Opinión
Por Mauricio Cabrera Galvis*.- El Laudo que declaró la nulidad del contrato para la construcción de la Ruta del Sol con Odebrecht y Episol, además de que salvó al Estado –es decir a nosotros los contribuyentes- de pagar una multimillonaria suma a los bancos, despejó dudas, hizo serios reparos a la actuación de la Concesionaria y también dejó sorpresas.
Las dudas que aclaró son fundamentales para la seguridad jurídica de la financiación de obras de infraestructura. Primero, reiteró el Tribunal que el Estado si debe pagar el valor de mercado de todas las obras que recibe, aún en el caso de una terminación anticipada del contrato, e inclusive si se decreta la nulidad o la caducidad. No hacerlo constituiría un enriquecimiento sin causa para el Estado y un grave perjuicio para el constructor y/o sus financiadores.
Segundo, reconoció el Tribunal que los bancos que prestaron al Concesionario si son terceros de buena fe, aún en este caso en que el contrato se obtuvo con soborno. A pesar de la claridad de estos dos criterios, sorprendió a algunos la tasación del monto que el Estado debe pagar a la Concesionaria. Tan solo $211.000 millones, con los cuales se deben atender primero las obligaciones laborales, de impuestos y con proveedores de la Concesionaria, de manera que a los bancos les corresponderían unos $195.000 millones, monto muy inferior a $1.25 billones que estaba acordando la ministra de Transporte con los bancos.
Las razones del Tribunal para recortar tan drásticamente las pretensiones, y no pagar el valor de las obras registrados en la contabilidad de la Concesionaria, constituyen un severo enjuiciamiento a la actuación de esta.
Primero, porque no existe evidencia de que la totalidad de los costos, inversiones y gastos de la Concesionaria, hayan sido realizados para satisfacer el interés público; antes bien “existe suficiente evidencia de que los beneficiarios efectivos de todo el negocio (Odebrecht, Episol - y CSS), en la medida en que realizaban sus aportes de equity al proyecto, al mismo tiempo iban retirando sumas equivalentes incluso por montos superiores a través de Consol”.
Segundo, porque está demostrado que “la contabilidad de la Concesionaria y de Consol están contaminadas y que los pagos de sobornos hechos por Odebrecht fueron recobrados a través del Proyecto”. Y tercero porque “existe suficiente evidencia sobre el hecho de que la Concesionaria excedió los límites de financiación del proyecto que habían sido acordados en el Contrato de Concesión”.
La conclusión es contundente: “el Tribunal considera que no puede aceptar una fórmula que, en la práctica, se traduzca en cohonestar que la ANI pague por la corrupción de Odebrecht y los sobrecostos de la Concesionaria y de Consol.”
Bogotá, D. C, 11 de agosto de 2019
*Filósofo y Economista. Consultor.
Por: Mons. Darío de Jesús Monsalve Mejía - “La Verdad te hizo libre, para que el amor te haga esclavo”, escribió el gran San Agustín. Para servir como Jesús, necesitamos ser liberados, tener desatados el corazón, los pies y las manos. A mayor libertad en el corazón y en las condiciones de vida, mayor capacidad para amar y darse a los demás. Podremos ser “servidores del Evangelio” solamente si nos transforma “el Evangelio del servicio”. Y éste no es otro que la persona de Jesús, “Siervo de Yahvé” y “servidor de todos”.
Jesús es el enviado del Padre y el Buen Samaritano de la humanidad que sufre: de las víctimas por la discriminación de género (mujer samaritana), por la violencia de los ladrones (parábola del samaritano) y por la degradación y la exclusión (leproso samaritano). Esta “trilogía samaritana” del Evangelio, marca la ruta del servicio al Dios Único, al prójimo victimizado y al Cuerpo de Cristo (comunidad eclesial), saliendo de la “lepra” egocéntrica, que despedaza y excluye.
Jesús no solamente se compadece de todo ser humano, sino que asume en su pasión, en su cruz y muerte violenta, todo el dolor causado por la inhumanidad y por los antihumanos de la historia. Es el Siervo que sufre y el Servidor a quien le dan vinagre en su sed. “Yo doy mi vida...nadie me la quita”, podrá decir ante los lobos que asedian al pastor y a su rebaño (Jn10, 17.18). “Él dio su vida por nosotros para que también nosotros demos nuestras vidas por los hermanos” (1Jn3,16).
Este es el kerigma, el Evangelio del servicio que dará como fruto la conversión pastoral del ministerio apostólico (obispos, presbíteros y diáconos), para que, dando testimonio de quien “está entre nosotros como el que sirve”, podamos conformar la Asamblea de Servidores en cada parroquia, inicio del Plan Pastoral.
