Opinión
Por Gabriel Ortiz*.- Ha quedado demostrado que elevando intereses no se combate la inflación. Existen fórmulas modernas y no tan ortodoxas que lo logran. La banca colombiana las aplica. Alguien tenía que abrir los ojos y salir en defensa de una población que marcha hacia la ruina, con una pobreza extrema igual a la de Haití.
El alza de intereses, la imprevisión gubernamental y la errónea aplicación de medidas monetarias, nos llevaron a una inflación del 13.28%. El Banco de la República se engolosinó y se dejó engatusar, aplicando las viejas y falibles teorías, que hoy quiebran bancos y empresas en el mundo.
Ni el emisor con su “independencia”, ni sus manejadores advirtieron lo que venía: escases y alza de precios, desempleo y cierre de producción, crédito inalcanzable, ruina del campo y la agroindustria, etc.
Ni ellos, ni los sabios, previeron a donde nos conduciría la pandemia. Varios columnistas planteamos la urgencia de emprender un agresivo programa de producción de alimentos, con crédito barato, insumos y almacenamiento, que nos convirtiera en la despensa para el mundo convaleciente y hambriento, postcovid19.
¡Nada se hizo! Vino entonces la catástrofe que creyeron combatir con alzas semanales de las tasas de interés. ¿Qué falta nos hace la Junta Monetaria, de Hernando Gómez Otálora y Jorge Ruiz Lara?
Sucedió entonces lo que tenía que suceder: caída de la economía, parálisis de la producción, escasez de alimentos, desempleo, cierre de empresas y comercios y encarecimiento de todo. ¡La terrible inflación!
Era imposible restaurar una economía con intereses bancarios superiores al 40%. Se agudizaron la especulación, los “gota-gota”, mientras la clientela bancaria escaseaba y las arcas del sistema financiero se repletaron, generando reducción de utilidades.
En otras latitudes se registran cierres y quiebras bancarias. Las instituciones acostumbraban a invertir en Bonos de los Tesoros, con tasas del 0%, pero cuando las bancas centrales elevaron agresivamente los intereses para controlar la inflación -como en Colombia- se perdió la seguridad económica. Estados Unidos está tan alerta, que el presidente Biden, salió apresuradamente a garantizar que el Estado garantizaba los depósitos de los clientes de los bancos en dificultades o al borde de la quiebra. El mundo estudia cambios económicos y fórmulas modernas muy distantes de las actuales, que solo buscan frenar la inflación con tasas de interés.
En Colombia por fortuna, su banca se anticipó a respaldar a sus clientes e inversionistas, sacrificando en parte sus utilidades. Bajó los intereses de las tarjetas de crédito para las compras de productos de la canasta familiar. Hará otros sacrificios que permitirán la reactivación económica y mitigarán el hambre a las clases populares. La banca merece un reconocimiento nacional.
BLANCO: La diligencia con la que se actuó para restablecer la variante de Rosas.
NEGRO: Nadie se explica la urgencia de la alcaldesa Claudia, por desbaratar la Carrera séptima. Tres años tuvo para hacer algo racional. Seguro serán calzadas llenas de huecos y viviendas encerradas, como quedará el sucesor.
Bogotá. D. C, 17 de marzo de 2023
*Periodista. Exdirector del Noticiero Nacional, Telematinal y Notisuper.
Por: Juana Yolanda Bazán Achury*.- Se trata de armonizar la vida, mejorar la convivencia, opinar con respeto, sin odio dejando de lado la pugnacidad. Una tarea pendiente de la sociedad es la construcción de la confianza.
En esta época de tanta susceptibilidad e incredulidad del ciudadano y del hombre como tal, quiero compartir con los lectores algunas enseñanzas del libro del Dr. Miguel Ruiz, titulado, Los cuatro acuerdos.
El Dr. Ruiz, mexicano, médico cirujano con ancestros en la cultura indígena Tolteca, nos trasmite algo de ese bello conocimiento, que nos puede resultar útil a todos individualmente y como sociedad.
El considera su obra como una guía práctica para la libertad personal, discurre que la sabiduría y el conocimiento Tolteca, surgen de la unidad esencial de la verdad de la que parten todas las tradiciones esotéricas sagradas del mundo.
En su libro nos propone una forma para vivir mejor, para superar todo aquello que hemos aprendido como verdad revelada, que nos limitan y no nos permiten ser felices.
El primer acuerdo: se impecable con tus palabras.
