Opinión
Por Mauricio Cabrera Galvis.- Con su inclusión en el Plan Nacional de Desarrollo ha vuelto a aparecer con fuerza la iniciativa de construir un puerto en la ensenada de Tribugá, en medio de la selva chocoana, esta vez con el respaldo de altos funcionarios del gobierno. Es un error económico, financiero y ambiental.
Las reacciones más visibles en contra de ese puerto han sido las de las comunidades que habitan la zona y los ambientalistas. En el 2014 las organizaciones comunitarios de la zona lograron que se aprobara la creación del distrito regional de manejo integrado (DRMI) Golfo de Tribugá-Cabo Corrientes, un territorio de más de 60.000 Ha. que limita con el parque nacional de Utría, el de las ballenas jorobadas, donde solo se deberían desarrollar actividades económicas ecosostenibles y no puertos comerciales.
Además del impacto que tendría el puerto de Tribugá sobre el frágil ecosistema de la bahía, la principal objeción ambiental contra el proyecto es que requiere construir la carretera Nuquí-Las Animas que lo conecte con el centro del país, la cual tendría un impacto aún más destructivo sobre la biodiversidad de la selva chocoana.
Aún aceptando, en gracia de discusión, que los impactos ambientales se pudieran mitigar, y que pudieran justificarse por los supuestos beneficios sociales y económicos del puerto en Tribugá, la verdad es que el análisis económico y financiero del proyecto muestra que este no sería rentable, salvo para los propietarios de los terrenos aledaños al puerto y la carretera, y que requeriría de enormes subsidios de recursos públicos para hacerlo viable.
Ante todo porque ese puerto estaría subutilizado durante décadas: el país tiene ya, y además está ampliando, una gran capacidad portuaria que sobrepasa con mucho no solo la utilización actual sino la prevista para las próximas décadas. En efecto, según la ANI, en los puertos del país se han invertido USD 2558 millones, que incrementaron su capacidad pasando de 286 millones de toneladas en el 2010 a 444 millones en el 2017, y se espera que al 2021 lleguen a 514 millones de toneladas. Frente a esta capacidad el tráfico portuario marítimo en el 2018 fue de solo 197 millones de toneladas.
En el Pacífico también hay exceso de capacidad instalada. Hoy operan en Buenaventura 3 puertos que, aún teniendo como socios a grandes navieras internacionales (que son las que deciden el destino de la carga) solo movilizaron el año pasado 25 millones de toneladas (cerca del 40% de la carga que entra y sale del país excluyendo el carbón el petróleo), teniendo la capacidad para movilizar el doble de esa cantidad.
Como si esto fuera poco está el factor de la carretera. Los puertos de Buenaventura tienen instalaciones y tecnología para competir a escala mundial, pero el problema está en como entrar y salir a ellos. La conexión actual del país con el Pacífico es el corredor Bogotá-Buenaventura, pero en 20 años no ha sido posible completar la doble calzada de Buga a Buenaventura ni terminar el túnel de la Línea. ¿Qué sentido tiene iniciar otra carretera, que no recortaría la distancia de Bogotá a esa costa,? Cuanto costaría su construcción con doble calzada para que sea competitiva y cuanto tiempo se tardaría en terminarla?
Estas realidades deben llevar a impedir que se comprometan recursos públicos en proyectos como el puerto de Tribugá y su carretera, y mejor se dediquen a terminar la conexión con Buenaventura.
Cali, 14 de abril de 2019
*Filósofo y Economista. Consultor.
Por Jorge Enrique Robledo*.- El juez del caso condenó a José Elías Melo por su participación en los delitos de cohecho por dar u ofrecer e interés indebido en la celebración de contratos a favor del Consorcio de la Ruta del Sol II (Odebrecht y Episol, controlada por Corficolombiana, del Grupo Aval, que presidía Melo). La condena, que da cárcel entre ocho y once años, solo se refiere a los 6,5 millones de dólares que recibió Gabriel García Morales, viceministro de Transporte en el gobierno de Álvaro Uribe, con lo que sigue sin saberse quiénes pagaron el resto de las coimas por once millones dólares que Odebrecht le confesó a la justicia norteamericana, además de las otras detectadas luego, por veinte millones de dólares más, y sobre las cuales la Fiscalía no ha acusado a nadie por pagarlas.