Recibir esta gracia del kerigma y anunciarlo, personalmente, cada uno de los párrocos, marcará el comienzo de la renovación de la parroquia, del paso de una Iglesia clericalizada a una comunidad y cuerpo de servidores, que se conforma desde el Altar del Sacrificio, desde la asamblea eucarística. Este comienzo significa hoy el fin del clericalismo y de su exclusión de los laicos, hombres y mujeres, del abandono a los esposos y familias, del inexcusable e intolerable abuso a menores, abuso sexual, de autoridad y de la conciencia débil ante la figura religiosa.
Desde los inicios, la Eucaristía, sacramento del sacrificio de sí mismo que ofrece el Siervo-Servidor, Jesús, estuvo esencialmente unida al “lavatorio de los pies”, como sacramento de su diakonía o servicio en el mundo. La comunidad creyente de Juan, el apóstol y autor del cuarto evangelio, sitúa este gesto de Jesús en el Cenáculo de la institución eucarística y del mandamiento nuevo del amor fraterno.
En el seno de la comunidad creyente, el servicio como Evangelio adquirió categoría de ministerio apostólico, como lo tiene hoy, en proceso de restauración, la Iglesia del Vaticano II, en el Diaconado Permanente (Lumen Gentium, 29). Este ministerio identifica la vocación de todo creyente, de toda comunidad eclesial y de todo ministerio, a vivir la vida como servicio a Cristo, a Dios y a la humanidad.
En sintonía con la reorganización de la Santa Sede, que recoge en un nuevo dicasterio todas las obras e instituciones eclesiales para el servicio al desarrollo humano integral, la Arquidiocesis de Cali iniciará, también, una articulación de la obra de pastoral social o evangelización de las diversas realidades sociales. Será la nueva vicaría episcopal para el servicio al desarrollo humano integral.
Desde la Escuela Diaconal Paulo VI y la parroquia de Nuestra Señora de Los Remedios, Jesús Siervo de Yahvé y María Sierva del Señor, Remedio para los enfermos y pobres, emprenderemos esta nueva etapa de la “pastoral de la sociedad” o pastoral social. El Evangelio del servicio, el ministerio de los servidores o diáconos permanentes y la Vicaría del Servicio al DHI, nos permitan a todos avanzar hacia la madurez de los “servidores buenos y fieles”, que deberá ser la vocación y misión de todos en la Iglesia.
Sustentados en esta comprensión de la vida humana como servicio a Cristo y al prójimo en la comunidad de la Iglesia, se ilumine también el valor ético del existir humano, personal y cultural. La Iglesia “servidora de la humanidad”, anime así a nuestros pueblos a construir la vida y la política, la autoridad y las responsabilidades sociales, sobre el perfil de todo ser humano como servidor. Haciéndonos servidores unos de otros, podremos desmontar la inhumana cultura del abuso, de la opresión y explotación, de la depredación y trata de personas, de tantas formas de violaciones y violencias.
El servicio de Cristo sea la verdad que nos libera de los pasos mal dados en la vida y de las culpas acumuladas (lavatorio de los pies), para que, con Él, el amor nos vuelva esclavos unos de otros en la entrega por los demás.
Bogotá, D. C, 10 de agosto de 2019
+Darío de Jesús Monsalve Mejía
Arzobispo de Cali
Por Andrés Cristo.- En el Plan Nacional de Desarrollo, gracias al trabajo en equipo de la bancada nortesantandereana y el Ministerio de Industria y Comercio, se estableció un régimen especial en materia tributaria (Artículo 268) que beneficiará a los departamentos de la Guajira, Norte de Santander y Arauca. Este beneficio se aplicará en lo que se ha denominado como la Zona Económica y Social Especial (ZESE), es decir, su aplicación está destinada para las nuevas sociedades comerciales que se constituyan en la ZESE; pero, también cobijará aquellas que previamente constituidas deseen acogerlo y aumenten sus cupos de empleo.
La ley establece dos beneficios: el primero, establece una tasa del 0% de Impuesto de Renta, durante los cinco primeros años y una tasa del 50% sobre el mismo impuesto para los siguientes cinco años. El segundo beneficio, se aplica sobre la tarifa de retención y en la fuente, en los mismos porcentajes y plazos que el primer beneficio. Es importante, aclarar que las empresas ya instaladas solo podrán acceder a estos beneficios siempre y cuando, aumentan los empleos directos en un 15% frente al promedio de los últimos dos años y sin que este numero sea inferior a dos empleos efectivos directos.
Reconozco el respaldo del Gobierno Nacional a nuestra región, mediante la promoción de la creación de nuevas empresas e incentivos para aumentar el número de empleos de las empresas ya constituidas en Norte de Santander. Estos mecanismos contribuirán a romper con la dependencia económica a Venezuela y a su vez, aportaran para mitigar las altas tasas de desempleo e informalidad que afronta no solo el Área Metropolitana de Cúcuta, sino todo el departamento.
