Opinión
Por Juan Camilo Restrepo*. - Acaso la política fiscal más responsable que venía desplegando la administración Petro era la de ajustar el precio de los combustibles. Primero la gasolina y luego, se había dicho, empezaría la del diésel.
Todo esto queda suspendido con el arreglo que para evitar un paro acordó inopinadamente el gobierno Petro, estableciendo un precio diferencial para los taxistas.
Esta decisión tiene en primer lugar, gigantescas dificultades operativas: ¿cómo se va a evitar el arbitraje, es decir, que los taxistas revendan a precio no subsidiado lo que reciban a precio congelado? ¿Cómo se va a controlar en las 5.500 estaciones de servicio que funcionan en el país para que no haya doble tanqueo de los carros amarillos? ¿Dónde están los sistemas de control para evitar consumos desmedidos por parte de los taxistas? ¿se va a congelar también el precio de las carreras de los usuarios? Ahora se habla de un complejo subsidio directo a los taxistas que pagará el Banco Agrario.
Pero lo más grave será que la congelación del precio del combustible a los taxistas arrastrará, sin duda, la no implementación que se tenía pensada en el precio del diésel, una vez que termine el ciclo de ajuste de la gasolina.
Hay que recordar que el diésel representa cerca del 70% del déficit del Fondo de Estabilización de los Combustibles que este año se calcula terminará en niveles de $ 26 billones. Con el precio congelado para los taxistas y, lo que es más grave, con el efecto reflejo que tendrá al imposibilitar el ajuste en el precio del combustible para el transporte de carga, la mejor y más valerosa política fiscal que venía implementando el gobierno Petro queda hecha añicos.
Y no hay que olvidar: a mayor déficit del fondo de estabilización menor margen para inversión social o para infraestructura. El costo de desactivar el paro de taxistas tendrá un efecto mucho más delicado que el que se ha percibido a primera vista. El gobierno Petro que venía matando valerosamente el tigre del subsidio a los combustibles se asustó con el cuero de un paro de taxistas.
Las posibilidades de cumplir con la regla fiscal dependen en gran medida del cumplimiento del cronograma que se había fijado para desmontar el subsidio a los combustibles que es el mayor que existe en las cuentas públicas colombianas. Será muy improbable que se pueda cumplir el año entrante con las normas de prudencia que entraña la llamada regla fiscal.
La congelación del precio de la gasolina a los taxistas tendrá entonces consecuencias mucho mayores de las que se avizoran a primera vista. Algo parecido a lo que aconteció con la congelación del precio de los peajes para 2023, que no solo terminó generando un alto pasivo para el gobierno de más de un billón de pesos (lo que cuesta resarcir a los concesionarios congelados), sino que de contera ha sembrado una nube de duda sobre el respeto que se vaya a prestar en adelante a los contratos de concesión de los que depende todo el amplio campo de la infraestructura.
Similar también a los efectos que ha tenido la congelación que se decretó en el Soat de las motos del 50% en la tarifa del seguro (también para desactivar protestas) que no ha servido para que los moteros se aseguren. La evasión del Soat sigue siendo gigantesca (78%), al paso que la cultura del no pago se fortaleció y la inseguridad en este modo de transporte sigue rampante.
Las medidas populistas por cuenta de la política fiscal nadie las termina reconociendo, pero siempre acaban desarreglando el sistema de precios con repercusiones generalmente costosas para los más débiles.
Bogotá, D. C, 20 de septiembre de 2023
*Abogado y Economista. Exministro de Estado.
“…Original e inconfundible en su estilo, impuso el volumen y voluptuosidad en la silueta de sus icónicas obras como su impronta inimitable, primando el arte figurativo, alegórico y su vocación retratista en su obra”.
Por Amylkar D. Acosta M*. – “Que la muerte nos sorprenda sedientos todavía, ejerciendo la alegría de crear. Que nos apague cuando aún estamos encendidos”. Borges
Nimbado por la fama y el prestigio bien ganados, a punta de pincel y cincel, después de sus inicios como caricaturista de El Colombiano de Medellín, el Maestro de maestros del arte contemporáneo, orgullo de los colombianos, Fernando Botero Angulo (Medellín 19 de abril de 1932 - Mónaco 15 de septiembre de 2023), pintor, escultor, dibujante y muralista, a quien los conocedores de arte sitúan a la altura del genio del Renacimiento Miguel Ángel Buonarroti, acaba de hacer el tránsito hacia su inmortalidad.
Su alternativa fue el arte y no la tauromaquia, que fue su primera tentación como vocación frustrada, la que satisfizo con la pintura. Como el mismo lo dijo, “fue mi amor puro por los toros lo que me llevó a pintarlos”. Y no solo por eso, es que a su juicio “los toros hacen la vida fácil al pintor porque es una actividad que ya de por sí tiene mucho color. El traje de luces del matador, la arena, la barrera, el público… Es un tema maravilloso, le da poesía a la pintura”. De allí sus óleos y acuarelas alusivos al arte de lidiar toros!