La condena se dio a pesar del Fiscal Martínez. Porque, según Editorial de El Espectador, “el juez se vio motivado a regañar a la Fiscalía por haber hecho una pobre presentación de los hechos” (https://bit.ly/2WJqtn7). La Fiscalía no adelanta este proceso como uno solo, que es lo obvio, sino como varios, para dificultar las investigaciones. Y a fin de impedir que la Justicia actuara a plenitud, la Fiscalía no acusó por lavado de activos ni enriquecimiento ilícito, aunque, según explicó el juez, se confirmó “la existencia de copias de tres cheques, giros que se hicieron entre cuentas del Banco de Occidente y Banco de Bogotá (del Grupo Aval) a través de fiduciarias a la banca privada de Andorra, donde se crearon las cuentas para hacer efectivo el pago de los sobornos” (http://bit.ly/2X4Fkc1). En un país menos pútrido que Colombia, estas omisiones tumban a Martínez.
Como era de esperarse por estar hasta el cuello personas tan poderosas, se oyen voces irresponsables que, sin siquiera referirse a los hechos del proceso, absuelven a Melo y a sus jefes en el Grupo Aval, a pesar de que esta es la tercera decisión legal en su contra. Porque el Superintendente Delegado para la Protección de la Competencia de la SIC señaló que las pruebas “no dan cuenta de una supuesta condición de víctima (de Odebrecht) en cabeza de Episol y Corficolombiana, sino más bien resultan indicativas de que tales compañías conocieron, participaron y consintieron pagos de sobornos a través del retiro ilegal de recursos desde la Concesionaria de la Ruta del Sol y el consorcio constructor Consol”. Por “pago de soborno” además le imputó pliego de cargos a José Elías Melo.
Y el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, por su parte, condenó a Melo y a Episol y a Odebrecht y a sus ejecutivos al pago de 800 mil millones de pesos por los sobornos con los que lograron el contrato corrupto a favor del Consorcio de la Ruta del Sol II. La sentencia agrega que “las gestiones de José Elías Melo (…) como presidente de Corficolombiana, se enmarcaron dentro del manejo del conglomerado empresarial del que hace parte esa entidad”.
Con cada verdad que se destapa resulta más cínico que el Fiscal Martínez se niegue a abrirles investigación a los jefes y propietarios del Grupo Aval, quienes, por el contrato corrupto de la Ruta del Sol II, se ganaban el 33 por ciento de la utilidad que se produjera, además de las ganancias que les rindiera a sus bancos ser los mayores prestamistas al Consorcio. Para no investigarlos, Martínez –a quien de estas platas le han llegado sumas importantes– da como cierto, sin probarlo, que los de Odebrecht les regalaron a sus socios los diez millones de dólares en sobornos que a ellos les correspondía aportar. Y que Melo se arriesgó a once años y más de cárcel para acabar de enriquecer a sus jefes, sin que estos lo supieran ni les sacara ninguna ganancia personal a sus delitos. Todo en este este caso hiede de lejos.
Aunque sigan echándoles tierra a estas desfachateces, no dejan de saltarles liebres que escandalizan. En el nuevo “carrusel” de contratación, el de las 30 mil aulas para colegios públicos, aparece Eleuberto Martorelli en el Ministerio de Educación preciso cuando dos empresas peruanas asociadas en la corrupción con Odebrecht se quedaban con contratos por 800 mil millones de pesos. Se conocieron más pruebas de dineros de la Ruta del Sol II a la campaña Santos-2014. Como el llamado Fiscal ad hoc, con razón, le reabrió la investigación a Gina Parody y a Cecilia Álvarez por la vía Ocaña-Gamarra, también debe abrírsela al Fiscal Martínez, porque su violación a la Ley 1437 de 2011 es la misma de las exministras http://bit.ly/2G83Odx. A tanto llega el tapen-tapen, que el Consejo Nacional Electoral no le permite a uno de sus magistrados conocer el expediente de archivo de los procesos de Juan Manuel Santos y Oscar Iván Zuluaga por recibir plata de esta corrupción (!!!) (http://bit.ly/2UR8K00)
Bogotá, 12 de abril de 2019.
*Senador del Polo Democrático Alternativo
@JERobledo
Por Juan Camilo Restrepo Salazar*.- El accidentado diálogo con la Minga indígena del Cauca ha puesto sobre la mesa varios asuntos que se pueden resumir de la siguiente manera:
El problema por las tierras del Cauca es real, y no solo con los resguardos indígenas sino también con la comunidad negra y campesina. Y es un asunto que no se puede resolver ni a las malas ni con simplismos.
