales municipales, toda vez que el impuesto predial -como lo hemos señalado- está vinculado a los avalúos comerciales que aparece en las cédulas catastrales de cada predio.
Diversos estudios sobre la sociología política de los tributos territoriales en Colombia han mostrado que, a menudo, sobre todo a nivel de los medianos y pequeños municipios, los concejos municipales son renuentes a ajustar los valores comerciales de los predios por razones meramente políticas.
Como hemos dicho, hasta la fecha el catastro ha tenido un uso predominantemente fiscal, es decir, ha servido a los municipios del país (que son los titulares del impuesto predial) para que calculen éste en base a las tarifas que la ley señala y para que lo actualicen periódicamente.
Sin embargo, la moderna visión del catastro señala que éste puede cumplir con finalidades mucho más amplias que las meras fiscales que hoy se le asignan.
Por esta razón el documento Conpes que hemos citado anteriormente dice lo siguiente: “Los sistemas catastrales, como fuente de información para la administración del territorio, han evolucionado en el tiempo en cuanto sus objetivos y alcance. Esto, al pasar de ser sistemas concentrados en la tenencia de la tierra, con el objetivo de establecer cargas fiscales, a ser sistemas que se enfocan en proveer información sistemática para la administración de la tierra y del territorio.
Un catastro multipropósito, que trasciende el enfoque fiscal tradicional, se caracteriza por ser un registro sistemático, actualizado y permanente de la información física, jurídica, económica y territorial de los predios, consistente con el sistema de registro de la propiedad. Este debe ser además digital, interoperable con otros sistemas de información, en concordancia con estándares internacionales para apoyar la implementación de políticas públicas y gestión del territorio.
Contar con información de un catastro multipropósito, actualizada y disponible para múltiples actores, promueve el uso eficiente del territorio y aumenta la inversión y la productividad en áreas rurales.
Por su parte, en áreas urbanas, éste apoya una administración más eficiente de las ciudades y una mejor provisión de servicios a los ciudadanos, al tiempo que contribuye a la identificación y seguimiento de la dinámica inmobiliaria y al desarrollo de mercados financieros.
El catastro multipropósito resulta particularmente útil en el desarrollo de diversas políticas públicas sectoriales, tales como el desarrollo de infraestructura y el ordenamiento territorial. Asimismo, apoya la generación de capacidades e instrumentos para que el Estado pueda priorizar y asignar mejor la inversión pública en las regiones, contribuyendo así al desarrollo económico con equidad y al manejo sostenible del territorio.
Vale la pena también mencionar que, en los acuerdos celebrados con las Farc, en el punto No. 1 dedicado a la Reforma Rural Integral, se incluye igualmente la obligación de desarrollar un catastro multipropósito en Colombia.
Se trata desde luego de un proyecto muy ambicioso que, de llevarse a la práctica cabalmente como está previsto, va a transformar la Hacienda Pública de manera sustancial. Y va a dotar a la formulación de políticas públicas de un instrumento de inmensa importancia. El catastro “multipropósito” que se está poniendo en marcha tiene previsto pasar de 5.6% de área con información catastral actualizada, al 60% en 2022 y al 100% en 2025.
Inmensa tarea.
Bogotá, D. C, septiembre 22 de 2019
*Abogado y Economista. Exministro de Estado.
Por Guillermo García Realpe*.-Se acerca la fecha electoral para elegir en Colombia a los próximos gobernadores, diputados, acaldes, concejales y ediles, en un proceso que tendrá lugar el próximo 27 de octubre en todo el país y del cual podrá participar los ciudadanos que tengan sus cédulas inscritas.
Según la Registraduría Nacional, en total se inscribieron 121.194 candidatos, de los cuales 179 aspiran al cargo de gobernador y 5270 para alcaldías, sin duda, una cifra bastante alta, sólo los mejores obtendrán el favor en las urnas por parte de los electores.
Ellos y ellas, quienes resulten ganadores, tendrán la enorme responsabilidad de trabajar por el desarrollo y progreso de cada una de sus regiones, de cada ente territorial, de llevar las riendas y conducir a esos departamentos y municipios por la senda de un liderazgo que permita desde lo regional ayudar a consolidar los propósitos nacionales y armonizar sus planes de desarrollo con el Plan Nacional de Desarrollo, para entre todos hablar un mismo idioma, para que sus propuestas tengan eco y puedan cristalizarse positivamente y ejecutarse durante sus mandatos.
Sabemos bien que nuestros municipios, especialmente los de cuarta, quinta y sexta categoría, tienen enormes dificultades en todos los campos, es imperioso e inaplazable brindar soluciones definitivas y de fondo, no podemos extender en el tiempo sus problemas, ni las penurias que complican el bienestar de sus habitantes.
El principal obstáculo que encuentran los mandatarios cuando llegan a gobernar y también el reclamo generalizado de sus comunidades, rurales especialmente, es la deficiente malla vial y sobre todo las condiciones precarias de sus vías terciarias que son una prioridad para los municipios que son despensas agrícolas, sin vías, no hay progreso, no hay competitividad, el comercio de los productos se dificulta, las vías son el motor de esas localidades con vocación agrícola y para todos en general.