En su camino hacia el pináculo de su grandeza y la inmortalidad tuvo como contertulios a dos grandes de las letras, que fueron para él fuente de inspiración, León de Greiff y Jorge Zalamea, con quienes frecuentaba el famoso Café automático en la entonces gélida Santa Fe de Bogotá. Allí se la pasaban horas y horas compartiendo y departiendo alrededor de la palabra, que Botero posteriormente plasmaría en sus lienzos. Original e inconfundible en su estilo, impuso el volumen y voluptuosidad en la silueta de sus icónicas obras como su impronta inimitable, primando el arte figurativo, alegórico y su vocación retratista en su obra.
Como afirmó el gran escritor mejicano y su amigo de todas las horas Carlos Fuentes, a quien la Academia sueca le quedó debiendo el premio Nobel de Literatura, “Botero adapta el volumen sin perspectivas, sin necesidad de sombras (como nuestra pin-up de la revista Esquire) a fin de revelar su propia, personalísima, exaltación de alma receptiva”, hasta el paroxismo!
Lo describe muy bien María Paz Gaviria Muñoz, historiadora del Arte de la Universidad de Columbia y Directora de artBO, en su retrato hablado del Maestro: “el trabajo de Botero siempre ha sido conmovedor, esa representación de lo irrisorio de la vida humana, que no se queda en la ironía, sino que también nos conmueve, su expresión barroca que nos permite oscilar entre emociones profundas y otras más simples, su representación de la belleza a través de la violencia y de la violencia a través de la belleza , esto sin duda es lo que lo hace más grande”. Tal cual!
Esta es otra arista de su singularidad, que se destaca entre sus excelsas virtudes, su versatilidad, que le permitieron, como lo afirma Camilo Castaño, Curador del Museo de Antioquia, tan caro a los afectos del Maestro, no pintar “solo los aspectos más amables de la vida, sino también lo poco agradable, que también es muestra de arte, que también habla de colombianidad”.
Con su talante, su arrolladora y cautivante personalidad, así como su modo de ser y proceder, le granjearon el cariño, el afecto y la admiración no solo de los colombianos sino allende nuestras fronteras. Botero fue en el arte lo que Gabo para las letras, dos vidas paralelas y universales al mismo tiempo, coetáneos, dos figuras descollantes, encumbrados en la cima de la cultura y el arte de nuestro tiempo. Si existiera un Nobel para las artes plásticas, él se habría hecho merecedor al mismo.
El mismo se definió como “un trabajador incansable y lo hago por placer, es un pequeño éxtasis que uno siente durante horas, dedicándose a la profesión más bella del mundo”. Su obra lo trasciende, con razón sentenció que “el arte no puede desaparecer”, se perpetúa en el tiempo y en el espacio. Ese es su gran legado!
Gloria eterna para el Maestro Fernando Botero!
Riohacha, septiembre 16 de 2023
*Economista. Expresidente del Congreso y Exministro de Minas y Energía.
www.amylkaracosta.net
- “El acompañamiento de la Comisión de Paz del Senado le da al Acuerdo de Tierras una connotación de Estado, apuntala la unión de propósitos y es un mensaje positivo para el país.”-
Por José Félix Lafaurie*. - En los primeros meses del Gobierno, cuando sus anuncios sobre reforma agraria desencadenaron una oleada de invasiones, a la que respondimos, como hoy, con un ejercicio pacífico de buena vecindad que llamamos “Brigadas Ganaderas Solidarias”, el senador Iván Cepeda, presidente de la Comisión de Paz y Posconflicto del Senado, con quien no tenía relación alguna, me contactó para proponerme construir un gran acuerdo con el Gobierno para facilitar la compra de tierras con destino a la Reforma Rural Integral.
Y así fue; conversamos y llegamos a un acuerdo posible, que el Gobierno aceptó y terminamos firmando. ¡Lo hicimos! Un mes después, como consecuencia de lo anterior, acepté la pública invitación del presidente Petro, en pleno Congreso Nacional de Ganaderos, a hacer parte de los diálogos con el Eln.
¿Por qué lo hice? Desde esas primeras charlas con Iván Cepeda quedaron claros dos factores importantes; el primero, que la Reforma Rural Integral, como promesa de campaña, programa de Gobierno y punto de honor del presidente, se haría sin nosotros o incluso contra nosotros; y el segundo, que aún en medio de reconocidas diferencias, teníamos con el Gobierno puntos de encuentro alrededor del desarrollo rural y, en consecuencia, el mejor camino era una reforma agraria “con nosotros”, a partir de “lo que nos une”.