Parece muy simple afirma el autor, pero es muy poderoso.
El leguaje es un instrumento muy energético, es un don que el hombre recibió directamente de Dios, mediante las palabras se expresa el poder creativo, todo lo que se quiere manifestar, lo que sueñas, lo que sientes lo que eres, las palabras son las herramientas más poderosas que tienen los seres humanos es el instrumento de la magia, pero a su vez es un arma de doble filo, puedes crear cosas hermosas, o puedes destruir todo lo que te rodea, por ello considera que debe ser utilizado con extrema pulcritud, según como utilicemos, las palabras nos liberan o no esclavizan.
Las palabras captan nuestra atención, entran en nuestra mente y cambian por entero para bien o para mal nuestro sistema de creencias.
Hay que utilizar las palabras apropiadamente, emplear las palabras para compartir amor, para romper todos los acuerdos que asumimos desde niños y que nos hacen sufrir, para tener relaciones sanas, respetables, cordiales y amorosas.
El segundo acuerdo: no te tomes nada personal.
Nos dice; suceda lo que suceda a nuestro alrededor no te tomes nada personal, la importancia personal o de tomarse las cosas personalmente es la máxima expresión del egoísmo, porque consideramos que todo gira a nuestro alrededor; culturalmente aprendimos a culparnos de todo a darle demasiada trascendencia al yo. Nada de lo que los demás hacen es por ti. Lo hacen por ellos mismos.
Lo que las otras personas dicen o hacen, corresponde a los acuerdos que ellas han establecido en su mente.
Las opiniones de los demás están precedidas de sus pre-conceptos, de sus ideas propias, por ello no es aceptable que la recibamos como algo que nos afecte o nos moleste, porque es algo sin duda subjetivo.
Lo que pienses de mí, no es importante para mí y no me lo tomo personalmente, sea que tengas un concepto malo o bueno de mí, porque todo depende de las circunstancias que rodean las relaciones.
Cada persona tiene una visión de la vida y del mundo que le hacen ver y analizar las cosas desde su propia percepción, por lo que no es razonable que nos tomemos las cosas personalmente.
La verdadera libertad surge cuando no nos tomamos las cosas personalmente.
El tercer acuerdo: no hagas suposiciones
Tendemos a hacer suposiciones de todo, tanto en el ámbito público como privado, el problema es que al hacerlo creemos que, lo que suponemos es cierto, hacemos figuraciones sobre lo que los demás creen o piensan, por lo general cuando actuamos de esta manera nos metemos en problemas, como quiera que la valoración que hacemos no es real o verdadera.
Siempre es mejor preguntar qué imaginarnos, eso nos permite tener claridad de las cosas que deseamos saber y no suponer porque eso genera confusión y caos en las relaciones.
Afirma el autor, el funcionamiento de la mente humana es muy interesante, necesitamos justificarlo, explicarlo y comprenderlo todo para sentirnos seguros. Tenemos muchas preguntas que precisan respuestas, porque hay muchas cosas que la mente racional necesita explicar. Esta es la razón por la cual hacemos suposiciones.
El cuarto acuerdo: haz siempre lo mejor que puedas.
Bajo cualquier circunstancia, haz siempre lo mejor que puedas, no siempre las condiciones están dadas para hacer lo mejor, porque todo es movimiento, todas las cosas cambian y todo está vivo, por eso en ocasiones lo que se hace es excelente y en otras oportunidades no será tan bueno.
Limítate a hacer lo máximo que puedas en cualquier circunstancia de la vida, no importa si estas enfermo o cansado, si haces siempre lo mejor que puedas, no te juzgaras a ti mismo, si no te juzgas no te harás reproches.
Haciendo lo mejor que puedas vivirás con gran intensidad, serás productivo, y bueno contigo mismo, porque te entregaras a tu familia, a tu comunidad a todo. La acción es la que nos genera felicidad, porque se actúa, lo hacemos porque nos gusta, porque se espera una recompensa. (Una realización personal, el logro de un anhelo etc.) Formar conciencia de estos hábitos y entender la importancia de estos acuerdos es el primer paso, pero no es suficiente, lo que realmente hace que las cosas cambien es la acción, actuar una y otra vez fortalece la voluntad, nutre la semilla y establece una base sólida, para que los nuevos hábitos se desarrollen.