La falta de oportunidades y el creciente desempleo, es otro dolor de cabeza para los nuevos mandatarios, se necesitan fórmulas para combatir este penoso flagelo social, hoy en Colombia la cifra de desempleados llega a los 2 millones 300 mil personas sin una fuente de trabajo digna, en el campo local, muchos de nuestros egresados, muchos profesionales ven como única alternativa los empleos en sus entidades administrativas locales, esto es alcaldía, Hospital, empresas de servicios públicos, entre otras, puestos de trabajo que son escasos, pero esto no puede limitar las aspiraciones de quienes buscan un ingreso económico, el reto está en articular otras fuentes de empleo, con alianzas público privadas, con obras de impacto que generen empleo directo e indirecto, eso dinamiza la economía de las regiones, pero esto va ligado a la capacidad de cada gobernador, de cada alcalde y fundamentado desde luego en su programa de gobierno.
Sin duda, son múltiples las necesidades que encontraran gobernadores, gobernadoras, alcaldes, alcaldesas, al frente de sus regiones, la situación fiscal del país no es del todo buena, y en ese orden de ideas tendrán que priorizar los gastos de inversión, en lo más primordial, sin descuidar los demás sectores por supuesto.
Pero también serán los gobernantes de la Colombia del posconflicto, ellos y ellas tendrán la gran responsabilidad de ser garantes de la Paz en cada una de sus regiones, de ayudar a reconstruir el tejido social desde las bases, de brindar mecanismos para que se logre la reconciliación, de extender la mano amiga a quienes ahora están del lado de la legalidad, en brindarles garantías plenas para su reinserción a la sociedad.
Son desafíos ineludibles, compromisos inaplazables, la gente, los ciudadanos están expectantes por lo que será el futuro de sus regiones, quienes asuman el próximo primero de enero funciones administrativas, tendrán que estar a la altura, pero también gobernar con transparencia, con rectitud, donde los actos de corrupción que hoy son el pan de cada día se conviertan en cosa del pasado, esa triste página de la corrupción tenemos que pasarla y superarla.
Ojalá sean más los gobernantes que se destaquen por su compromiso comunitario y social, por sus logros de ejecución, por las obras prioritarias que requiere la gente y que no sean recordados por dejar elefantes blancos, por derrochar lo público, ojalá sean más los gobernantes los que busquen el bien general que el particular, la política es para servir a la gente, no para servirse asimismo.
Colombia y su gente es un país maravilloso, los colombianos merecemos buenos gobernantes, sólo así podemos ir cambiando la historia y ustedes ciudadanos, tienen el poder en sus manos, ¡Elijamos bien!
Bogotá, D. C, 23 de septiembre de 2019
Senador de la República
@GGarciaRealpe
Por Mario Ramírez Arbelaez*.-La Argentina afronta en estos momentos una de sus peores crisis de las últimas décadas, por falta de visión de los últimos gobiernos en el manejo económico para afrontar las dificultades financieras y el alto índice de corrupción.
Es estrictamente necesario que esta nación, que en otros tiempos fue el motor del desarrollo suramericano, dé un vuelco a la manera cómo está afrontando esta crisis y comience a incentivar medidas que generen soluciones a corto y mediano plazo, con el fin de fortalecer los mercados internos, los sectores industriales, pero sobre todo, que permitan fomentar estrategias anticorrupción.
Argentina ocupa el puesto 40 en el ranking de países mayor dotados con recursos naturales; sin embargo, existe aún la dicotomía entre campo, industria o servicios que necesita de un rediseño económico que abarque la estructura política desequilibrada que existe.
Pero la peor torpeza, es que desde que Mauricio Macri asumió la investidura presidencial, está invirtiendo las pocas divisas con que cuenta para afrontar la crisis social, en la compra de armas, como si tuviera que enfrentar una guerra y no la crisis económica.
Es increíble, pero en medio de la tormenta interna está adquiriendo a la OTAN a Estados Unidos y a Israel, más de 60 helicópteros y 182 tanquetas tipo Stryker, 12 aviones de caza F-16 Fighting Falcon y 24 aviones de caza Texan T6, empleados para el entrenamiento de pilotos.
La compra de material bélico no solo siguió a lo largo del primer semestre de este año, sino que el presupuesto para gasto militar subió un 14 %, "un aumento bastante alto, que supera ampliamente el porcentaje promedio de la región".
En esta ocasión, al mirar el endeudamiento público respecto al PIB, en 2015 será de un 52,6%, mientras que al cierre de 2019, según el FMI, subirá hasta 75,9%. En esta diferencia gran parte de culpa la tiene el préstamo de US$57.000 millones que el organismo le entregó. El desempleo en el país se ha mantenido, con un ascenso de 8,5% al inicio de su mandato, al 9,9% con el que terminaría este año. El peso argentino ha pasado de cotizar a 12,9 cada dólar, a 55,84. El sector manufacturero, por ejemplo, acumula 15 meses de caída. Solo en la industria se han perdido 140.000 puestos de trabajo y la inflación no solo no bajó, sino que duplicó su velocidad, la pobreza creció a más del 32% y la inflación se disparó a 53,9%.