Uno de los simplismos que se escuchan por estos días es el de que “porqué preocuparnos del problema de la tierra de los indígenas si son los mayores terratenientes del país”. Quienes en este simplismo incurren olvidan que durante la administración de Virgilio Barco se les confirieron a título de resguardo, pero principalmente con fines de protección ambiental a los indígenas, inmensos territorios en la Amazonía. Miradas así las cosas, los resguardos asignados a las comunidades indígenas ascienden a casi un cuarto del territorio nacional. Pero esto no significa que esa sumatoria dispense de estudiar con cabeza fría un problema real de tierras que existe en el Cauca.
Esta semana que termina se presentó en la Academia Colombiana de Historia un libro del Académico Fernando Mayorga que viene como anillo al dedo para interpretar la situación que se está viviendo en los departamentos de Cauca y Nariño. El libro se denomina “Datos para la historia de la propiedad territorial indígena en el suroccidente colombiano”, y allí se demuestra con una rigurosa investigación archivística y jurídica que las raíces del problema en el Cauca con la propiedad indígena de la tierra hunde sus raíces en la legislación republicana que fue mucho menos respetuosa que la colonial con la propiedad colectiva de las comunidades indígenas. Y se sustenta que allí radica justamente el origen del problema que hoy estamos presenciando.
Se ha mencionado mucho también el Plan de Desarrollo (2019-2022) como el argumento concluyente para descalificar los reclamos de las comunidades indígenas. Se aduce que en dicho plan está incluida una partida de inversión por $10 billones que habrán de ser gastados en este cuatrienio en diversos frentes de interés para la comunidad indígena del país.
No debe olvidarse a este respecto lo siguiente: que una partida de inversión figure en el Plan de Desarrollo no significa que ella se traducirá en gasto público efectivo sino la recogen los presupuestos de inversión. Hay una regla de hierro en la presupuestación nacional (consagrada en el art. 347 de la Constitución) que dice paladinamente que en Colombia no podrá haber ningún gasto público que no haya sido autorizado en el presupuesto anual que cada año aprueba el Congreso. “El proyecto de ley de apropiaciones deberá contener la totalidad de los gastos que el Estado pretenda realizar durante la vigencia fiscal respectiva…” dice el artículo de la Carta que estamos citando.
De manera que si se quiere cumplir cabalmente con los acuerdos a que se ha llegado con la comunidad indígena no basta que unos compromisos de inversión queden contenidos en el Plan de Desarrollo. Es indispensable además que ellos aparezcan autorizados cada año en los capítulos de inversión del presupuesto nacional. De no ser así se volverá a quedar mal con las comunidades indígenas, y se sembrarán las semillas de nuevos disturbios en el futuro.
Y esto es bueno recordarlo pues ya se ha presentado para estudio preliminar por el Congreso el anteproyecto del presupuesto nacional del 2020. ¿Y qué aparece allí? Un presupuesto con reducciones violentas de $12 billones con relación al que se está ejecutando en la presente vigencia.
El Plan de Desarrollo parece ir por una vía (un ambicioso programa de inversiones de cerca de $ 1.100 billones para el cuatrienio) pero lo que se sabe del presupuesto nacional es que va en la dirección exactamente contraria: el de los recortes y el de los tijeretazos.
Si esta dicotomía se formaliza vamos a ver un melancólico espectáculo en que los ambiciosos programas de inversión del Plan de Desarrollo van a quedar reducidos a eso, a ambiciones, que no se traducirán en gasto público. Mala cosa.
Bogotá, D. C, 14 de abril de 2019
*Abogado, Economista y Exministro de Estado.
Por Mons. Omar Mejía Giraldo* - La memoria la podemos entender como el conjunto de imágenes de hechos y situaciones que quedan en la mente de una persona o de una comunidad. Hacer memoria es revivir la vida. Nada más agradable que sentarse con un anciano y escucharle contar historias. Jesús le dice a los discípulos: “Hagan esto en memoria mía”. A la luz de la palabra memoria vamos a interpretar el sentido de la Semana Santa. Se trata de una semana densa en significado y simbología espiritual, a la luz de la vida de Jesús el Salvador y Señor. En la Semana Santa celebramos en esencia lo que es nuestra vida cristiana a la luz del Evangelio. En la Semana Santa celebramos el misterio de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús el Salvador y Señor.
