Opinión
Por José Gregorio Hernández.-Recientes fallos del Consejo de Estado hacen responder patrimonialmente a los congresistas cuando, al aprobar leyes, causan daño a personas en concreto.
Por Luis Fernando García Forero.-Recientemente el Presidente del Congreso, Luis Fernando Velasco, en un Conversatorio organizado por El Espectador, expresaba, muy acertadamente, que le preocupaba la falta de rechazo social a los corruptos y demás delincuentes. Ciertamente senador Velasco, a mí también, no sólo me preocupa, sino me asusta.
Por Carlos Villota Santacruz.-Cuando se acerca el 23 de marzo, fecha fijada por el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos y la guerrilla de las Farc, para firmar el acuerdo final de La Habana, tras más de 3 años de negociaciones, la pregunta obligada es: ¿está preparada Colombia para edificar un una paz duradera, sostenible, estable y con el lenguaje del posconflicto? Lo primero que hay que decir, es que el proceso de negociación no ha sido fácil y mucho menos será su aplicación en las regiones -32 departamentos del país.
Por Horacio Serpa.-Estábamos enterados de que para lograr un acuerdo de paz con las Farc no contábamos con el apoyo del ex presidente Andrés Pastrana Arango. Es una lástima, porque tiene audiencia en la opinión pública y es uno de los jefes naturales del Partido Conservador. También es de las personas que más sabe del conflicto armado interno y tiene en su haber intelectual y político una notable experiencia en lo que fueron los diálogos en El Caguán.
Por Amylkar Acosta M.-Los Gobernadores y Alcaldes que inician su mandato en el 2016, se enfrentan a tres grandes retos relacionados con el Sistema General de Regalías (SGR): i) conocer y apropiarse de la amplia y compleja normatividad, así como de los procedimientos definidos entre el cuatrienio anterior; ii) ajustar las proyecciones de recursos en sus Planes de Desarrollo a la nueva realidad del recaudo, afectado por la caída de los precios del petróleo; y iii) heredar cerca de 5.500 proyectos, aprobados unos, contratados otros, garantizar su ejecución y de contera concluirlos con éxito y transparencia.
Por José Gregorio Hernández.-Las más recientes sentencias de la Corte Constitucional han venido ratificando su jurisprudencia, sentada sin variación desde 1992, en lo relacionado con la protección ambiental como una de las funciones básicas del Estado y a la vez como obligación de toda persona y toda sociedad u organización.
Por Juan Manuel Galán.-Los últimos meses han producido tres noticias que generan alerta e incertidumbre. Sin embargo, no se ha conectado la causalidad que hay entre ellas. Me refiero a las alarmas sobre el fenómeno del niño con las que comenzó el 2016, la tragedia de las víctimas en las comunidades Wayúu por la falta de agua en la Guajira y, el reciente fallo de la Corte Constitucional que prohíbe la actividad minera en los páramos de Colombia.
Por Luis Fernando García Forero.-Comúnmente la gente piensa que el poder es coacción, autoridad, magia o populismo. Estas pueden ser sus dimensiones, no lo niego, pero no sólo es eso.
Por Horacio Serpa.- El país no puede ser tan ingenuo de creer que lo ocurrido en Ecopetrol con los gastos de Reficar fue solo incompetencia e improvisación. Tampoco puede ser cierto que la Fiscalía, en tiempo record, haya exonerado de toda culpa a altos funcionarios del Estado, cuando la auditoría de la Contraloría solo va por la mitad. Este es un caso de desgreño, de indecentes aprovechamientos y de dolosas actitudes delincuenciales. Un saqueo de marca mayor.
Por Amylkar Acosta.-Esta semana en el Foro Semana el Presidente del BID Luis Alberto Moreno presentó el libro contentivo de la Estrategia del Banco Interamericano de Desarrollo para Colombia, el cual lleva por título Colombia: hacia un país de altos ingresos con movilidad social. Allí se plantea que así como hace 20 años Colombia pudo dar el paso de ser un país catalogado como de ingreso bajo a otro de ingreso medio, había llegado la hora de dar el salto para convertirse hacia el 2030 en un país de ingresos altos. Esto es, pasar de un ingreso per cápita como el que exhibe hoy, de US $12.000, a US $30.000, equiparándose con los países del sur de Europa, tales como España y Portugal o como cualquier país asiático. Para alcanzar tan ambiciosa como retadora meta se asume que el crecimiento sostenido del PIB deberá ser del 6% anual durante los próximos 15 años, en momentos en los que la economía colombiana pasa por una desaceleración persistente.