Es un libro útil y hermoso hace muchos años lo leí, lo retomé por que vale la pena releerlo una y otra vez; para vivir bien y ser mejores personas, para aceptarnos y comprendernos, para desestimular tanta crítica personal y por redes sociales, para aprender a respetar las opiniones de quienes no piensan como nosotros, no es contra nosotros.
Un libro que debemos leer y asimilar para que nos enseñe el camino de la sabiduría para aceptar la diferencia.
Se trata de armonizar la vida, mejorar la convivencia, opinar con respeto, sin odio dejando de lado la pugnacidad. Una tarea pendiente de la sociedad es la construcción de la confianza.
Bogotá, D. C, 15 de marzo de 2023
*Abogada. Exrepresentante a la Cámara por Santander
Por José G. Hernández*.- Se han cumplido diez años desde la elección e iniciación del pontificado del Santo Padre Francisco, tras la renuncia de Benedicto XVI.
Han sido muchos los logros alcanzados y muchos los cambios introducidos por el Papa Bergoglio durante esta década. No ha sido un pontífice cualquiera, sino un verdadero apóstol de paz y reconciliación, a la vez que un líder de la Iglesia, que necesita renovarse y abrirse a los nuevos tiempos.
Entre los pasos de enorme trascendencia y gran valor dados por Francisco, debemos destacar el relacionado con la pederastia, que tanto daño ha causado por años en el seno del catolicismo. Se cuentan por miles las víctimas, prácticamente en todos los países en que actúa la Iglesia a la cual pertenecemos la mayoría de los colombianos. La seguimos respetando y profesando quienes fuimos educados y respetados por verdaderos sacerdotes y maestros no pederastas, pero… ¿qué dirán los muchos niños y jóvenes -hoy adultos- que sí fueron afectados por curas pervertidos, y que no han recibido ni justicia, ni reparación?
La pederastia -que, además de ser un crimen, es una traición a las enseñanzas de Jesucristo- no puede seguir carcomiendo y socavando, desde su interior, la formidable estructura de la confesión religiosa de nuestros ancestros, construida a lo largo de veinte siglos de sacrificio y apostolado.
Son varias las intervenciones públicas de Francisco en que ha manifestado sentir vergüenza y ha pedido perdón ante las denuncias. Ha llegado, inclusive, a declarar que la tolerancia de los prelados al respecto debe desaparecer por completo, y que -como ha debido ocurrir siempre- los pederastas han de ser excluidos de la Iglesia y denunciados ante la jurisdicción penal de los Estados, para su condigna sanción.
Ha anunciado que "la Iglesia no se cansará de hacer todo lo necesario para llevar ante la justicia a cualquiera que haya cometido uno de tales crímenes". En diciembre de 2018 señaló: "Son muchos los casos en que hombres consagrados, que abusan de los débiles (…) cometen estas "abominaciones" y "siguen ejerciendo su ministerio como si nada hubiera sucedido”. Agregó: "Incluso si se tratase solo de un caso de abuso -que ya es una monstruosidad-, el mayor escándalo en esta materia es encubrir la verdad".
Ciertamente, el Papa ha avanzado en esta materia. Ha ido mucho más allá de sus antecesores, pero es una tarea difícil y compleja, como él mismo lo ha expresado. Hablando con apoderados de víctimas, tanto colombianas como extranjeras -en desarrollo de gestión profesional- hemos podido corroborar que, pese a la buena voluntad del Santo Padre, todavía falta mucho por hacer. Y hay que hacerlo, expulsando y denunciando a los abusadores, en bien de la propia Iglesia y de sus creyentes.
Es necesario reconocer la franqueza y el valor del actual pontífice, que ha sido coherente y claro al expresar que, desde su perspectiva, esta clase de abusos no es otra cosa que "una monstruosidad", añadiendo que “en la justificada rabia de la gente, ve el reflejo de la ira de Dios”. De acuerdo. Ojalá sus subalternos y quienes lo sucedan en el pontificado sigan esa misma línea.
Bogotá, D. C, 16 de marzo de 2023
*Expresidente de la Corte Constitucional
Por Humberto Tobón*A pesar de la enorme importancia política que tienen los Objetivos de Desarrollo Sostenibles, estos han pasado desapercibidos en muchas decisiones gubernamentales y buena parte de las políticas públicas los ignoran.