Sin embargo, el éxito de estas medidas dependerá del mejoramiento y fortalecimiento de la capacidad de infraestructura instalada en el departamento y que será la que permita la comercialización de los diferentes productos no solo dentro sino fuera de las fronteras departamentales. Si bien, resalto la construcción de obras como la vía Cúcuta-Pamplona, la cual servirá de puente para conectar el departamento no solo con las regiones vecinas sino también con el interior del país; la construcción del Acueducto Metropolitano de Cúcuta y la modernización del Aeropuerto Camilo Daza, las cuales fueron adjudicadas e iniciadas en el gobierno anterior, es necesario que estas obras se complementen con otras. En ese sentido, resalto nuevamente la urgencia de fortalecer la competitividad de Norte de Santander, a través de más inversión y mejoramiento de la infraestructura vial, aérea, logística y administrativa, que satisfaga las demandas de las nuevas y ya instaladas empresas.
Igualmente, considero que con el objetivo de fortalecer el régimen creado solicito al Gobierno Nacional extender los beneficios enunciados a las empresas que conforman la zona franca del departamento, con el fin de no afectar o excluir a las sociedades establecidas en este lugar o desincentivar la instalación de futuras sociedades en este espacio, el cual cuenta con beneficios adicionales y son un potencial motor del desarrollo económico de nuestra región.
Como conclusión, elevo la petición a las autoridades locales, departamentales y a las cámaras de comercio del departamento, de vincularse y aportar de manera activa en el proceso de creación y fortalecimiento del régimen de la ZESE, mediante la creación de beneficios adicionales (tasas preferenciales, exoneración de impuestos locales, procesos mas expeditos, entre otros) que hagan más atractiva la región para los inversionistas y empresarios nacionales e internacionales y de esta manera, uniendo esfuerzos desde las distintas esferas de poder, incluyendo también a los actores sociales de nuestra región, logremos mejorar las condiciones económicas y sociales de nuestro departamento.
Finalmente, este es el primer paso, todavía nos queda camino por recorrer en la búsqueda de soluciones a los problemas de orden social y fronterizo. Especialmente, porque la crisis del departamento no se limita solamente a la crisis migratoria, también debemos hacerle frente a la problemática social, humanitaria y de seguridad que se vive en el Catatumbo. Por esta razón, seguiré insistiendo al Gobierno Nacional en la adopción de más medidas creadas bajo la óptica de las necesidades específicas del departamento de Norte de Santander.
Cúcuta, 9 de agosto de 2019
*Senador Liberal
Por Gabriel Ortiz.- Como si fuera esta la semana de los exámenes finales, todos se sintieron ¨maestros cuchilla¨, calificando Duque, cuya gestión tanto nacional, como internacional ha venido siendo objeto de grandes críticas. Los foros y debates periodísticos no lo favorecen. Se considera que se ha dedicado a fabricar una imagen de líder entrometiéndose en Venezuela, en destruir los acuerdos de paz, en programar leyes con nombre propio, en defender a los ministros que le impuso su gestor, en vender falsa imagen de un déficit heredado, en aplicar el espejo retrovisor para exculpar errores y en desgastar la imagen de la ¨mermelada¨, para justificar los normales errores que cometen los gobernantes cuando inician sus mandatos.
Tal vez lo que más le ha faltado al gobierno del Presidente Duque, es un acuerdo con todos los grupos políticos, que lo desliguen de la sombra del ¨Eterno¨, para proclamar independencia y notificar que es el presidente de todos los colombianos, como lo pregonó durante su campaña.
Infortunadamente la economía va mal, la ley de financiamiento fue un fiasco que solo permitió atiborrar de plata a los poderosos, el galopante desempleo empobrece a los colombianos y a Colombia. Por la rendija que se mire, se ven los desaciertos. Las torpes y desafiantes ¨jugaditas¨ del centro democrático enervan e irritan a la gente. El desacierto al ¨atornillar¨ los ministros impuestos por ¨La Sombra¨, es imperdonable. El expresidente López, decía: ¨no se puede nombrar a quien no se pueda desnombrar¨. Esa es la encrucijada en que se encuentra el Presidente Duque.
Los más indulgentes y afectuosos, dicen que ¨Duque es un joven bien intencionado¨ pero otros le agregan: ¨rodeado de malintencionados¨.
En general, las cifras no salen, no satisfacen, no convencen y están salpicadas por la interminable mortandad de líderes sociales. Difícilmente el presidente podrá conciliar un buen sueño, tener un momento de placidez o de reposo. Sus permanentes viajes deben parecerle interminables. El retrovisor que usan sus asesores, debe llevarlo al desvelo porque cada vez, la munición se acaba para tapar las permanentes críticas, con supuestos errores del gobierno anterior.
El New York Times primero destapó los ¨nuevos falsos positivos¨ y luego The Economist, hizo un crítico, crudo y preocupante análisis de la economía, que hace prever un déficit que obligaría a vender las joyas de la corona: Ecopetrol y otras que están produciendo importantes utilidades.