En un capítulo más de la creciente adquisición de equipamiento militar por parte del gobierno de Mauricio Macri a Estados Unidos y sus aliados, el Reino Unido decidió poner fin al bloqueo de venta de armas a la Argentina, que había sido impuesto al país durante la presidencia de Cristina Kirchner, en 2012.
Dado que las compras de armas han sido manejadas con total hermetismo y secreto de estado, varios medios han filtrado un listado de armamento solicitado por la embajada argentina en EE.UU. disque para misiones de paz y para "atender amenazas globales como la lucha contra el terrorismo, el financiamiento del terrorismo, el narcotráfico y el crimen organizado".
La pregunta que nos hacemos es para que se está armando la Argentina? Por presión de quién ? para que , o para que guerra , o van a invadir a Venezuela?, porque en medio de semejante crisis se gastan la plata en armamentos, será para enfrentar la crisis social que se avecina?. Van a utilizar los f 16 para aplastar la protesta social? Van a volver a declarar la guerra a Inglaterra?
Lo que se está vislumbrando, con referencia a la adquisición de armas por parte de Colombia, Argentina y otros países es una intervención militar a Venezuela a través de la aplicación de la Carta Democrática de la Organización de los Estados Americanos (OEA), se llegaría a la formación de una fuerza multilateral que podría intervenir militarmente al vecino país o también apoyados en el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca TIAR.
Argentina era una nación próspera, mayor exportador de carne, maíz y avena de toda la región, urbanizada, moderna, social y contaba con una estabilidad política. Sin embargo, la corrupción y la falta de capacidad de sus dirigentes la tienen sumida en una crisis que la llevan hacia un abismo del que difícilmente podrán salir en poco tiempo.
El Presidente Macri, enfrenta una crisis económica que históricamente no ha dejado de existir , de 44 millones de argentinos , hoy hay más de once millones de pobres, lo que hace urgente y necesario dar un vuelco, no comprar armas innecesarias y comenzar a incentivar medidas que generen soluciones a corto y mediano plazo con el fin de fortalecer los mercados internos, los sectores industriales, pero sobre todo, que permitan fomentar estrategias anticorrupción.
El Gobierno y el FMI, como responsables de esta debacle, tienen el deber de poner fin y revertir la catástrofe social que hoy atraviesa a una porción cada vez mayor de la sociedad Argentina.
Bogotá, D.C, 23 de septiembre de 2019
*Abogado y Periodista
Por Yazmer Ramos García.- Fueron centenares de mujeres decididas que con razonamiento autónomo, participaron a su manera, en la lucha por la independencia. Hicieron uso de la palabra, el rumor y la estrategia, en múltiples y diversas formas.
La colaboración conspirativa donde se discutían las nuevas ideas políticas y se planeaban las acciones emancipadoras; la actuación como espías valiéndose de su supuesta “debilidad” y “apatía política”; la organización de redes de información en las que actuaban como correos proporcionando información muy valiosa a los ejércitos patriotas; la organización de protestas; la propagación de las ideas patriotas y persuasión entre los ejércitos realistas; la redacción de idearios y manifiestos; la donación de dinero y joyas para la causa independentista; el refugio de los insurgentes; el transporte de alimentos, ropas y material bélico; la reparación de armas; el sustento familiar; la presencia en los campamentos (troperas, rabonas, guarañas, soldaderas) acompañando a las tropas, preparando los avituallamientos, cocinando, atendiendo a los heridos, enterrando a los muertos, portando las armas; la lucha como miembros de las guerrillas patriotas o como soldados en los campos de batalla, en su condición de mujeres guerreras, desempeñando rangos militares y actuando como estrategas, actos heroicos que marcaron, quiérase o no, el devenir de nuestra historia.
Entre las mujeres más representativas de esta época emancipadora en Colombia recordamos a Policarpa Salavarrieta, “La Pola” como era conocida, luchó por la libertad del pueblo desacatando al gobierno español y ayudando en secreto a las tropas libertarias de Simón Bolívar. Se volvió espía del Ejército Independentista, intercambiaba mensajes y reclutaba jóvenes para sumarlos a la causa del Libertador. Sus movimientos fueron descubiertos y fue fusilada en la Plaza Mayor de Santafé, el 14 de noviembre de 1817.
Matilde Anaray, residía en Soacha, en los días que antecedieron a la Batalla de Boyacá. Es recordada por haber liderado, a sus 13 años, el acto en el que fueron convocados a la iglesia cientos de feligreses que ofrecieron su ropa al ejército del Libertador, Simón Bolívar. Manuela Beltrán reconocida como la primera mujer que encabezó la lucha prerrevolucionaria en Colombia; Manuela Sanz de Santamaría, fue una de las aristócratas más conocidas de la Nueva Granada cuando comenzaron a impulsarse grupos de opinión pública, liderados por personajes como Antonio Nariño y Francisco José de Caldas, Manuela fundó el grupo conocido como la ‘Tertulia del buen gusto’.