El ser humano es un misterio, la muerte es un misterio, la vocación es un misterio; en fin, la vida en sí misma es un misterio. Podemos entender la palabra misterio desde la cultura popular y entonces decimos que es todo aquello desconocido y que está fuera del alcance de nuestra capacidad humana. Desde la Sagrada Escritura y desde la teología, la palabra misterio es: “La acción de Dios a través de acontecimientos y palabras”. Entendamos entonces la vida de Jesús el Salvador y Señor como el misterio por excelencia, Él, a través de su encarnación, vida, pasión, muerte y resurrección nos ha traído la Redención. Por medio de su Vida, Pasión Muerte y Resurrección, Jesús el Salvador y Señor, nos ha ganado para la eternidad. “Él ha venido a curar a quiénes tienen destrozado el corazón” (Cf Lc 4,18). Jesús el Salvador y Señor, “ha venido a traer vida y vida en abundancia” (Cf Jn 10,10). Él ha venido a ser nuestro amigo, “ya no los llamo siervos, sino amigos, porque les he dado a conocer todo lo que aprendí de mi Padre”(Jn 15,15). Él ha venido a salvarnos, las palabras que Jesús le dirige a Zaqueo son palabras para nosotros hoy, escuchemos: “Hoy ha llegado la Salvación a esta casa…, el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar a quienes andan perdidos” (Cf Lc 19,1-10). Jesús el Salvador y Señor ha venido a traernos la paz, escuchemos la Palabra: “Jesucristo es nuestra paz” (Ef 2,14).
Durante la presente Semana Santa dispongámonos a escuchar la voz de Dios Padre que nos habla a través del Espíritu y como a su hijo nos “grita” desde el cielo: “Tú eres mi Hijo, el amado, en ti me complazco” (Cf Lc 3,21-22; Mt 3,17). Durante la Semana Santa y siempre, sintámonos hijos amados y predilectos de Dios Padre. Aprovechemos este tiempo litúrgico precioso de la Semana Santa para escuchar la Palabra de Dios, para hacer silencio y disponer nuestro ser a la obra redentora de Jesús el Salvador y Señor. Seamos sensibles al amor de Dios. No perdamos este tiempo oportuno, escuchemos a San Agustín que nos pone en alerta: “Temo a Dios que pasa y no volverá a pasar”. El pasar de Dios por la vida de cada persona y de cada comunidad es siempre un pasar novedoso, porque, Él nunca se repite, Él es el mismo ayer, hoy y siempre, pero cada instante para Dios es novedoso. Que no sea una Semana Santa más, no podemos sumarle años a la vida, sino vida a los años. Permitámosle a Dios que de verdad santifique nuestro tiempo, nuestra historia, nuestras relaciones, nuestra familia, trabajo, afectos, empresa, institución, ciudad, barrio, vereda… ¡Qué el Señor santifique a nuestros campesinos e indígenas! En fin, pidamos al Señor que durante esta semana y siempre, santifique y gobierne nuestra vida, que la haga cada vez más santa, para poder así dar de verdad gloria a Dios y poder servir mejor a los hermanos.
En la Semana Santa del presente año vamos a meditar la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo en la narración de San Lucas. Allí, Jesús el Salvador y Señor, se nos manifiesta orante, misericordioso, cercano, afectuoso, compasivo, misionero, médico, maestro… Aprovechemos su enseñanza, contemplemos su vida y aprendamos de Él a ser mansos y humildes de corazón, porque su yugo es llevadero y su carga ligera (Cf Mt 11,30).
La Semana Santa es tiempo para orar, para visitar nuestros templos y centros de culto. La Semana Santa es un tiempo oportuno para escuchar la voz de Dios Padre que nos habla en la liturgia, en los sacramentos, especialmente en la Eucaristía. La Semana Santa es un tiempo para hacer silencio y dialogar con el Señor, a Él sólo se le escucha en el silencio. En Semana Santa incrementemos la “cultura del encuentro”; encontrémonos con Dios, con nosotros mismos, con nuestros hermanos, con la creación. Aprovechemos los espacios de la Semana Santa para restablecer lazos de hermandad y fraternidad entre nosotros. La Semana Santa es tiempo de unidad y paz. Aprovechemos este tiempo espiritual y lleno de gracia para fortalecer nuestra identidad de “cristianos – católicos”.
Hagamos de la Semana Santa un tiempo para la misión, recordemos: “Iglesia diocesana, con rostro amazónico, en salida misionera”. Con respeto, responsabilidad y fuerza, (parresia), salgamos a las calles, barrios, veredas, sectores…, como “callejeros de la fe” y propongamos el Evangelio a nuestros hermanos. La Iglesia existe para evangelizar. Evangelizar es hacer que Dios llegue al corazón de cada hombre. Seamos mensajeros del amor de Dios. Caigamos en la nota del Evangelio y hagámonos conscientes que como bautizados somos por esencia misioneros y mensajeros de la Salvación que Jesús el Señor ha venido a traernos. Bautizados y enviados.