El examen del primer año es preocupante y debe poner a pensar seriamente al presidente Duque y a su centro democrático, porque el color de rosa terminó, a tal punto que sus propios aliados, como la senadora María del Rosario Guerra, califican su gestión con un mediocre 3.7, mientras que los de otros observadores lo dejan en 2.
El Jefe del Estado, debe releer lo que le planteó The Economist: ¨desligarse de la sombra de Álvaro Uribe¨. La sombra, la sombra, la sombra.
BLANCO: Gol… Colombia 1 Aval 0… Sarmiento en el VAR
NEGRO: La primera masacre producto de la xenofobia y el odio a los inmigrantes inspirados por Trump.
Bogotá, D. C, 8 de agosto de 2019
*Exdirector del Noticiero de la Semana y de Notisuper
Por José G. Hernández.- Durante el último fin de semana, en menos de dos días, con un saldo inicial de al menos treinta muertos y muchos heridos, tuvieron lugar en los Estados Unidos -en El Paso (Texas), en Dayton (Ohio) y en Chicago (Illinois)- tres tiroteos provocados por homicidas solitarios que dispararon de manera indiscriminada contra personas sorprendidas en total desprevención e indefensión. Espantosos crímenes cometidos con cobardía y sevicia.
Regresará seguramente el debate sobre adquisición y posesión de armas, que se enfrentará con la posición extrema de la denominada “Asociación del Rifle” y del propio gobierno norteamericano, pues ya sabemos que el presidente Trump no es amigo de las restricciones al respecto.
Ya hemos expresado en ocasiones anteriores que, a nuestro juicio, no es buena política la de permitir que cualquier ciudadano, sin ningún requisito, límite ni responsabilidad, pueda adquirir armas de fuego y portarlas a ciencia y paciencia de las autoridades. Las armas –como resulta de la Constitución colombiana- las debe poseer solamente la fuerza pública (uso legítimo), advirtiendo –claro está- que sus miembros han de usarlas de manera razonable y proporcionada, sujetos a la ley y con absoluto respeto a los derechos humanos, sin excesos.
La población civil, por su parte, no debe estar armada: lo hemos dicho en el caso de Colombia, cuando rechazamos las nefastas “Convivir”, y con mayor razón lo afirman los demócratas en Estados Unidos, en donde no existe control alguno al respecto.
En esta ocasión, un elemento nuevo ha surgido. En el caso de la masacre de El Paso, todo indica que el móvil del asesino fue el odio a la comunidad hispana, la xenofobia y la discriminación.
Tal como se ha informado, Patrick Crusius, de 21 años, condujo durante más de nueve horas desde Allen (norte de Dallas), dispuesto a matar, en desarrollo de su aversión a los inmigrantes, 85% de ellos hispanos, que viven en la frontera.
Se dice que este criminal eligió un almacén Walmart, una gran superficie repleta de compradores un sábado por la mañana. Allí los hispanos, en especial los mexicanos, cruzan la frontera, provenientes de Ciudad Juárez, con el objeto de efectuar sus compras. En paz, sin que ello amenace, ofenda ni perjudique a nadie. En el tiroteo del sábado, infortunadamente, murieron, en efecto, por lo menos 7 mexicanos. Por el delito de ser hispanos.
El presidente Donald Trump -que ha venido atacando a los inmigrantes, en especial a los hispanos, y que ha convertido esa política en columna vertebral de su gobierno y ahora de su campaña por la reelección- debería meditar sobre los efectos que pueden tener sus intervenciones públicas, arengas y trinos.
Lo cierto es que, con independencia de esos factores -facilidad en la adquisición de armas y discurso anti inmigrantes-, hay también mucha responsabilidad de la sociedad y de las familias -allá y aquí-. Graves deficiencias, quizá imperceptibles, en la formación que viene recibiendo la juventud, abandono, pérdida de valores y principios, cultura de violencia, relajamiento de las costumbres, desprecio por la vida, generalizada falta de respeto hacia la dignidad de todo ser humano. En fin, enfermedades sociales que se han desarrollado e incrementado en el presente siglo.
Bogotá, D. C, agosto 07, 2019
*Expresidente de la Corte Constitucional.
Por Víctor G. Ricardo*.-Los colombianos, sin excepción, vibramos emocionados con la victoria de Egan Bernal como campeón de la principal vuelta ciclista de Europa que es el Tour de Francia.
Egan nos unió no solo por su insuperable participación en la que los conocidos del tema llaman la primerísima y más destacada carrera ciclística, sino también por su calidad humana, nobleza, educación y humildad.
Nos revivió ese orgullo patrio, a veces tan olvidado y nos demostró a los colombianos y al mundo entero lo que es el resultado de una persona disciplinada y comprometida con sus objetivos que le permitieron superarse y darnos uno de los mejores triunfos que hemos tenido en el mundo deportivo.
Su participación en los distintos eventos ha sido sobresaliente y nuestro escarabajo ha acompañado la mejor representación de su país mostrando sus calidades humanas.