También Juana Velasco de Gallo Conocida como ‘La heroína de Toca’, fue vital para los tropas de Simón Bolívar en días previos a la Batalla de Boyacá, al liderar un inmenso grupo de mujeres tunjanas que dotó al ejército del libertador de camisas y pantalones, atendiendo las dificultades que estos hombres enfrentaban en su travesía bajo el frío boyacense de la época. En Boyacá, Antonia Santos preparó el primer grupo de revolucionarios independentistas que funcionó en El Socorro (Santander).Simona Duque de Álzate, su generosidad con la causa emancipadora de nuestro país inmortalizó su nombre, principalmente en la región antioqueña, de donde era originaria.
Ese importante aporte heroico, se dio también de manera sobresaliente en el resto de Latinoamérica, entre las que destacamos a Manuela Sáenz, de Ecuador Conocida como 'La Libertadora del Libertador', esta quiteña fue protagonista en las gestas libertadoras que encabezó Simón Bolívar. Señalada por su actitud que no encajaba con las damas de la época: rebelde, extrovertida y separada de su primer marido. Es una de las mujeres más importantes de la época emancipadora de América del Sur.
En Perú, Micaela Bastidas, indígena, esposa de Túpac Amaru, es un símbolo de la lucha contra la opresión colonial; en Bolivia, Bartolina Sisa, pionera de la lucha de la mujer independentista y guerrera. En México Gertrudis Bocanegra, armó una red de comunicaciones entre las principales sedes de la rebelión independentista, sirviendo de correo de los insurgentes. También en Venezuela Juana Ramírez, la Avanzadora, dicen de ella que se adelantaba e interceptaba al ejército realista a punta de machete. De ahí el sobrenombre de la Avanzadora.
En Chile no hay constancia de participación femenina en la lucha armada, pero son varias las mujeres que se destacan en la defensa de la causa independentista por su activismo político: Paula Jaraquemada Alquizar y en Argentina Juana Moro, conocida como la Emparedada. Jujuy, estableció una red de espionaje femenina: “Las mujeres de la Independencia”.
Hoy, las mujeres siguen en pie de lucha con Bolívar y su postulado de igualdad entre todos los hombres, que no eran compatible con los intereses económicos, sociales y políticos de la clase criolla dominante.
Estaban de acuerdo en la igualdad entre los miembros de su propia clase, pero no la igualdad del criollo con los indios, negros, mestizos mulatos y por supuesto menos esa igualdad entre hombres y mujeres que fue interpretada y valorada equivocadamente solo como romances y amoríos, por lo que se hace necesario aprovechar la celebración del bicentenario para reescribir la historia y recuperarlas del olvido al que fueron condenadas porque mujeres como ellas y muchas más no merecen ni deben ser olvidadas, menos con sus contundentes mensajes:
¡Pueblo indolente! ¡Cuán distinta sería hoy vuestra suerte si conocierais el precio de la libertad! Pero no es tarde. Ved que, mujer y joven, me sobra valor para sufrir la muerte y mil muertes más “. ¡No olvidéis este ejemplo!, “La Pola”.
Barranquilla, 23 de septiembre de 2019
*Abogada y Magister en Ciencias Políticas.
Por Mauricio Cabrera Galvis*.- El desempleo sigue creciendo, se siguen destruyendo puestos de trabajo y aumentando el número de personas que no encuentran empleo. Así mismo crece la incapacidad para explicar las causas de esta tragedia social y económica, y la repetición de trasnochadas recetas para disminuirlo, que ya en el pasado mostraron su ineficacia.
En el último mes, la tasa de desempleo llegó a 10,7%, frente al 9,7% de hace un año, desaparecieron 191.000 empleos y aumentó en 253.000 el número de desempleados para llegar a 2.7 millones. El panorama es más oscuro, pues 9.1 millones de personas, que representan el 40% de los ocupados son subempleados que no tienen un empleo formal o adecuado.
Las soluciones propuestas desde los gremios y algunos centros de investigación insisten en la receta neoliberal que se ha venido aplicando desde el 2002: hay que flexibilizar el mercado laboral y reducir los costos laborales para que las empresas contraten más trabajadores. Así se recortaron los pagos por horas extras y festivos, se permitió la estafa de algunas mal llamadas cooperativas de trabajo (afortunadamente ya controladas), o se disminuyeron algunos costos parafiscales; ¡y el desempleo ahí!
No pretendo tener la explicación de tan alto desempleo estructural, pero sí creo que es una equivocación tratar de entenderlo únicamente desde la perspectiva estrecha del mercado laboral, es decir desde las condiciones de la oferta y demanda de trabajo. Hay que analizarlo también desde la macroeconomía, es decir desde el comportamiento de la oferta y demanda agregadas. Algunas piezas de información para tratar de armar el rompecabezas del empleo. Según el Dane, desde el 2005 la producción nacional ha subido 71%, pero el número de personas ocupadas (que son las que producen bienes y servicios) ha crecido menos de la mitad, solo 32%. El sector más dinámico ha sido el financiero, que ha crecido 165%, pero la contratación de trabajadores solo 56%, menos de la tercera parte.