El Conpes 3918 de 2018 fijó los indicadores trazadores y las metas de los ODS a 2030, muchas de las cuales muy seguramente no se cumplirán, debido a distintas causas, que van desde el desgano institucional por darles la trascendencia que merecen, hasta los efectos negativos que tienen los acontecimientos económicos y sanitarios mundiales.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenibles no han tenido la visibilidad y la promoción que necesitan a nivel nacional, para que todos los actores se empoderen de ellos y contribuyan al cumplimiento de sus principales propósitos en las áreas económicas, sociales, ambientales y tecnológicas.
Ante la necesidad de ahondar en los ODS, ahora que estamos a mitad de camino de esa agenda mundial que concluirá en 2030, la Región Administrativa y de Planificación – RAP Eje Cafetero, tiene en su plan estratégico a 2033 una meta que es sustancial: la creación del Observatorio Regional de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles.
En esta tarea se identificaron los indicadores que se pueden medir departamentalmente en Caldas, Quindío, Risaralda y Tolima; se hizo la recolección de la información, se calcularon los datos para la región RAP Eje Cafetero y se tiene un comparativo con la situación nacional y con las metas a 2030 trazadas por el gobierno central.
Toda esta información se está montando en una plataforma de la RAP Eje Cafetero, que permitirá que cualquier persona pueda ingresar y bajarla en tablas de Excel, gráficos y mapas, pudiendo utilizarla para sus estudios y evaluaciones, realizando todo tipo de combinaciones y sensibilizaciones.
Estos datos estarán acompañados de una caja de herramientas, que ayudará a las personas a saber cómo se calcula cada indicador y cuál es el origen de la información, poniendo a disposición, así mismo, los link donde se podrán hacer las consultas complementarias que se requieran.
Estos avances serán presentados por la RAP Eje Cafetero el 16 de marzo en un evento que tendrá lugar en la Universidad Tecnológica de Pereira, al cual han sido invitados todos los líderes de los centros de investigación de las universidades públicas y privadas de los cuatro departamentos, quienes tendrán la oportunidad de socializar los trabajos que en materia de ODS vienen realizando.
Pero lo más importante de este encuentro, será el compromiso que cada universidad adquiera, para liderar investigaciones de carácter regional con base en los Objetivos de Desarrollo Sostenibles que más se adecuen a sus perfiles académicos.
Esas investigaciones serán esenciales para abrir los debates que el Observatorio de ODS quiere promocionar regionalmente, además de servir de documentos básicos en el proceso de construcción de los nuevos planes de desarrollo de los cuatro departamentos y cien municipios que hacen parte de la RAP Eje Cafetero.
Pereira 15 de marzo de 2023
*Economista de la Universidad Libre. Estudió Administración Financiera en la EAN y Comunicación Social en la U Jorge Tadeo Lozano. Subgerente de Planeación Regional de la RAP Eje Cafetero. Subgerente de Planeación Regional de la RAP Eje Cafetero
Estos conceptos no comprometen a la RAP Eje Cafetero, de la que soy subgerente de planeación regional.
Por Fernando Cepeda Ulloa*.- Es una observación de alto calibre del exministro Alejandro Gaviria, que tiene un fundamento indiscutible: durante seis años fue ministro de Salud de la Administración Santos y, ahora, seis meses con el presidente Petro. Ilustró tamaña afirmación con un ejemplo dramático al respecto. Contó que un día laboral llegó al palacio a las 5:15 de la tarde y ya no había actividad alguna. Se diría que las luces ya estaban apagadas. Para una persona con su experiencia tuvo que ser algo muy sorprendente.
Estados Unidos es el país que más ha estudiado el tema de la organización de la presidencia. Hay varios centros de investigación que hacen un seguimiento de lo que allí ocurre y elaboran estudios comparativos con oficinas similares en otros países. Varios presidentes colombianos han estudiado ese caso para encontrar lecciones que les permitan construir una oficina que los ayude. Es que hasta el manejo de la agenda presidencial, que ha sido bien analizado en estudios de varios países, es clave para el buen desempeño del Presidente.
Algunas memorias de expresidentes ofrecen datos útiles como los que recogí en la columna que escribí sobre Carter (El Expresidente. Nuevo Siglo 05.03.2023) que el Presidente cuente con la mejor colaboración en todos los campos, desde el conductor del automóvil, personal de la cocina, su secretaria, hasta los más altos funcionarios. Algunos compatriotas han tenido el privilegio de servir al Presidente y es mucho lo que pueden aportar. Un caso excepcional ha sido el de María Lorena Gutiérrez, quien fue consejera, secretaria general, y ministra de Energía en una crisis de ese sector, embajadora en Alemania y, finalmente, ministra de Comercio, Industria y Turismo Una experiencia invaluable de ocho años desde perspectivas muy diferentes. Un caso único. No hay una escuela de gobierno que pueda enseñar lo que ella aprendió, ni un libro o varios que puedan compararse ventajosamente con una vivencia tan diversa al más alto nivel.