“Hagan esto en memoria mía”. Celebremos Semana Santa hermanos, con fe y esperanza. Hagamos memoria de la redención traída por Cristo, anunciada por la Iglesia y disfrutada por cada uno de nosotros. ¡Concédenos Padre Santo, vivir una Semana Santa silenciosa, fraterna, en paz y con disposición interior a escuchar tu Palabra! ¡Qué sea una semana oportuna para sanar nuestras heridas! Por eso, aprovechemos también este tiempo para confesarnos, para recibir una asesoría y acompañamiento espiritual. ¡Abramos nuestro ser a Dios!
Florencia, 14 de abril de 2019
+ Omar Mejía Giraldo
Obispo de Florencia
Fuente: Conferencia Episcopal Colombiana.
Por Andrés Cristo Bustos*.- La propuesta del ministro Carrasquilla de flexibilizar la regla fiscal, excusándose (justificada) en la crisis producto de la migración de venezolanos, para aumentar el gasto público en los próximos años, enciende una alerta sobre los nortesantandereanos que hemos vivido la crisis del vecino país por más de una década y cuyas peticiones no han tenido eco en la ejecución de los gobiernos de turno.
Por estas razones, hago un llamado a las autoridades locales, al sector político, a los gremios de los diversos sectores económicos, a lideres sociales y a los habitantes del departamento a exigir al Gobierno Nacional, un compromiso serio y veraz, que se concrete en un plan de choque que incorpore una hoja de ruta clara y efectiva para la reactivación y recuperación de nuestra zona de frontera.La delicada situación socioeconómica de nuestro departamento, demanda del gobierno del presidente Duque, la necesidad y el deseo de fortalecer el sector empresarial con el fin de encontrar soluciones viables que nos permitan cortar con la dependencia económica de nuestro vecino país, Venezuela.
De avanzar en la propuesta de flexibilizar la Regla Fiscal, exhorto al Gobierno Nacional para que los recursos adicionales sean invertidos en la región y que éstos, lleguen a los municipios de frontera más afectados no solo por la masiva llegada de migrantes, sino para aquellas zonas que históricamente se han visto afectadas por las decisiones políticas y el cierre de la frontera. Que estos recursos respondan a las necesidades en materia de salud, educación, oportunidades de empleo y mejoramiento de la infraestructura física del departamento, a fin de no solo atender la situación actual sino dotar al departamento de insumos que le permitan mejorar su competitividad.
Por ultimo, recordar y solicitar al Gobierno Nacional el apoyo a las distintas iniciativas que surten trámite en el Congreso de la República que han sido elaboradas, acompañadas y respaldadas en conjunto por la bancada parlamentaria del departamento y se enfocan en ofrecer soluciones para mitigar la actual crisis.
Bogotá, D. C, 13 de abril de 2019
*Senador Liberal de la República de Colombia.
-La paciencia y la perseverancia tienen un efecto mágico ante el cual las dificultades y los obstáculos desaparecen. John Quincy Adams
Por: Lorena Rubiano Fajardo.- Cuando el entonces senador Duque departía con nosotros los periodistas en los salones de protocolo del Senado, lo hacía en forma alegre, feliz y optimista de alcanzar su nominación como candidato presidencial del Centro Democrático, pero, creo que nunca se le paso por la mente, lo que era esta tortura de ser Presidente de los colombianos.
No sé si en su juventud participó en carrera con obstáculos, o caminó descalzo por un pedregal o si participó en competencias de juego sucio, en donde los codazos y las zancadillas provenían de los compañeros del mismo equipo.
El presidente Iván Duque, lleva ocho meses en el gobierno y ya está altamente cuestionado por su falta de liderazgo, falta de decisiones en asuntos de gran trascendencia para el país, y a esto se suma la falta de apoyo en el Congreso Nacional para sacar adelante, el trámite de la agenda legislativa.
Se nota ya un poco agotado. Ya su rostro cambió, le aumentaron las canas, o cano más rápidamente y ha perdido su escasa sonrisa.
Pero no es para menos, nada le está saliendo bien, su estilo de gobierno sin mermelada, ministros independientes que no obedecen a dirigentes políticos, tiene al borde del soponcio a varios partidos políticos.
Recuerdan cuando su ministro Carrasquilla, el mismo de los “bonos de agua” anuncio que iba a ponerle IVA a la canasta familiar y a todo contrato, de inmediato la más fuerte y publica rectificación vino como fuego amigo desde su propia bancada y principalmente del expresidente Uribe, afirmando: “Necesitamos que Duque enderece, porque si Duque no endereza nos va muy mal”, dijo Uribe.