El caso más dramático es el del sector agrícola que en el mismo período ha crecido 45%, mientras que los trabajadores de este sector han disminuido (si, ¡disminuido!) 2%. En el sector industrial la producción ha crecido 36% y el empleo solo 12%, pero las cifras de la encuesta mensual del mismo Dane muestran una caída del empleo industrial de 4%. El aumento de la productividad media de los trabajadores (es decir que el producto por trabajador ha crecido) puede estar relacionado con otro fenómeno que mencioné hace unas semanas: que el incremento de la inversión en capital fijo ha sido de 134%, es decir más del doble que la expansión de la economía. Así como ha crecido la relación Producto/Trabajo, ha decrecido la relación Producto/Capital.
Una posible explicación de estas tendencias es el cambio en los precios relativos del capital y del trabajo. No porque los salarios o los costos laborales se hayan incrementado mucho, sino porque los bienes de capital se abarataron en este período por tres factores: revaluación, reducción de aranceles y equivocados estímulos tributarios.
Bogotá D. C, 22 de septiembre de 2019
*Filósofo y Economista. Consultor
Por Amylkar D. Acosta M*. - El Ministro Alberto Carrasquilla, al momento de radicar en el Congreso de la República el proyecto de presupuesto para la vigencia de 2020, pese a que el mismo, según el Ministro está desfinanciado en $8.5 billones. Según él “existe una necesidad de encontrar, así como lo discutimos el año pasado, unos recursos para terminar de financiar el Presupuesto del próximo año”.
El proyecto de presupuesto que se tramita está aforado $271.7 billones.
Pero, el Ministro Carrasquilla, en apuros para cumplir con el principio rector de la sostenibilidad fiscal consagrado en la Constitución y la Regla fiscal que lo desarrolla, se las ha apañado para tratar de lograr la cuadratura del círculo y de esta manera soslayarlo. Veamos.
A través del artículo 79 de la Ley 1955 del Plan Nacional de Desarrollo 21018 – 2020 se le permite a la Nación “emitir bonos en condiciones de mercado u otros títulos de deuda pública para pagar las obligaciones financieras (…), con el fin de sanear los pasivos correspondientes a cesantías de las universidades estatales”. En virtud del mismo podrá “emitir bonos en condiciones de mercado u otros títulos de deuda”.
En el artículo 257 del PND se es más explícito en el procedimiento a seguir, al establecer la Estrategia de Mediano Plazo de Gestión de la Deuda, en virtud del cual el Ministerio de Hacienda y Crédito Público se encargará de diseñarlo “con el objeto de definir las directrices sobre la estructura del portafolio global de la deuda pública, propender por la financiación adecuada de las apropiaciones presupuestales del Gobierno Nacional, disminuir el costo de la deuda en el mediano plazo bajo límites prudentes de riesgo y contribuir en el desarrollo del mercado de capitales”.
Con ello, el Congreso le firmó un cheque en blanco al Ministro de Hacienda y este ni corto ni perezoso lo está utilizando emitiendo TES a tutiplén. Según él, lo que está haciendo es “recontratar” la deuda pública, pues, “si bien se vence el año entrante vamos a recontratar y eso vale $28.4 billones, vamos a contratar nuevo endeudamiento por $19.2 billones”. No tuvo empacho el Ministro Carrasquilla en decir: “le vamos a decir a los mercados que la deuda que debemos estar amortizando no la podemos pagar toda, sino que necesitamos que nos hagan un préstamo de los vencimientos de capital y esa es otra gran fuente de financiamiento de los $271 billones”. Eso no es serio!
El editorialista del diario económico Portafolio se muestra patidifuso con el anuncio del Ministro y dice que “el anuncio es sorpresivo, porque unos días atrás las autoridades señalaron que se habían cubierto las necesidades previstas en el Plan financiero que elabora el Gobierno”. La jugadita del Ministro Carrasquilla, dicho por el mismo, consiste en “sustituir esa deuda por deuda de mercado. Esa es un deuda que se ha venido adquiriendo a lo largo de los años y, por lo tanto, la emisión de esos TES corresponde a emisiones de deuda de 5, 10 y de 15 años atrás”.
Como lo afirma el ex ministro y ex codirector del Banco de la República Carlos Caballero, “para tapar los huecos y salir de líos el Ministerio de Hacienda anda instrumentando acciones ingeniosas que le permitan ampliar el gasto y más que cumplir la Regla fiscal. La deuda de las sentencias judiciales en contra de la Nación se cancelará entregando a los acreedores TES a largo plazo, con tasas de interés inferiores a las de mora”. Advierte él, “financieramente es correcto, una deuda en la penumbra y costosa se visibiliza”, pero al precio de incrementar la deuda pública en $8 billones. Con esta “ingeniosa” operación se “cumple” con la Regla fiscal, pero se aumenta sensiblemente el endeudamiento de la Nación.