Egan es un joven con espíritu, respetuoso de su familia y fiel a la educación que nos transmite ha recibido de sus padres y de la que fuimos espectadores al verlo fundirse en un abrazo sentido y bendecir a su hermano menor, en el amor que sentimos todos cuando su madre lo besó y lo bendijo, así como cuando besó a su joven novia o cuando su abuelo nos contó con lágrimas de emoción como le había regalado una casita con sus primeros ingresos económicos. Y claro está cuando su padre emocionado manifestaba que era el mejor ejemplo de un buen hijo.
El país y el mundo aplaudieron ese hombre noble, discreto, solidario que hizo vibrar y nos tuvo atentos en cada etapa del tour de Francia. Pero su bondad va además acompañada de inteligencia y como supimos de quienes lo conocen de cerca, de un halo que pese a su corta edad hace sentir por él, respeto y admiración. Nuestro campeón recibió su victoria con sincera emoción y se dirigió a los periodistas en cuatro idiomas mostrando además sus capacidades y colocándose en las primeras páginas de los medios de comunicación del mundo.
Egan se convirtió en el mejor Embajador de Colombia porque a través de su triunfo deportivo mostró esa otra cara de nuestro país y leímos orgullosos que Colombia aparecía como noticia positiva a nivel mundial.
Mucho se hablará sobre el futuro deportivo de Egan y muchas serán las satisfacciones que seguramente nos seguirá dando.
Por lo pronto, ¡Gracias Egan! por permitirnos emocionarnos, gritar y llorar al verlo enarbolar el tricolor en el Arco del Triunfo. Lo que ha hecho usted es el mejor ejemplo de lo que la voluntad y el tesón son capaces y es ejemplo para todos.
Alrededor de éxitos como el de Egan es que nos debemos unir y aprovechar para también entender que debemos apoyar a los mejores porque así construimos un mejor país y contribuimos al futuro de nuestro pueblo, que nos es otro objetivo que el de hacer un país con mayores posibilidades para nuestros hijos.
Los buenos ejemplos debemos seguirlos y servirnos de brújula de nuestro propio mañana. Solo así podremos tener un mejor país y construiremos mejores posibilidades para nuestro futuro.
La honestidad, compromiso, responsabilidad y dedicación le permitieron a Egan hoy estar como campeón de uno de los principales eventos deportivos del mundo. En el futuro nos dará mayores satisfacciones y triunfos.
Que Colombia y los colombianos lo tengamos de ejemplo en cada una de nuestras actividades o acciones.
Bogotá, 7 de agosto de 2019
*Excomisionado de Paz
Por Guillermo García Realpe*. - Empezó la segunda legislatura en el Congreso y con ella asumió funciones una nueva mesa directiva integrada por los senadores Lidio García, Honorio Henríquez y Alexánder López, presidente y vicepresidentes respectivamente.
Sin duda, es una directiva pluralista, dinámica y sobre todo garantista, esperamos que el legislativo retome su rumbo y sea protagonista de las grandes reformas y transformaciones que hoy pide a gritos el país.
En ese sentido se ha acordado como propósito general trabajar en conjunto para minimizar la polarización política que se ha tomado el escenario nacional en los últimos años y que las diferentes sesiones tanto de comisiones como las plenarias se deben realizar en el marco del respeto sin rayar en discursos de odios o señalamientos de uno u otro sentido. Esa, fue la principal conclusión tras la primera reunión de voceros que tuvo lugar en días pasados.
Dicho encuentro sirvió también para diseñar todo un cronograma legislativo y ordenar la agenda congresional que estará regida, como ya lo dijimos, en debates respetuosos donde primen los argumentos y no los insultos.
Tengo que decir también, que gracias al apoyo unánime del liberalismo, hoy soy el vocero de nuestra bancada para esta segunda legislatura, el respaldo colectivo de mis colegas de partido, es un aliciente más para seguir trabajando por el país y priorizar una agenda nacional y no partidista que nos lleve a buscar las verdaderas soluciones a los problemas reales de los colombianos.
Es así como llevaremos al seno de la plenaria del Senado, tres grandes debates de interés nacional. La crisis de HidroItuango, la deforestación en Colombia y la sostenibilidad energética serán motivo de mucha atención en los próximos meses. Pero también tenemos que trabajar para buscar fórmulas a fenómenos sociales como el desempleo que sigue en aumento, el bajo crecimiento económico del país, la inseguridad ciudadana, la débil infraestructura vial, el lánguido modelo de salud, la calidad educativa, la inversión social en la otra Colombia, en fin, son múltiples los problemas nacionales y es hora de cerrar filas entre todos para hacer un frente común que permita gradualmente solucionarlos.
Esperamos que todas las bancadas estén a la altura aportando ideas, soluciones y dando ejemplo a los colombianos de que se puede lograr una reconciliación plena, sin pronunciamientos que inciten a la violencia y que genere odios en nuestras regiones y provincias colombianas.