¿Qué nos une a los ganaderos con el Gobierno Petro? He sido reiterativo en esa respuesta: Primero: que la paz pasa, necesariamente, por la recuperación económica y social del campo. Segundo: que Colombia tiene condiciones para convertirse en potencia agroalimentaria; y tercero: el reconocimiento del derecho del campesino a la tierra, pero entendiendo que un título de propiedad no lo saca de la pobreza, sin las condiciones y bienes públicos que hacen a la tierra realmente productiva y un proyecto de vida digno; y entonces volvemos a la urgente recuperación del campo.
Hoy, a partir de su claridad sobre la política de paz del Gobierno y de sus responsabilidades desde la comisión senatorial que preside, el senador Cepeda, una vez más, mete baza en el ambiente enrarecido que generaron los proyectos de decreto del Ministerio de Agricultura, en los que, primero, se convierte en “administrativa” la extinción de dominio sobre la tierra legítimamente adquirida, y segundo, se “llama a la movilización campesina” en defensa de la reforma agraria y el acceso a la tierra.
Un político avezado como el senador Cepeda no dudó de la capacidad de generación de conflictos de los dos decretos, no solo para la Reforma Rural Integral, sino para la paz. De ahí el inmenso valor de su iniciativa de llevar la Comisión de Paz del Congreso al Ministerio de Agricultura, para abrir allí mismo un espacio de diálogo con la participación de Fedegán.
De inmenso valor el alcance acordado en esa primera reunión al acompañamiento de la Comisión, no solo como garante pasivo, sino como participante activo, como bien lo planteó la senadora Paloma Valencia, para la concertación de los decretos y el seguimiento al Acuerdo.
Ahora bien, las convicciones compartidas no son suficientes; pero hoy tenemos voluntad política y un acuerdo funcionando, con ofertas superiores al millón y medio de hectáreas y más de 700 mil viables para compra, como lo informó el director de la Agencia Nacional de Tierras en la reunión. Como nunca, hay tierras para comprar y recursos para comprarlas.
En este escenario, el acompañamiento de la Comisión de Paz del Senado le da al Acuerdo de Tierras una connotación de Estado, apuntala la unión de propósitos y es un mensaje positivo para el país.
De mi parte, el mensaje seguirá siendo: Si nos une un objetivo común…, ¡Hagámoslo!
Bogotá, D. C, 17 de septiembre de 2023
*Presidente de FEDEGAN
@jflafaurie
El Estado sí debe utilizar sus escasos recursos para favorecer a un grupo social en particular, pero es el de los más débiles y desprotegidos.
Por Mauricio Cabrera Galvis*. - Una de las características más paradójicas del capitalismo a la colombiana es la posición contradictoria ante el Estado. Son muchas la personas que piensan que el Estado es la némesis del espíritu emprendedor, un obstáculo al desarrollo de la libre empresa o un estorbo para la prosperidad de los negocios; por eso hay que reducir su tamaño y recortar el gasto público. Esas mismas personas piensan que hay que aumentar el gasto público para que el Estado pueda ayudarlos cuando tienen dificultades o compensarles las pérdidas que tengan.
En realidad, no es una contradicción exclusiva de Colombia, sino que puede decirse que es de la gran mayoría de los países capitalistas. La manida expresión de “privatizar las ganancias y socializar las pérdidas” resume bien esa postura casi universal de considerar las ganancias de las empresas como propiedad privada de sus accionistas, mientras que las pérdidas son una responsabilidad pública, es decir que el Estado y la sociedad deben asumir.
Son numerosos los ejemplos de exigencias al Estado para asuma los costos o las pérdidas de determinados negocios. En el sector agrícola son cíclicos. Los cafeteros hacen un esfuerzo de ahorrar parte de las bonanzas, pero cuando se les acaba ese ahorro exigen que el gobierno les garantice un precio mínimo para la cosecha; los arroceros reclaman subsidios para el almacenamiento de las cosechas; todos los productores solicitan créditos con tasas de interés subsidiadas, y en las épocas pasadas de revaluación pedían coberturas cambiarias.
En la pandemia, empresarios de todos los tamaños buscaban -y lo lograron- que el Estado les compensara los costos o la pérdida de ingresos causada por un fenómeno por fuera del control del gobierno.
Más grave la situación cuando las ayudas o subsidios se presionan con huelgas paros o bloqueos, como se ha hecho costumbre en el sector transporte. Para evitar bloqueos de las carreteras se congelan los peajes o no se aumenta el precio del diésel, manteniendo un subsidio injustificado; ante un paro de taxistas se les concede un precio diferencial de la gasolina, y la amenaza de los motociclistas se conjura subsidiándoles el SOAT.
Así el Estado se ha convertido en una vaca lechera a la que todos quieren ordeñar, pero con una doble lógica perversa: de una parte la ya mencionada “socialización de las pérdidas”, y de otra la doble moral de querer recortar el gasto público, pero aumentarlo cuando favorece mis intereses particulares y, por supuesto, se financie con los impuestos pagados por otros.