Como lo sostuvo el ex ministro de Hacienda y miembro del Comité consultivo para la Regla fiscal, nada menos, Guillermo Perry, se están “utilizando formas de contabilización heterodoxas, que pueden poner en cuestión la tradicional seriedad de Colombia en el manejo de sus cifras fiscales…El recurso a la contabilidad creativa generan incertidumbre y desconfianza y pueden conducir a rebajas en la calificación de riesgo del país”. Johns Hopkins, PhD en economía, profesor e investigador de la Universidad de los Andes, también teme y advierte sobre “la posibilidad de que las calificadoras de riesgo terminen bajando nuestra nota, poniendo en riesgo el grado de inversión es, paradójicamente, mucho más alta ahora que hace un año”.
Es muy grave que empiece a verse con desconfianza y a dudarse del manejo de las cifras por parte del Gobierno. Es muy diciente que unas de las revistas de negocios más serias y consultadas, como lo es Bloomberg, titule uno de sus despachos de prensa en su portal diciendo que “Colombia es acusada de marrullerías (shenanigans) contables para lograr metas fiscales”. Este es un mal indicio y un pésimo precedente.
Bogotá, septiembre 22 de 2019
*Expresidente del Congreso y Exministro de Minas y Energía
www.amylkaracosta.net
Por José Félix Lafaurie*.-Las potencias se muestran los dientes en los mercados, las armas resuenan en el mundo y, más cerca, la Amazonía arde, Argentina tambalea y Venezuela cae en barrena. En Colombia, la violencia ronda la campaña electoral, un escándalo tapa al anterior, los asesinos se vuelan y enfrentan al país con alevosía, y los corruptos salen de las cárceles, mientras el Gobierno se aplica a conjurar tantos demonios heredados y a construir futuro.
En medio de esa coyuntura inquietante que ocupa las columnas de opinión, quiero entrar en un oasis donde se apague el ruido de tantos males; un oasis de música y alegría, de folclor y tradiciones sencillas, un oasis vallenato en el 41º Festival Cuna de Acordeones, en Villanueva, La Guajira, que realizamos entre el 19 y el 22 de septiembre.
En esta ocasión rendimos homenaje al “último de los juglares”, el maestro Adolfo Pacheco Anillo, autor de “La hamaca grande”, una canción que le ha dado la vuelta al mundo, además de un gran repertorio de esa música provinciana que enamoró a propios y extraños.
En el segundo Festival de la Leyenda Vallenata -1969-, su compadre, Andrés Landeros, se obstinó en presentarse a pesar del favoritismo sobre “Colacho” Mendoza, y de que, en aquel entonces, el festival era algo excluyente y se consideraba a los sabaneros como “imitadores”.
La corona, finalmente, quedó sobre la cabeza de “Colacho”, y Adolfo, no en plan de reproche, sino de lamento, compone “La hamaca grande” para notificarle al mundo vallenato que no eran imitadores, sino que contaban con una escuela y una tradición folclórica “que también tiene leyenda, cual la de Francisco el Hombre”.
Adolfo se atreve a “llevarle ¡al Valle! una serenata (...) con música de acordeón” y con el folclor “de la tierra de la hamaca”, su natal San Jacinto, y de ñapa, le lleva una “más grande que el cerro e’Maco”, el más alto de los Montes de María. ¿Y para qué?; pues para que “el pueblo vallenato, meciéndose en ella cante”; cante su vallenato sabanero, pero al fin vallenato, y del mejor.
Ese folclor narrado, ese reclamo cantado, tan de la esencia vallenata, no podía faltar en el juglar sabanero; pero su sello, en mi sentir, es la sencillez provinciana de su inspiración, como recuerda su canción al “Viejo Miguel”, su padre: “la ciudad tiene su mal para el provinciano” y, por eso, “yo vivo mejor llevando siempre vida sencilla”. Recuerdo que mi padre insistía en ese rasgo de vallenatos y sabaneros: sin importar su estatus ni donde se encuentren, siguen –seguimos– siendo irremediablemente provincianos.
Folclor y cultura, concursos en todas las categorías y, sobre todo, vallenato con los mejores: Jorge Celedón, Poncho Zuleta, Diego Daza, Pangle Maestre y Silvio Brito, entre otros, que podrán disfrutar quienes decidan, al decir de los opitas, “pegarse la rodadita” al “Cuna de Acordeones” en Villanueva.
Bogotá, D.C, 22 de septiembre de 2019
*Presidente de Fedegan
Por Mons. César Balbín - Sí, volvemos a las urnas, otra vez, después de haberlo hecho en el primer semestre del año pasado, cuando fuimos a las urnas a elegir Presidente de la República y congresistas: senadores y representantes a la Cámara.
Estas elecciones del próximo mes serán para la elección de mandatarios regionales: gobernadores y alcaldes, y para diputados y concejales. Por ello estas tienen unos ingredientes, que no tienen las presidenciales, como el hecho de concentrarse más en departamentos y municipios.
Cuando fui párroco de una parroquia pequeña y muy rural, ubicada en un corregimiento, tuve conocimiento de que la promesa de asfaltar la carretera que llevaba hasta allí, había servido para elegir los últimos 5 o 6 alcaldes. Pues aún siendo pequeña la población, ponía un buen caudal de votos, y los candidatos lo sabían, y siempre con la promesa de asfaltar la carretera, obtenían los votos necesarios para acceder al primer cargo del municipio. Incumplido el compromiso, porque se necesitaba que la carretera sirviera para las próximas elecciones, volvía a ser promesa en la próxima campaña y así sucesivamente. Entonces el mejor consejo que se le podía dar a esta comunidad era que dieran el voto a quien no prometiera la obra en mención.