Ojalá que el partido de gobierno entienda este mensaje y no siga insistiendo en hacer trizas la paz, hoy han radicado varios proyectos, once en total para modificar la JEP, para quitarle alcances a la justicia transicional y diseñarla a la medida de sus propios intereses, y para limitar los alcances del acuerdo de Paz de La Habana, eso es una pésima señal para nuestro Estado social de derecho.
Iniciativas como la que pretende modificar la Ley de Víctimas (Ley 1448 de 2011) en su capítulo de restitución de tierras, también el proyecto de Ley 014 de 2019 el cual busca otorgar un tratamiento especial que reemplace la pena privativa de la libertad para los miembros de la fuerza pública que hayan cometido delitos antes del 1° de diciembre del año 2016, o el proyecto 015 de 2019 para quien manifieste acogerse a la JEP pueda solicitar la revocatoria de la medida de aseguramiento, igualmente la iniciativa del expresidente Álvaro Uribe que pretende que no sea conexo al delito político los delitos contra los recursos naturales y el medio ambiente y otra serie de proyectos que como ya se ha dicho por parte de varios colegas es un cerco legislativo a la Paz de Colombia por parte del Centro Democrático.
Muy lamentable que se quiera seguir poniendo palos en la rueda a la Paz, que no se permita avanzar en la reconciliación nacional, que se sigan aportando insumos para echar abajo lo acordado en La Habana, esperamos que las mayorías se impongan para evitar el avance de estas amenazas legislativas que pondrían en riesgo muchas cosas del acuerdo de Paz.
El liberalismo seguirá firme, defendiendo y respaldando con coherencia la Paz de los colombianos, nosotros queremos que la gente viva tranquila, sin odios, sin señalamientos, sin violencia y a cambio que goce de tranquilidad, de armonía, que sus hijos disfruten de un país diferente, con oportunidades y donde la calidad de vida de todos mejore.
Bogotá, D.C, 5 de agosto de 2019
*Senador y Vocero del Partido Liberal.
@GGarciaRealpe
Por Jorge Enrique Robledo*.- Vencida por el indignado rechazo que generó, estando en China, la ministra del Transporte, Ángela María Orozco, tuvo que renunciar a transferirles 1,2 billones de pesos de recursos públicos a los bancos que le prestaron plata al Consorcio de la Ruta del Sol 2, incluidos cuatro del Grupo Aval, a los que les tocaban 600 mil millones. Los colombianos rechazamos que nos pusiera a pagar los malos negocios de unos particulares y, en especial, regalarle ese platal al socio de Odebrecht en las corruptelas.
Pero que la ministra reculara no le quita que debe renunciar a su cargo, en razón de que en esta y en otras gestiones sobre el Grupo Aval violó unos mínimos éticos y políticos y de encima la Ley 1437, sobre “conflictos de interés”. Porque hasta el 19 de julio de 2018 ella fue representante legal de R&O, empresa de su propiedad que se ufana de tener entre “nuestros clientes” a los bancos de Bogotá y Occidente, ambos de Sarmiento Angulo. Aunque la página de R&O fue eliminada de la web, allí estuvo, por lo menos, hasta el 8 de agosto del año pasado (http://bit.ly/2GLfyUv). Luego sí violó la ley al armar la jugadota que le fracasó. Y lo hizo además en enero de este año cuando, “como ministra de Transporte y en mi condición de cabeza y responsable del sector de infraestructura”, la ANI les transfirió 242 mil millones de pesos de la Ruta del Sol a los bancos Bogotá y Occidente, a los que en esta ocasión la ministra –en frase astuta, como se verá– calificó como “terceros de buena fe” (http://bit.ly/337Benl).
Ángela María Orozco faltó a la verdad al decir que el Tribunal Administrativo de Cundinamarca había declarado a los bancos de este negocio como “terceros de buena fe”, incluidos los cuatro del Grupo Aval. Se saltó la ley cuando en el acuerdo que maquinó con los bancos para transferirles 1,2 billones de pesos, los declaró “terceros de buena fe”. Ilegal por tres razones: porque ella no tenía esa potestad, porque la Superintendencia de Industria y el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, en sus fallos, pusieron a los del Grupo Aval en el mismo saco con los corruptos de Odebrecht y porque el juez que condenó por soborno al presidente de Corficolombiana-Aval le exigió a la Fiscalía procesar a Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez, el hijo de Sarmiento Angulo que preside el Grupo Aval.
La importancia de la frase “terceros de buena fe” se deriva de que solo a los bancos declarados así puede el Estado regalarles plata en este caso, según lo estableció otro hecho repudiable de esta historia, la Ley 1882 o de infraestructura. Ley a la que el santismo y el Centro Democrático le colgaron un mico, con el voto en contra del Polo, según el cual si en una alianza público-privada (APP) un banco va a perder plata con el contratista al que le prestó, entonces paga el Estado. Y lo aprobaron si excluir a los corruptos y con aplicación retroactiva, para que le sirviera al Consorcio de la Ruta del Sol 2 (Odebrecht-Aval). Con toda la razón, se la conoce como la Ley Sarmiento Angulo.