La conclusión de estos comentarios no es que el Estado no deba dar subsidios o ayudas a grupos particulares. Por el contrario, el Estado si debe utilizar sus escasos recursos para favorecer a un grupo social en particular, pero es el de los más débiles y desprotegidos. Es el principio básico del Estado Social de Derecho que proclama nuestra Constitución, y que se concreta en el artículo 334 de la Carta Política: “El Estado, de manera especial, intervendrá para dar pleno empleo a los recursos humanos y asegurar que todas las personas, en particular las de menores ingresos, tengan acceso a los bienes y servicios básicos”.
Bogotá, D. C, 17 de septiembre de 2023
*Filósofo y Economista. Consultor.
"No todo es desastroso: la Organización Mundial de Turismo destaca a Choachí, municipio montaña arriba de Bogotá, como el mejor pueblo para el turismo en el mundo".
Por Gabriel Ortiz*. - La situación económica del país se agrava y nadie parece tener la fórmula que nos saque de la encrucijada. Petro busca por todos los rincones cómo suplir los ingresos del petróleo, el carbón, el café y de todas las exportaciones que hoy tenemos. Tampoco los giros de los colombianos en el exterior que llegan 10 mil millones de dólares, ni los 5 mil millones que ingresan por turismo.
Desde luego que es plausible su meta de reemplazar el uso de los combustibles fósiles y la defensa de la inversión extranjera.
Su meta es crear 300.000 empleos en dos años, algo irrisorio en una nación cuya informalidad es superior al 65%.
Aunque debe buscar por lo menos los 20 mil millones de dólares del petróleo, se le ha ocurrido acudir al turismo para recaudar solo 10 mil millones.
La prestigiosa Revista Forbes, en un juicioso estudio sobre turismo, consideró que Colombia es el país número tres del mundo en belleza. Si tenemos tal cantidad de hermosura, podríamos atraer anualmente a millones de visitantes. Esa explosión de optimismo despertó a la industria del turismo, que ya veía desfiles de aviones, cruceros y demás medios entrando a Colombia.
La sola firma del proceso de paz de Santos, atrajo millares de personas del mundo que quisieron apreciar los efectos, frutos y beneficios de la terminación de un conflicto. Pocos imaginaron que somos un pueblo belicoso, guerrillero, intransigente, intolerante, obsecado y corrupto, que enredaría las cosas para malograr el anhelo de millones.
Esa belleza, según Forbes, la opacan nuestra manera de ser: “no nos queremos ni nosotros mismos”, decía Gabo. No tenemos una infraestructura aérea, carreteable, marítima y fluvial. Los turistas llegarían a sufrir toda suerte de dificultades. Los desbordados precios de los servicios y consumos. una mojarra en Cartagena vale millones. El corralito de piedra está invadido por la prostitución y la inseguridad. La belleza de sus murallas, las tapan con moles como el Aquarela. Es decir: no tenemos infraestructura turística, ni servicios. Así es en todo el territorio nacional. Nuestras bellezas agonizan en manos de unos desalmados que se apoderan de todo, que maltratan, asaltan, extorsionan, asesinan y borran lo que nos enaltece y alaba la Revista Forbes.
No todo es desastroso: la Organización Mundial de Turismo destaca a Choachí, municipio montaña arriba de Bogotá, como el mejor pueblo para el turismo en el mundo, y lo destaca como promotor de equidad, desarrollo, tecnología e igualdad de género. Pero Choachí no parece estar en los planes del gobierno.
El turismo es belleza, pero con servicios y seguridades.
NEGRO: La audiencia de la Voz de América, siente la ausencia de Juan Álvaro Castellanos. Se nos fue este gran colega y amigo, que por tantos años llevó los aconteceres de Colombia al mundo entero. Paz en su tumba.
NEGRO: Las amenazas contra los periodistas no tienen límite. Corruptos políticos y hampa, amenazan y asesinan a quienes tenemos la misión de informar. Esta vez es Estefanía Colmenares, directora de La Opinión de Cúcuta, ha recibido el reto, la intimidación y desafío de los corruptos y criminales.
Bucaramanga, 16 de septiembre de 2024
*Periodista. Exdirector del Noticiero Nacional, Telematinal y Notisuper.
Es urgente y necesario superar la informalidad, crear más puestos de trabajo de calidad, estables y bien remunerados, lo que significa acabar con la precarización de la clase trabajadora.
Por Juana Yolanda Bazan Achury*. - Los artículos que han generado polémica son los relacionados con el trabajo suplementario o de horas extras y sus recargos, remuneración por el trabajo dominical y festivos, priorización del contrato a término indefinido y la regulación del trabajo de quienes se vinculan a empresas de digitales.
Se da una mayor importancia a la vinculación de los trabajadores a término indefinido, se deja la posibilidad de contratación a término fijo, y los contratos de prestación de servicios, de formar excepcional.
En este sentido, la reforma regresa a lo consagrado en el anterior código Sustantivo de Trabajo, se entiende por trabajo suplementario o de horas extras el desarrollado por el trabajador entre las 6 pm y las 6 am, es decir el recargo nocturno bien en hora extra o en jornada ordinaria, empieza a las 6 pm.