También le han criticado, desde la conformación del gabinete al cual les piden la renuncia en cada debate, hasta la asistencia a los consejos regionales.
Otro de los voceros de su propio partido, el senador José Obdulio Gaviria ha sido otro de los críticos del gobierno y ahora está también pidiendo la renuncia de la ministra de Justicia Gloria María Borrero, de quien dijo: “La Ministra ha estado desaparecida del Congreso, nunca la vemos defendiendo la agenda legislativa del Gobierno”.
Aunque nadie tiene que ser obsecuente con el primer mandatario, si deben mantener una línea de contacto permanente y de diálogo para el bien del desarrollo del país.
Y sumado a todos estos embrollos y situaciones que afectan el desarrollo del país, el presidente Trump, en dos ocasiones se ha venido lanza en ristre contra nuestro presidente y para demostrar más su poderío se da el lujo de que su embajador en Colombia cite a la honorable Corte Constitucional y a los ponentes de la ley estatutaria de la JEP, para inducir su decisión final. Afortunadamente los magistrados se negaron a asistir.
De manera que el presidente Duque que hasta el momento tiene clara su línea de Gobierno, si cede ante las presiones pierde su esencia y estilo de gobierno y tendrá que repartir cargos públicos a la lata.
Por Gabriel Ortiz.- Nadie en Colombia habla y aparece más, que el Fiscal Néstor Humberto Martínez, a quien al igual que al “Agujero Negro”, nadie logra entender su tamaño, sus reales intenciones, su misión, su ambición, su rumbo, o su cometido. Difícil descubrir su forma, color, tamaño y masa. Como el agujero negro, visto este 9 de abril, es extremadamente importante en un volumen muy pequeño y “como si la tierra estuviera contenida en un dedal”, según los científicos.
Nuestro agujero negro, en cuerpo del fiscal, tiene una aparición pública para cada tema, para cada situación, para cada posición y para cada personaje que deba judicializar.
Un día está acusando o sembrando dudas, con argumentos o sin ellos, y otro defendiendo con igual estilo. De igual manera está pronto a escapar a los señalamientos que le hacen, sobre sus actuaciones como fiscal, abogado, funcionario, o actor durante su actual o pasada vida pública.
El espíritu burlón, refuerza y adorna su vocabulario, no apto para menores, cuando se le reclama la verdad sobre hechos en los que ha participado.
Sobre su actuar en diferentes posiciones, todas ellas encumbradas, ha tenido que dar explicaciones, pero eludiendo hábilmente la verdad. Fue ministro del Interior del expresidente Andrés Pastrana, cuando los diálogos del Caguán. Como quiso entorpecer el rumbo de una reforma política, fue sometido a una moción que eludió astutamente, presentando renuncia 30 minutos antes de que se iniciara la sesión que estudiaría el tema.
Hay que destacar su viveza, sagacidad y astucia. De todas sale avante y listo para tomar la segunda, tercera y siguientes pistas del circo.
En esta ocasión, por ejemplo, convenció al Presidente Duque –según confidenciales de prensa- para que objetara seis puntos del fallo de la Corte Constitucional que dio vía libre a la JEP. El presidente y sus asesores, le creyeron y cayeron en la celada. Vino el debate en el Congreso, en momentos en que el país soportaba un paro indígena.
El consejo jurídico de Martínez estaba en juego y una derrota lo amenazaba. Para salvar su prestigio ante el presidente, reveló que la subversión estaba preparando un atentado contra el Jefe de Estado. Así logró abortar la reunión de Duque con la Minga. Martínez nunca pierde.
BLANCO: La valiente y perentoria respuesta de Duque a Trump. Uribe, Pastrana y otros dóciles aceptan regaño de Trump y culpan a Obama y Santos del problema.
NEGRO: Bogotá, capital mundial de la bici-robada.
Bogotá, D. C, 12 de abril de 2019
*Exdirector del Noticiero Nacional y Notisuper: La Noticia Viva
Por José G Hernández*.- Durante la Asamblea de Asofondos, los voceros de Fedesarrollo, siempre en contravía del Estado Social y Democrático de Derecho y de las garantías constitucionales al trabajo y a las personas de la tercera edad, han formulado propuestas que resultan inaceptables.