Tamaña aberración llevó al Contralor a demandar por inconstitucional el artículo 20 de la Ley 1882. Pero, para mal de Colombia, la Corte Constitucional lo mantuvo, adornándolo con una hojita de parra: que solo se les puede regalar plata pública a los banqueros que sean “terceros de buena fe”, categoría en la que este gobierno intenta incluir, mediante argucias y contra la evidencia, a los del Grupo Aval. Fue tan diseñado a la medida este ataque al interés nacional, que la ministra del Transporte ya hablaba de “terceros de buena fe”, como vimos, en enero de este año, cuatro meses antes de la sentencia de la Corte.
Que María Jimena Duzán denunciara a Marta Lucía Ramírez por haber “liderado el tema tras bambalinas” amplía las responsabilidades. Porque la vicepresidenta fue asesora de Sarmiento Angulo y presidenta del Grupo Aval y la ministra Orozco es cuota suya en el gabinete, relación que viene desde cuando fue subalterna de Marta Lucía en el ministerio de Comercio y su socia en R&O. Como los 1,2 billones de pesos se pagaban con TES, los aprobaron Duque y Carrasquilla, otro ex empleado de Grupo Aval. Además, el senador Duque fue el primero en estimular que no se le caducara el contrato, con fuertes sanciones, al Consorcio de Odebrecht y el Grupo Aval, banca que actuó como el principal prestamista a su campaña presidencial. Y fue Andrés Flórez, socio de Carrasquilla en sus bonos, como representante de los banqueros, quien cuadró los 1,2 billones con la ministra de Transporte.
Este es el capitalismo de amigotes en el que la corrupción genera derechos legales y ellos no pueden perder plata, porque nos la cobran a los colombianos, incluso si son cogidos con las manos en la masa. En irritante contraste, a los demás no hay quien los ampare si pierden dinero o se arruinan en sus negocios.
Bogotá, 5 de agosto de 2019.
*Senador del Polo Democrático Alternativo
http://bit.ly/2KdOnnG
@JERobledo
Por Amylkar D. Acosta M*.-El 28 de julio se cumplieron exactamente doscientos años de ese día aciago en que María Antonia Santos Plata, nacida en Pinchote (Santander) el 10 de abril de 1782, en la flor de la vida, con sólo 37 años de edad, fue fusilada e inmolada vilmente, en la plaza principal de El Socorro. Con tal motivo la Academia Colombiana de Historia y la Academia de Historia de Santander, sesionaron conjuntamente en esta fecha luctuosa, rindiéndole un merecido tributo a quien, junto con la heroína Manuela Beltrán, pueden ser consideradas como precursoras de nuestra independencia, la que doscientos años después estamos celebrando. Honor y gloria para ellas!
En una redada de las tropas leales al ejército realista fue apresada ella y su hermano menor Santiago en la Hacienda El Hatillo y luego de un juicio sumario, en Consejo verbal de guerra en el que trataron inútilmente de soliviantarla para que delatara a los integrantes de las guerrillas de Coromoro y Cincelada, de la cual hacía parte y a la que ella y toda su familia apoyaban con armas, caballos y municiones, fue llevada hasta el cadalso en donde ofrendó su vida ante el altar de la patria por la libertad en ciernes. Antonia Santos cayó en manos de las tropas realistas gracias a la felonía de uno de los suyos, Pedro Agustín Vargas, quien les reveló su paradero.
Un chafarote español, el Coronel Lucas Gonzalez, a la sazón gobernador militar de la Provincia de El Socorro y esbirro del Virrey Juan José Francisco de Sámano, ante su negativa a colaborar con la tiranía y rehusarse a traicionar a sus compañeros de lucha a cambio de conmutarle la pena capital que pendía sobre ella, fue el encargado de conducirla hasta la plaza, con sus pies aherrojados con grilletes y ordenar la descarga de fusilería de sus hordas sobre su humanidad. Imperturbable, desafiante, no se arredró ante sus verdugos. Alcanzó a gritarle a su compungido hermano Santiago “no llores, sigue luchando” y tuvo el coraje de decirles “no me venden, quiero ver a mi tierra por última vez y ver de frente a mis verdugos. No tengo miedo. Viva la patria”!
El mayor mérito que le cabe a la heroína Antonia Santos, una mujer de armas tomar, fue el haberse alistado tempranamente a las huestes que resistían los intentos del desalmado pacificador General Pablo Morillo de la reconquista por parte de la Corona española del Virreinato de la Nueva granada, que desde el 1810 defendía porfiadamente su independencia del yugo español. En aquél momento, cuando le cegaron la vida, el ejército libertador al mando de Simón Bolívar se aprestaba a librar las tres batallas que fueron decisivas para la consolidación de la independencia el 7 de agosto de 1819. Se trata de las batallas de las de Paya, la del Pantano de Vargas y la del Puente de Boyacá, en donde el teniente coronel José María Barreiro, comandante general de la 3ª división de los realistas, capturado por el joven insobornable Pedro Pascasio Martínez, encargado de velar por los caballos de Bolívar, quien no accedió a sus halagos. Barreiro y sus tropas en desbandada tuvieron que morder allí el polvo de la derrota.