Actualmente empieza a las 9 pm., esto quiere decir que quien inicia el trabajo o completa su jornada laboral entre las 6 pm y las 9 pm, tiene derecho a percibir el recargo nocturno, según sea una u otra situación, distinguiendo desde luego que una cosa es laboral de manera extra sobre la jornada ordinaria y otra es el desempeño laboral ordinario en la noche, haciéndose distinción en cuanto al sobre costo.
Se amplía la tabla de indemnizaciones por despido injusto, aumentando el monto según se trate de trabajadores vinculados a través de contratos a término fijo o a término indefinido, en relación con las vigentes.
Se incluyen disposiciones dirigidas a garantizar la estabilidad de los trabajadores al aplicar las justas causas de despido consagradas en Código Sustantivo de Trabajo, se imponen obligaciones adicionales al empleador, en cuanto tiene que adelantar un procedimiento interno, que permite al trabajador defenderse frente a la causal de despido, podrá presentar sus argumentos y explicaciones, en todo caso, la aplicación de las justas causas de despido debe ser objetiva y no subjetiva.
En relación con la tercerización, se imponen mayores exigencias, para tratar que los contratos sean celebrados directamente por los empleadores, sin acudir a la tercerización, esta solo se autoriza para asuntos que no tengan que ver con el giro ordinario de las actividades que tienen que ver con el objeto social de la empresa.
Se regula el trabajo a través de las plataformas digitales, asignándole a los empleadores la obligación de respetar la normatividad laboral en materia de salario y prestaciones sociales, garantizando su autonomía e independencia.
Los trabajadores rurales encuentran en la reforma disposiciones que amplían las posibilidades de contratación para la época de mayor productividad y cosecha, estableciendo formas de contratación a tiempo parcial; y consagrando el jornal agropecuario, respetando el pago proporcional de salarios y prestaciones sociales, de acuerdo a los periodos laborados.
Pretende la reforma garantizar que el trabajador rural tenga acceso a vivienda con los servicios adecuados, cuando tiene que vivir de manera permanente en lugar de trabajo.
Se promueve el teletrabajo, como un medio perfectamente válido, de vinculación laboral para facilitar en algunos casos la unión familiar, cuidado de los niños, oportunidades laborales a personas con movilidad reducida u otro tipo de discapacidad, quienes también tienen derecho pleno a incorporarse al mercado laboral.
Otras novedades que tiene el proyecto de reforma, apuntan a la equidad y la reducción de brechas, este tema tiene un importante desarrollo por la Corte Constitucional y por la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia, no obstante era necesario incorporarlo a la legislación laboral permanente, para actualizarlo y ponerlo a tono con los cambios constitucionales que se han dado desde hace muchos años con la vigencia y desarrollo de la Constitución Política de 1991, las Cortes han señalado líneas aplicables en los precedentes jurisprudenciales en materia de derechos, buscando igualar los salarios frente al mismo trabajo, y profundizando y sancionando todo lo relacionado con el acoso laboral.
La licencia parental entre los padres es importante y es un avance en tanto los deberes con los hijos son de ambos y deben ser asumidos por igual.
Al Derecho Colectivo del Trabajo también se le introducen importantes modificaciones como la garantía del derecho de asociación, se modifica el derecho a la Huelga y negociación colectiva.
La reforma está en manos del Congreso de la República, los congresistas deben proceder a estudiarla a fondo haciendo un análisis crítico, objetivo y responsable de su normatividad.
Cada sector opina desde su posición, para el trabajador la reforma es buena y beneficia su estabilidad laboral, recupera derechos perdidos y se moderniza la legislación poniéndola a tono con las exigencias de organismos internacionales como la OIT y la OCDE.
Para los empresarios resulta gravosa la modificación del recargo nocturno la reducción del mismo, la preponderancia que se le da a la vinculación a término indefinido sobre la contratación a término fijo y otras modificaciones como el aumento en los montos de indemnización por despido injusto etc.
Es conveniente, que en la discusión en el congreso se avance en consensos para que al final resulte una buena reforma para las partes y para el país, es urgente y necesario superar la informalidad, crear más puestos de trabajo de calidad, estables y bien remunerados, lo que significa acabar con la precarización de la clase trabajadora, esto permitirá que el país siga la senda de crecimiento y mejore la calidad de vida de todos los colombianos, para los jóvenes más y mejores oportunidades.
Bogotá, D. C, 16 de septiembre de 2023
*Exrepresentante a la Cámara por Santander.
Por José G. Hernández*. - Este lunes se cumplieron cincuenta años del golpe de Estado propinado el 11 de septiembre de 1973 por el militar Augusto Pinochet contra el presidente chileno Salvador Allende. Un doloroso acontecimiento que, tras la abrupta ruptura del orden institucional, dio comienzo a una feroz dictadura que se extendió por diecisiete años, durante los cuales prevalecieron el terror, la represión, las vías de hecho, las torturas, las desapariciones forzadas, los crímenes de lesa humanidad. En fin, el desconocimiento de toda regla democrática, el atropello a las libertades y la vulneración de los derechos humanos.