Por estos días pasa lo mismo: los candidatos analizan las necesidades y carencias de los municipios y departamentos, y a partir de ahí elaboran su plan de gobierno. Carencias materiales, de infraestructura, escuelas, colegios y vías, urbanas y rurales; carencias en salud, hospitales y centros de salud, carencias en seguridad, entre muchas otras.
Algunos logran marginarse un poco de las obras materiales, “como ustedes no ven obras, no creen”, decía Jesús, (cfr. Jn 4, 48), y apuntan a cambios de paradigma en la convivencia de los ciudadanos, a la seguridad, la familia, los niños, los jóvenes y los adultos mayores, tan vulnerables y abandonados en este país.
La falta de formación política lleva a los electores a pensar en partidos y en puestos, sin un análisis imparcial de los candidatos: por el hecho de ser de mi corriente, de mi partido, ya es bueno y elegible. Es comprensible que, de ahí, de los partidos y los puestos, puede depender la gobernabilidad, cuando quienes están en las corporaciones (asambleas y concejos), les interesa más ubicar en puestos estratégicos a sus congéneres, pensando más en las próximas elecciones, que, en el bien común, que debe ser el motor de la buena política.
Sin embargo, no toda la culpa es de los candidatos, pues ellos encuentran en la ignorancia de los electores el terreno abonado para obrar en consecuencia. La falta de formación política, la falta de interés, la opción por partidos herencia del pasado bipartidista, lleva a elegir siempre a los mismos, y a que una verdadera renovación siga siendo siempre una deuda pendiente, pues los concejos, las asambleas y el Congreso de la República no se reformarán si no se renuevan sus miembros. Si se elige a los mismos, ellos siguen lo mismo, o ¿a qué debe que las reformas políticas en este país no lleguen a nada? Si se eligen los mismos, entonces el adagio de «los mismos con las mismas» seguirá siendo la consigna.
La formación política, y todos nos la debemos procurar, nos debe llevar a tener claridad a la hora de elegir a nuestros gobernantes. Dice el Papa Francisco: «"Un buen católico no se inmiscuye en política. Eso no es cierto. Este no es un buen camino. Un buen católico debe entrometerse en política, dando lo mejor de sí, para que el gobernante pueda gobernar. Y ¿qué es lo mejor que podemos ofrecer a los gobernantes? ¡La oración! Eso es lo que dice Pablo: ‘La oración para todos los hombres y para el rey y para todos los que están en el poder’. ‘Pero, Padre, aquella es una mala persona, debe ir al infierno...’. "Reza por él, reza por ella, para que pueda gobernar bien, para que ame a su pueblo, para que sirva a su pueblo, para que sea humilde"» … «Ninguno puede decir: "Yo no tengo nada que ver con esto, son ellos los que gobiernan... No, no, yo soy responsable de su gobierno y tengo que hacer lo mejor, para que ellos gobiernen bien y tengo que hacer lo mejor por participar en la política como pueda"». (Papa Francisco, misa en casa Santa Marta, 16 de septiembre de 2013).
Abrigamos la esperanza de que las cosas vayan cambiando y podamos siempre elegir los mejores, y no los menos peores.
+ Cesar Alcides Balbín Tamayo
Obispo de Caldas
Por Gabriel Ortiz*.- Pocas veces se había visto en Colombia un desastre tan grande como el que le ocurrió al Llano. Una carretera a la que se le han invertido millonadas, se le esfumaron varios tramos, de la noche a la mañana. Para muchos se trató de garrafales errores de ingeniería. Para otros hubo ligereza en consecutivas adjudicaciones, mientras el resto exige que se diga toda la verdad en torno a los orígenes de la hecatombe.
El invierno inicialmente llevó del bulto. Se llegó a multiplicar su fuerza. Sí fue grande, pero no de la magnitud que se le dio para echarle la culpa. Cada minuto se buscaba una causa. No escapó una granja avícola que opera en la cima de la montaña.
Pero se fueron descubriendo hechos que ponían a pensar a la gente. Muy especialmente a los habitantes de Villavicencio y demás poblaciones de los Llanos Orientales. Por ejemplo, la modificación de un contrato para escabullir la responsabilidad de cualquier falla. El costo de ellas se le endosó al gobierno, es decir a los colombianos que pagan impuestos.
El contratista, entre tanto, seguía usufructuando la parte gorda del negocio. Los dineros de la nación, el producido de los peajes y demás prebendas.
Entre tanto, los habitantes de media Colombia y los de la otra media, asumían enormes pérdidas. Los precios de los alimentos se elevaron por la escasez, ya que del Llano difícilmente salían los víveres que allí se producen.
Son varios los billones de pesos que han perdido los habitantes del Meta y demás departamentos de la llanura. Deben seguir pagando los costosos peajes que se aplican a la maltrecha vía.