Y a ello contribuyó Antonia Santos impidiendo que ellos recibieran refuerzos desde Santander, al tener que enfrentar el hostigamiento de los insurrectos, de los cuales hacía parte ella. En oficio que le enviara Barreriro, asediado por las tropas leales al Libertador, al Virrey Sámano, le da parte de la orden impartida al Gobernador de marras en el sentido que “con todas las fuerzas disponibles se corra sobre el páramo de Cerisa para amenazar a los enemigos por la retaguardia” y así aliviar la presión sobre el y sus tropas, que fue lo que impidió Antonia Santos y los suyos con sus constantes ataques contra los realistas. El desenlace no pudo ser peor para Barreiro en el Campo de Boyacá, en donde después de derrotado fue hecho prisionero por el ejército libertador.
Quién, más que ella, se pudo haber hecho merecedora de las enaltecedoras palabras para las mujeres de la Provincia de El Socorro, pronunciadas por el Libertador Simón Bolivar, según registró la historia para la posteridad, en voz alta, para que todo el que tuviera oídos para oír oyera y firme, para que no quedara duda de la reciedumbre y capacidad de sacrificio de ellas: “madres, esposas, hermanas, quién podrá seguir vuestras huellas en la carrera del heroísmo? Habrá hombres dignos de vosotras? No, no, pero vosotras sois dignas de admiración del universo y de la adoración de los libertadores de Colombia”. De estas dos mujeres excelsas, admirables y admiradas, se puede decir que al igual que El Cid Campeador, siguieron luchando y conquistando victorias para desbrozar el camino de la libertad aún después de muertas!
Medellín, 34 de julio de 2019
*Expresidente del Congreso y Exministro de Minas y Energía.-
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Por Mauricio Cabrera Galvis.- Es bien conocido que los subsidios a la agricultura en Estados Unidos son uno de los elementos que más distorsionan el comercio mundial, demoliendo los mitos de la libre competencia y las ventajas comparativas. Lo que no es tan conocido es que la repartición de esos subsidios tiene defectos similares a los que tuvo el programa AIS en Colombia: concentración en unos pocos privilegiados, asignación a multimillonarios que no los necesitan y maniobras fraudulentas de fragmentación para superar los límites establecidos.
La magnitud de los subsidios agrícolas en Norteamérica es impresionante. En los últimos 20 años fueron USD 391.000 millones –un monto superior al PIB anual de Colombia- , es decir casi USD 20.000 millones por año, de los cuales el 77% se concentró en solo el 10% más rico de los beneficiarios.
Como si esto no fuera suficiente, para compensar a los agricultores del impacto de su guerra comercial con China, Trump creo otro multimillonario programa de subsidios, (Trade Aid package), al que destinó USD 12.000 millones en el año fiscal 2018 y acaba de aprobar otros USD 16.000 millones para este año.
En 2018 el programa tuvo tres componentes: el primero, pagos directos por cerca de USD 10.000 millones a productores de soya, maíz, algodón, sorgo, trigo, cerdos y leche; el segundo de compras directas de excedentes de 29 productos alimenticios por valor de USD 1.200 millones, y el tercero USD 200 millones destinados a la promoción de exportaciones agrícolas.
Aunque allá no hay Revista Cambio que denuncie la corrupción en la distribución de esos subsidios, si hay ONGs que investigan como fueron distribuidos. Una de ellas, (Enviromental Working Group ) analizó los datos oficiales sobre el programa y encontró que allá también la mayor parte de las ayudas las reciben los más ricos. Aunque el tope legal del subsidio era USD 125.000, algunos recibieron más de USD 2 millones y el 1% de los beneficiarios recibió en promedio USD 185.000, mientras que el 80% recibió solo USD 5.000. Según la revista Forbes desde 2008 los 10 mayores beneficiarios de subsidios recibieron en promedio USD 1.8 millones por año.
Cómo se repartan los gringos su plata es problema de ellos. Lo que nos debe preocupar a nosotros es el impacto de esos subsidios sobre los agricultores colombianos. Todo el presupuesto de inversión de nuestro Ministerio de Agricultura para el 2020 es de solo USD 380 millones, mientras que los productores gringos de soya recibieron USD 6.158 millones y los de maíz USD 2.667 millones, que les permiten vender su producción a precios casi por debajo del costo. Es David contra Goliat, solo que este David ni siquiera tiene cauchera.
Cali, 4 de julio de 2019
*Filósofo y Economista. Consultor.