Recordando lo ocurrido, y viendo que las dictaduras no se han acabado -piénsese en Nicaragua, en donde a diario se atropellan las libertades de expresión, de conciencia, de cultos, la justicia y los derechos fundamentales-, se hace oportuno insistir en la necesidad de defender la democracia, la estabilidad institucional, la vigencia efectiva de los sistemas jurídicos y las reglas de juego, tanto en el ejercicio del poder como en la oposición y en la actividad política.
Nunca más -en ninguno de nuestros países- deben regresar la barbarie, la tiranía, las vías de hecho. Era lo que escuchábamos en la tarde del pasado domingo, en las voces de miles de mujeres -de todas las edades- en Santiago de Chile.
En enero de este año, en Brasil, seguidores del expresidente Jair Bolsonaro, que no reconocen al actual mandatario Lula da Silva, pedían la "intervención militar", invadiendo y atacando varios edificios públicos, ante lo cual, desde Santiago, varios presidentes solicitaron una reunión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA).
El presidente de Chile, Gabriel Boric, -a propósito de la conmemoración del golpe militar- ha manifestado desde La Moneda: “Como demócratas, independientemente de las opciones políticas, tenemos el deber de reflexionar sobre cómo profundizamos y fortalecemos las democracias en nuestra región y en el mundo". Agregó, a propósito de lo ocurrido en Brasil: "No puede haber matices. Estas acciones son inaceptables, los silencios cómplices también, y no pueden ser relativizadas ni obviadas (...) Nuestra región debe tener una posición clara al respecto".
En Colombia, el presidente Petro sostuvo hace unos días que hay personas interesadas en “tumbar al Gobierno”, y se ha referido al peligro de un “golpe blando” contra las instituciones.
Con independencia de si, en efecto, existen o existieron esos planes delictivos, lo cierto es que deben ser rechazados de manera contundente. Sea cualquiera la orientación ideológica y el concepto que se tenga acerca de los aciertos o equivocaciones del Ejecutivo, hemos de coincidir en lo esencial: sin perjuicio de las diferencias -que deben ser respetadas- no podemos evadir los postulados y reglas propias del Estado de Derecho.
Todos -con independencia del papel que desempeñemos en el seno de la sociedad- hemos de contribuir a preservar, sin desmayo, los valores y principios constitucionales y la observancia de sus preceptos, desoyendo voces extremistas y rechazando toda insinuación de ruptura institucional. Por imperfecta que sea la democracia, siempre nos ofrecerá posibilidades lícitas de corrección o revisión de lo que esté mal, y eso es invaluable. La concertación, el diálogo y el sano intercambio de criterios son posibles en un contexto democrático.
Bogotá, D. C, 13 de septiembre de 2023
*Expresidente de la Corte Constitucional
Por Fernando Cepeda Ulloa*. - El sistema político colombiano se está caracterizando por demasiados silencios que algunos interpretan como indiferencia, otros como falta de compromiso con la democracia, y no pocos como una manera de no meterse en líos, que es una actitud que ya serviría para caracterizar la cultura política de los colombianos.
No conozco enfrentamientos entre una rama del poder legislativo y el poder presidencial o el del primer ministro. Inconcebible. Es que una confrontación de semejante tamaño destruye las relaciones de colaboración y armonía entre las dos ramas.
Las declaraciones más recientes del presidente Petro contra el Senado, y no contra algunos de sus miembros, desbordan el alcance de muchas que hizo durante la campaña: “Entre más se castiga el consumo de droga, más se abrazan los senadores con los narcotraficantes y más se abraza el poder político con el narcotráfico”.
Así se entiende la reacción del presidente del Senado, o sea, el presidente de la otra rama del poder elegida popularmente y con mayorías diferentes. Además, una rama necesaria para la gobernabilidad democrática.
