Opinión
Por Jose Félix Lafaurie.-La Región Andina se incendia en un intenso verano que se prolongará hasta 2016, mientras en la Región Caribe ya no hay siquiera vegetación que se pueda quemar. En sus llanuras cuarteadas ya han muerto más de 34.000 reses este año, y desde que empezó esta tragedia de eventos climáticos extremos en 2009, van más de 13 millones de hectáreas afectadas y el hato se redujo en un 10%.
Por Amylkar D Acosta M.-El día de ayer tuve oportunidad de participar en el Consejo de ministros convocado por el Presidente de la República Juan Manuel Santos en Arauca, con el objeto de pasar revista a la marcha de las medidas tomadas por el Gobierno para hacer frente a la crisis que se desató en la frontera con Venezuela luego que esta fuera cerrada de manera abrupta y unilateral por parte del Presidente Maduro.
Por Gabriel Ortiz.-En Bogotá, no hay nada claro, no existe transparencia en las actuaciones de Petro y sus muchachos, parece como si procedieran con el único propósito de destruir y corromper.
Por José Gregorio Hernández.-El ejecutivo propone establecer un procedimiento especial para la aprobación de las normas que demanden los compromisos contraídos entre el Estado colombiano y las Farc con el fin de dar por terminado el conflicto armado. Ya se aprobó el proyecto de acto legislativo en primer debate, y por tanto restan siete más, aparte de las eventuales sesiones de conciliación.
Por Jorge Enrique Robledo.-Las grandes ciudades son organismos complejísimos, pues deben albergar a millones de personas y múltiples servicios y sistemas. Sobre cómo organizarlas hay posiciones ideológicas y políticas, pero, se supone, todos ellas deben fundamentarse en bases técnicas. Y seguramente sea la movilidad el aspecto más difícil de lograr que opere bien, porque las personas y los vehículos aumentan sin cesar, en tanto las vías no pueden hacerlo en igual proporción. El Pico y Placa ilustra lo mal que se va al respecto, pues esta “solución” resulta ser hasta cómica: “les queda prohibido usar el vehículo que les costó una millonada”.
Por Amylkar D Acosta M.-Según el IDEAM el actual fenómeno de El Niño pasó de moderado a fuerte y se podría prolongar hasta marzo del próximo año. Cada día que pasa se parece más al fenómeno de El Niño de 1992 – 1993, tanto por su severidad como por su duración, el mismo que le significó al país 14 meses de racionamiento. Esta vez el sector eléctrico está mucho mejor preparado para enfrentarlo, gracias a su nueva arquitectura institucional y regulatoria, lo cual le ha permitido sortear con éxito tres episodios anteriores de este fenómeno extremo propio del cambio climático en los últimos 20 años.
Por Luis Fernando García Forero.- El mapa político que se dibuja en Colombia, luego de las elecciones territoriales del 25 de octubre, será un factor decisivo para el acuerdo de paz, no sólo en términos políticos, sino desde el punto de vista estratégico.
Por José Felix Lafaurie.- Si en los últimos 25 años se expandió la zona cultivada en 600.000 hectáreas, parece aventurada la meta de 1 millón en 3 años planteada para el programa Colombia Siembra; pero yo coincido en que no solo es posible con la impronta gerencial del ministro Iragorri, sino necesaria como una señal de que, con Farc o sin ellas, la recuperación del campo es un propósito gubernamental para garantizar la soberanía alimentaria, sustituir importaciones costosas y aclimatar el progreso rural, que es el verdadero nombre de la paz.
Por Ramón Elejalde.-Los días previos a las elecciones son tiempos propicios para la calumnia, los señalamientos injustos y sin pruebas. Con la refinación de las llamadas redes sociales este tipo de armas, muy innobles muchas de ellas, son el pan nuestro de cada día. Pero estas cosas no suceden solamente a través de la conseja; en ocasiones los medios masivos de comunicación se prestan para estimular la infamia.
Por Gabriel Ortíz.-Se les dijo, se les advirtió, se les notificó, se les avisó, se les previno, como decía el humorista uruguayo Hebert Castro, y no hicieron nada, no actuaron, no escucharon, “se pasaron todo por la faja” y ahora sufrimos los estragos y las consecuencias de un dólar incontrolado.