La infraestructura turística está vacía. Muy poca gente puede desplazarse hacia esa región por vía aérea, por los altos costos de los pasajes que, dicho sea de paso, fueron elevados estruendosamente a raíz de la tragedia, sin que, inicialmente, autoridad alguna castigara la especulación.
La parálisis reina en Villavicencio y todo el Llano. Los negocios se paralizaron y siguen así. El transporte registra enormes pérdidas. Nadie se atreve a realizar operaciones financieras, por temor y porque tampoco nadie sabe cuándo terminará la emergencia. La confianza se ha perdido.
A cuenta gotas han dado paso por la maltrecha carretera, pero solo para grandes camiones y buses con más de 20 pasajeros. ¿Quién asumirá los riesgos de transitar por una carretera cuyas montañas pueden caerle encima a los valientes que la utilizan?
Como quiera que esto va para largo, ya que tampoco existe el puente Chirajara, y los contratistas miran hacia arriba, será Colombia entera la que debe meterse la mano al bolsillo para socorrer a los compatriotas de esa llanura que soportan descomunales pérdidas cada minuto, así como ya lo hizo con la Costa cuando la corrupción le robó la energía.
Creo que debemos prepararnos para otra reforma tributaria porque hay que rescatar el Llano.
BLANCO: La Conferencia episcopal, invitó a querer y amar la paz de Colombia.
NEGRO: Es tal la inseguridad política que se acabaron los carros blindados.
Bogotá, D. C, 20 de septiembre de 2019
*Exdirector del Noticiero Nacional y de Notisuper.
Por Monseñor Ricardo Tobón*.- Estamos este año, de nuevo, celebrando la Semana por la Paz. Es una iniciativa que, por décadas, ha apoyado la Iglesia Católica en Colombia, con el fin de invitar a toda la sociedad a un mayor empeño para construir una convivencia armoniosa y fecunda entre todos los hijos de una misma patria. Infortunadamente, las noticias de estos días oscurecen este propósito: un grupo disidente de guerrilleros reanuda la lucha armada; crece el número de bandas y grupos que generan violencia en las ciudades; al parecer, existe el riesgo de una internacionalización del conflicto colombiano.
Nosotros, sin embargo, no podemos desanimarnos frente al compromiso y a la esperanza de lograr la paz. La paz no es una utopía, no es un sueño. La paz es posible porque es un don con el que Dios bendice a su pueblo (Sal 29,11) y es una obra que brota de la decidida cooperación de todos. La persona humana está hecha para la paz y la paz es el ambiente en el que se debe desarrollar una sociedad. Sin embargo, a veces se presenta la paz como una realidad que se busca en sí misma y así nos equivocamos. Esa paz se vuelve un espejismo y no un compromiso serio de todos.
La paz no se construye en el aire. Ella brota naturalmente cuando, en primer lugar, se valora y se defiende la familia y las demás instituciones que contribuyen a la recta y pacífica organización de la sociedad. Es en el hogar donde se aprende a vivir en paz, valorando la dignidad de cada persona humana, formando una conciencia recta que distingue entre el bien y el mal, procediendo en todo con un comportamiento justo, actuando con profundo respeto a los demás. La familia, aun siendo una sociedad tan pequeña, es el primer lugar donde se gana o se pierde la paz.
Si queremos vivir en paz, más que muchos discursos y tratados teóricos, nos sirve defender la vida humana desde su concepción hasta su término natural. Cada vida humana es única y tiene un inmenso valor; pero la violencia en las diversas instituciones, en el ambiente social, en los medios de comunicación y en el corazón de cada uno de nosotros, nos ha llevado a no apreciar este gran don. Es preciso saber que si yo puedo hacerme dueño de la vida de otros, cualquiera también puede ser dueño de la vida mía. Si se legalizan el aborto y la eutanasia, finalmente todo asesinato puede ser justificado.
La paz llega, no por hablar de ella y desearla, sino educándonos para actuar con la verdad, para trabajar con honestidad, para practicar la justicia, para respetar los derechos de otros, para vivir en solidaridad con los demás. La paz es fruto de una educación que lleve a acoger esos principios que están inscritos en la naturaleza humana, que son reconocibles con la razón y que son comunes a toda la humanidad. Sólo con una buena formación ética, que haga posible en todo momento un comportamiento recto de la persona y una actitud fraterna frente a los demás, se logra la paz interior y exterior.
La paz verdadera, que no es mera ausencia de guerra sino la realización plena de la persona y de la sociedad, brota de acoger y vivir el Evangelio de Cristo, quien es nuestra paz y reconciliación (Ef 2,14) y quien tiene la clave para promover el desarrollo integral de los pueblos. Es con una evangelización a fondo y una sólida espiritualidad como la Iglesia puede dar el mejor aporte para que cada ser humano tenga la paz que el mundo no sabe dar y se haga obrero de la paz (cf Jn 14,27; Mt 5,9). Los conflictos más hondos de la persona y las confrontaciones violentas entre grupos humanos tienen su raíz, en último término, en no estar dentro del proyecto salvífico de Dios.
*+ Ricardo Tobón Restrepo
Arzobispo de Medellín