El senador Name respondió así: “Hoy tengo que solicitarle al presidente de la República que nos respete, nosotros apreciamos la institucionalidad y la dignidad que ostentamos” … “No nos provoquemos en una confrontación con el gobierno, quiero atribuirle esta referencia a un desafortunado momento del señor presidente.” “Sólo quiero dejar aquí nuestra protesta y nuestro reclamo” … “No acepto, no aceptamos, rechazamos que nos señalen de esta manera especialmente proviniendo del señor presidente de Colombia.” (…) “No envilezca la condición que tenemos hoy y lo que representamos”. ” Esto es lo que ante la plenaria del Senado quise decir y no en las redes para dejar esta constancia de nuestro rechazo y de nuestro reclamo para que tengamos el respeto que se nos debe como la rama Legislativa”
¿Los senadores habrían quedado tranquilos si su presidente, elegido por ellos mismos, hubiera guardado silencio al respecto, tal como ha ocurrido con otras instituciones hasta hoy jueves 7 de septiembre? Sería deplorable elaborar una lista de los silencios que, además, resultaría incompleta, y, por ello, injusta. ¿En qué país del mundo democrático un Senado podría permanecer impávido ante un ataque que lo descalifica completamente proveniente del presidente de la República? Y, entonces, ¿qué podrían decir los gremios y los comentaristas de ese Senado? Y ¿qué se podría esperar si ese es el Senado que, conjuntamente con la Cámara, elige Contralor Nacional, y elegirá pronto un magistrado de la Corte Constitucional, dos instituciones muy respetables del sistema político que no pueden ser expresiones de “un abrazo” entre el Senado y la mafia? ¿O eso no interesa o no es relevante o no tiene significado? ¿Y las leyes que apruebe también serían otra manifestación de ese “abrazo”? ¿Y los ministros que participan en los debates que llevan a la aprobación de algunas leyes, son conscientes de las consecuencias éticas y, políticas de ese “abrazo”? O, ¿algunos de ellos declararían formalmente antes de cada debate que ellos consideran que ese “abrazo” no existe y que, en consecuencia, están dispuestos a interactuar con el Senado en la forma en que tradicionalmente se ha hecho?
Cuando estaba preparándome para escribir esta columna, este miércoles, siendo más de las cuatro de la tarde, cuando encendí el televisor para sintonizar el respectivo programa del Congreso y para cerciorarme si había alguna reacción parlamentaria en Senado o en Cámara, primero encontré al presidente Petro hablando de la economía mundial y la crisis climática en la Cumbre Mundial de Bancos Públicos en Cartagena y, luego, un debate con el ministro de Defensa: Derechos Humanos.
Comenzaba a ser muy claro que el tema de la desconceptualización del Senado no estaba en el debate público. Luego, una vez que conseguí un texto más completo de la respuesta del presidente del Senado (un comunicado de prensa del Senado del 5 de septiembre), me enteré que la afirmación del presidente Petro se había hecho “la semana anterior ante el Poder Judicial”. O sea que el silencio había sido bastante prolongado. Pero mucho más significativo que el Poder Judicial en pleno, en su reunión de Bucaramanga, había sido la audiencia escogida para descalificar a los Senadores.
Es evidente que algo, o mucho, está funcionando muy mal en el sistema político para que éste haya sido el itinerario de una declaración inusitada y única en nuestra historia.
Bogotá, D. E, 10 de septiembre de 2023
*Analista Político, Catedrático. Exministro de Estado
Por Juan Camilo Restrepo*. - Se cuenta de Danton que en los tiempos tumultuosos de la revolución francesa en que vivió, lo primero que hacía todas las mañanas al despertar era preguntarle a su señora: “averíguame qué manifestación hay hoy en París para unirme a ella y apoyar su protesta”.
Con el presidente Petro -cuyo estilo de gobierno se va conociendo mejor todos los días- parece suceder lo mismo. Da la impresión que lo primero que se pregunta al despertar cada mañana es: “¿qué idea provocadora puedo soltar hoy en mi cuenta de Twitter para poner a todo el mundo a hablar de ella, así no se lleve nunca a la práctica”?
La lista de las improvisadas novedades presidenciales es interminable. Si se listaran todas ellas ocuparían la columna entera. Solo quiero mencionar algunas recientes a título de ejemplo:
A la sorprendida Cámara de Comercio de Bucaramanga le dice en tono amenazante que si no facilita la asociatividad rural la va a cerrar; a los que solicitan un proceso ordenado de reforma rural los despacha diciéndoles “mamola”; de los taxistas y de su amago de huelga sale ofreciéndoles una bonificación compensatoria que nadie sabe a estas alturas cómo se va instrumentalizar; a los amigos de la autarquía comercial les dice que se avecina la “renegociación” del TLC con Estados Unidos porque dizque prohíbe sembrar maíz en Colombia, a lo que el ministro de Comercio tuvo que salir a la carrera a corregir a su jefe aclarando que lo que se busca es una modesta revisión y no una “renegociación” del tratado; a los entusiastas manifestantes en un evento sobre economía popular les endulza el oído diciéndoles que se llevarán para el Banco Agrario todos los depósitos que el gobierno mantiene en el Banco de la República y en las entidades crediticias privadas, para consolidar la entidad crediticia más grande del país, superando en tamaño al grupo Aval. En esta ocasión quien tuvo que salir a rectificar a Petro fue el propio ministro de Hacienda, quien en entrevista a la revista Semana aclaró que se trata de una propuesta imposible, pues los depósitos oficiales por ser de corto plazo y por tratarse de recursos transitorios de tesorería no sirven para apalancar el gigantesco programa de crédito anunciado).