Dicen que es indispensable aumentar la edad señalada en la ley para tener derecho a la pensión de jubilación. Una propuesta que no es nueva, pues ya Anif había sostenido que la edad de pensión para mujeres debería aumentar de 57 a 62 años, y la de los hombres de 62 a 67 años”. Y todo porque dicen que los colombianos estamos viviendo demasiado. O, dicho de otra manera, que nos estamos muriendo muy tarde, y eso implica gastos. Olvidando que, a lo largo de toda su vida laboral, los trabajadores (como también sus empleadores) han cotizado para tener ese derecho (un mínimo de dignidad) en la tercera edad, de modo que la pensión no es un regalo del Estado sino un derecho de quienes honestamente han laborado por muchos años. Una conquista social invaluable, con la que quieren acabar.
La otra propuesta de Fedesarrollo señala, contra la Constitución, que el salario mínimo es muy alto en Colombia, y que hay que reducirlo. Olvidan los tecnócratas que el trabajo es uno de los fundamentos del sistema jurídico colombiano, y que la Constitución (art. 25) lo concibe como un derecho y una obligación social que goza -en todas sus modalidades- de la especial protección del Estado; que toda persona, según la Carta, tiene derecho fundamental a un trabajo en condiciones dignas y justas; que -como un principio mínimo fundamental- su artículo 53 garantiza a todos los trabajadores una remuneración mínima, vital y móvil, proporcional a la cantidad y calidad de trabajo; y que la Corte Constitucional exigió que el salario sea ajustado, al menos anualmente, mínimo en el porcentaje de aumento del IPC, de la inflación causada, para mantener el poder adquisitivo del mismo y para que no se produzca, en términos reales, una disminución de los ingresos de los trabajadores y sus familias.
La Corte, en la Sentencia C-815 del 20 de octubre de 1999 –que ha hecho tránsito a cosa juzgada constitucional- sostuvo, con carácter obligatorio, que “en todo caso el reajuste salarial que decrete (el Gobierno) nunca podrá ser inferior al porcentaje del IPC del año que expira. Y ello por cuanto (…) está obligado a velar por que el salario mantenga su poder adquisitivo, de tal forma que garantice el mínimo vital y móvil a los trabajadores y a quienes de ellos dependen. De lo contrario, vulnera el artículo 53 de la Constitución”.
Sin duda, las de estos días, unas pésimas propuestas, que violan la Constitución. Retrocesos en el campo laboral y en derechos humanos, que -por tanto- ni el Gobierno, ni el Congreso, ni los sindicatos, ni el país, deben aceptar, porque desconocen el Estado Social y Democrático de Derecho.
Sería muy interesante conocer lo que en estas materias opinan las centrales obreras.
Bogotá, D. C, 10 de abril de 2019
*Expresidente de la Corte Constitucional
Por Víctor G Ricardo*.- El día de ayer, con la presencia del Presidente de la República, representantes gremiales y personalidades de la vida pública y privada, el presidente de Corferias Andrés López Valderrama, le entregó a Bogotá el nuevo Hotel Hilton Bogotá Corferias, que servirá para alojar a quienes por distintos motivos visitan nuestra ciudad para asistir a una feria, un congreso o cualquier actividad que se desarrolle en lo que se presentó como el más importante Distrito de Ferias, Eventos y Convenciones de Latinoamérica.
Es impresionante el cambio que se observa en la zona de Corferias, donde contamos con un recinto ferial que se ha venido integrando con su entorno, un moderno centro de convenciones denominado Ágora y que fue desarrollado por la Cámara de Comercio, Corferias y el gobierno nacional y a partir de ahora un hotel de clase mundial operado por la cadena Hilton. Esta modernización en la infraestructura ha venido acompañada del desarrollo de nuevas ferias y eventos en diferentes sectores económicos, aportando de esta manera al fortalecimiento empresarial, la renovación de nuestro aparato productivo y la internacionalización de la economía.
Corferias se presenta ante terceros como “generador de oportunidades y progreso” y esto es precisamente lo que estamos viendo todos aquellos que somos testigos de la importante evolución que ha tenido esta importante empresa orgullo de los colombianos. No me cabe la menor duda que este complejo ferial convertirá a Colombia y a Bogotá en la capital de los grandes encuentros de negocios y que servirá para el desarrollo económico y comercial del país, además de haberle dado ya a la capital un espacio de transformación urbanística de un sector que era poco amable y que ahora se ha convertido además en un sitio de atracción para los ciudadanos.