Y, por último, quizás molesto con las afanosas llamadas de alerta provenientes de las grandes ciudades capitales que anuncian que sus sistemas de transporte masivo están al borde del colapso financiero, pero olvidando cómo han subido los recibos de la luz últimamente, el presidente soltó inopinadamente la idea de un recargo en las facturas de la luz de todos los usuarios que sirva para que cualquier ciudadano pueda utilizar gratis el transporte público urbano, naturalmente sin tomarse el trabajo de calcular en cuánto habría que encarecer las cuentas de la luz para que este mecanismo resulte suficientes para subsidiar la totalidad del costo del transporte público en las ciudades colombianas.
Lo curioso de todas estas improvisadas propuestas es que al presidente Petro no parece importarle si se llevan a la práctica o no. Si lo tienen que salir a corregir sus propios ministros o no. Quizás él es el primero en saber que muchas de ellas o quizás ninguna llegarán a buen puerto.
Se trata simplemente de echarlas a rodar dos o tres días hasta que la gente y los medios se cansen y, entonces, se les reemplazará con otra. Y así sucesivamente. Esto es lo que el presidente Petro considera que es el gran poder comunicacional del Twitter. Por eso no lo suelta.
La mayoría de estas iniciativas ni siquiera hacer parte del Plan de Desarrollo ni, por supuesto, cuentan con respaldo presupuestal para aterrizarlas en hechos concretos. Pero no importa: se trata de estar en la primera línea noticiosa por unos días y después ya veremos: vendrán otros improvisados anuncios.
Es el estilo de Petro: el estilo Danton.
Bogotá, D. C, 13 de septiembre de 2023
*Abogado y Economista. Exministro de Estado.
Por Gabriel Ortiz*. -Todo parece indicar que estamos atravesando la línea del disparate, que nos llevará a un desorden de grandes proporciones en una nación, que aspira a superar la extrema inseguridad, recuperar una economía para el desarrollo, con empleo, producción y recuperación de lo perdido.
Difícil entender el derroche de descrédito que se cierne sobre el gobierno Petro, estimulado por sus actuaciones públicas y privadas, su incontrolable incumplimiento que exaspera a amigos y enemigos, sus propuestas que parecen sacadas del extraño mundo de subuso y tantas cosas que impulsan a sus contradictores a buscar “golpes blandos” o separación del poder por incapacidad física y mental.
Somos una nación en la que aparecen los fenómenos más extraños del mundo, de izquierdas, derechas y centros, que van desde pequeñas contravenciones, hasta los más aberrantes casos se corrupción.
Los colegas periodistas dedican toda su actividad a descubrir la depravación y podredumbre que nos invaden, aunque muchísimas veces, sus valientes investigaciones no tienen cabida en ciertos medios que tienen como objetivo ocultarlas, o matizarlas con frivolidad y pornografía.
Volviendo al caso Petro, encontramos a un presidente, al que azotan por todos los lados, inclusive familiares y de cuasi adeptos a los que aún no les llega la cuota reglamentaria, que ejercen todos los gobiernos.
Su batalla por la paz que tanto anhela esta nación, es inmisericordemente torpedeada, su propuesta de alcanzar un Acuerdo Nacional, su voluntad de remediar lo heredado y la urgente necesidad de salir de la encrucijada, no llegan puerto, porque a Petro no le alcanza el tiempo para enfrentar y gobernar.
El presidente debe convocar a toda la dirigencia nacional y analizar cada una de las aristas que desequilibran a Colombia. No es caso no es ofrecer por ofrecer, sin entregar. Todos los que en verdad tengan el deseo de colaborar y en verdad cumplan, deben llegar al gobierno Petro, con plenos poderes en el ramo que se les adjudique. El palo no esta para cucharas. Urge una acción clara, enérgica, generosa y leal de quienes reciban y quienes adjudiquen. No se puede continuar regañando y amenazando con crisis, cada que los consejeros le tocan el oído al mandamás.
El país, si quiere salir del atolladero, debe hacer una pausa entre las enfermedades de Petro, y Petro en sus desplantes y salidas en falso. Aquello del “síndrome de asperger”, le salió mal a contradictores, porque hace años, dejó de ser una enfermedad específica y que, si se asemeja al autismo, es el síndrome de los genios, como Bill Gates, Einstein y tantos más. El mismo de Messi, es considerado hoy el Rey Midas que produce millones de dólares por minuto en Estados Unidos.
Los trastornos del neurodesarrollo, afectan a muchos compatriotas, que no tienen manera de llegar al meollo de la cuestión, porque todo lo quieren para sí y para los intereses.
BLANCO: Llega Daniel Coronell a la presidencia de Univisión, la cadena de noticias en español que abarca todos los Estados Unidos. Este será otro reto exitoso, como los que se ha impuesto en su ya larga vida periodística. Felicitaciones.
NEGRO: Increíble que casi todos los candidatos a las alcaldías, estén amenazados.
Bogotá, D. C, 9 de septiembre de 2023
*Periodista. Exdirector del Noticiero Nacional, Telematinal y Notisuper.