Y qué decir de la gestión internacional que han realizado. Corferias ha internacionalizado sus acciones y ha presentado en el exterior la importancia de nuestro país en la industria ferial, a tal punto que Andrés López fue el primer Presidente Latinoamericano de la Unión de Ferias Internacionales y ha logrado alianzas estratégicas con los principales operadores de ferias del mundo para que distintos sectores de nuestra economía cuenten con ferias cada vez más globales e innovadoras.
Bienvenido pues todo este desarrollo y muchas felicitaciones tanto al doctor Andrés López Valderrama como a su junta directiva y a la Cámara de Comercio de Bogotá. La gestión, inteligencia y realizaciones ejecutivas de Corferias son un ejemplo de lo que es un buen administrador con visión y entrega por su trabajo, la ciudad y el país. Un verdadero generador de oportunidades y progreso.
Bogotá, D. C, 10 de abril de 2019
*Excomisionado de Paz.
Por Jairo Gómez*.- Además de la indígena, otra minga le quita el sueño al presidente Duque: la “minga Política” que le armaron en el Congreso.
Este lunes dio su primer resultado: en la Cámara de Representantes derrotó las objeciones palaciegas a la Ley Estatutaria de la JEP. Lo significativo del asunto es que no fueron solo los partidos de la oposición, que de hecho lo cuestionan, sino también aquellos que lo apoyaron en la segunda vuelta y hoy decidieron montar toldo aparte en el espacio legislativo.
Le propinaron un duro golpe al dueto Duque-Uribe por donde más le duele: los comenzaron a desmontar del discurso del soberbio No. Sin duda, este mazazo político los tiró a la lona y los descompuso; no sólo al Gobierno, sino a la bancada del Centro Democrático que, acorralada en su desorganización y falta de liderazgo, quiso ocultar su impotencia parlamentaria pidiendo públicamente la renuncia a la Ministra de Justicia.
Nada más evidente que esta contundente derrota para corroborar que al Gobierno no le sale una: decidió combinar todas las formas de lucha para contener la avalancha mingueropolítica que se les vino encima y fracasó. Recurrió al Embajador de Estados Unidos para que intimidara a los parlamentarios que se oponen a las objeciones y, Withaker que es un culipronto mediático con ínfulas de procónsul, asumió la tarea y, por supuesto, le salió mal; después reculó con los magistrados de la Corte Constitucional a quienes desinvitó a una cena en su mansión rosalina cuando en las redes sociales el rechazo a la indebida intromisión en los asuntos internos del país fue generalizado. Sin embargo, para ser honesto, no creo que las sugerencias del poderoso diplomático queden en el vacío, a muchos les tocará cambiar de destino turístico en breve tiempo.
Otra estrategia, más perversa que la anterior, es escuchar en los pasillos del Congreso a los propios Senadores y Representantes decir que la Fiscalía ha intensificado en los últimos días amenazas de investigaciones contra los parlamentarios o sus familiares para intimidar a quienes rechazan las objeciones presidenciales. Grave la denuncia, pero para nada extraño cuando se trata de definir un pulso político hipertenso.
Para nada sirvieron las presiones mencionadas. Medio cuerpo del Gobierno quedó enterrado en la arena movediza de las objeciones concebidas en función de revivir el triunfo del No en el plebiscito. 110 votos rechazaron la propuesta presidencial, mientras 44 votos la apoyaron. Sólo le queda al Gobierno la instancia del Senado en donde la “minga política” es más fuerte y las decisiones de bancada ya están tomadas.
Los partidos de la U, Liberal y Cambio Radical optaron por formar un bloque, en el caso del Senado, de 44 parlamentarios con los que buscan liderar una plataforma de reformas en las que el Gobierno, obsesionado con las objeciones y en hacer trizas el Acuerdo de Paz, descuidó flagrantemente las enmiendas necesarias, como la reforma a la justicia. Presencia constante y permanente ha tenido la ministra del Interior en el recinto del Congreso, pero ineficaz a la hora de hacer un balance legislativo. No es por la puerta de atrás como pretende la administración Duque cambiar el estado de cosas; es a través de un gran consenso nacional y un acuerdo político. Seguir reivindicando el No como punto de partida y decidir hacer trizas la paz birlando la financiación de la implementación del Acuerdo, no mejoran el clima político y lo ponen contra la pared en el concierto internacional.
Repito, duro golpe para el dueto Duque-Uribe: el primero, en su propio laberinto, no logra destrabar la imagen de desgobierno que lo carcome; y el segundo se metió en un callejón sin salida: no logró construir mayorías para la gobernabilidad y en el Congreso ya no le comen cuento.
Bogotá, 9 de abril de 2019
*Periodista y Analista Político.
@jairotevi