En Colombia somos expertos en despreciar la experiencia. Recientes ejemplos si fueran necesarios: Felipe Bayón, muy exitoso presidente de Ecopetrol; Alejandro Gaviria, mucho más que un tecnócrata, exministro del tema que más nos agita que es el de la Salud. Así funciona el sector público. Disfuncional.
Por fortuna, en el sector empresarial no es así y los resultados exitosos están a la vista. Así ocurre en otros campos. La Santa Madre Iglesia Católica, no juega con la estabilidad de sus más importantes jerarcas. ¡Cuántas crisis dificilísimas ha superado en su larguísima historia! Mucha burocracia en la Presidencia es una mala receta. Hay momentos en que eso ha hecho inmanejable la institución. Muy poca, dificulta gravemente la agobiante tarea del Presidente. Eso hay que calibrarlo según las circunstancias.
1933 es el año que se menciona como el comienzo de la presidencia moderna en los Estados Unidos y eso tiene mucho que ver con el enorme prestigio universal de Franklin D. Roosevelt. El libro editado por Malcolm Shaw está dedicado a explicar este tema específico y allí se reconoce que es importante tener claro que esta organización debe responder no sólo al estilo presidencial sino a la evolución de la administración pública, de la vida internacional y de la dinámica de la sociedad.
No es que recomiende copiar ni lo que se hizo hace casi cien años ni lo que ocurre ahora. Hay algunos elementos muy útiles pero lo más apropiado es acomodar esa oficina presidencial a la evolución de las circunstancias más relevantes. Sin duda, habrá que hacer ajustes por el camino. Y, eso sí, aprender de la experiencia de todos los que han colaborado en ella, algunos por mucho tiempo, otros no tanto.
Y no se debe olvidar lo que el Presidente López Michelsen repitió tantas veces: la guerrilla de la administración contra el gobierno. En diferentes países se utiliza otro lenguaje para describir el mismo fenómeno que es el de la resistencia pasiva o activa de la burocracia para no implementar la visión presidencial.
Bogotá, D. E, 12 de marzo de 2023
*Analista Político, Catedrático. Exministro de Estado.
Por Juan Camilo Restrepo*.- El presidente Petro asumió el pasado 16 de febrero las funciones regulatorias de los servicios públicos de electricidad y gas que venía ejerciendo la Greg desde hace treinta años. Hay mucha expectativa sobre qué hará con estas funciones. Afortunadamente el Consejo de Estado decretó la suspensión temporal de este procedimiento, al encontrar indicios de inconstitucionalidad en el decreto que anunció la asunción presidencial de las responsabilidades que venía ejerciendo la Creg. Es una decisión temporal hasta cuando venga el fallo de fondo del contencioso. Pero, por el momento, es un saludable freno de mano que le pone pausa a la precipitud que se vislumbraba.
El asunto no es fácil, pero es trascendental. Y va mucho más allá del tema de las simples tarifas de la energía eléctrica. El futuro mismo de la sostenibilidad de los servicios domiciliarios en Colombia depende de la seriedad con que se desarrollen estos decretos.
La ministra de Minas y Energía en entrevista que concedió a la revista Semana dice que se aspiran a bajar el costo de las facturas eléctricas en 10%. El superintendente de servicios públicos en nota que publicó en el periódico Portafolio asegura que no hay nada que temer, pues la intervención presidencial estará regida por los parámetros técnicos y de sostenibilidad financiera que exigen las leyes. Un grupo de exministros de minas y energía de todas las vertientes políticas nos permitimos dirigirle una carta abierta al presidente recordando que el acumulado técnico de la Creg es un activo nacional que no se puede echar por la borda, y que si la presidencia no actúa con sindéresis se puede ahuyentar la inversión nacional e internacional en los ensanches eléctricos que tanto requiere la seguridad energética del país. El tema, pues, no es de poca monta.
Hay que evitar por supuesto caer en el facilismo que propone irresponsablemente el alcalde de Medellín en carta pública que dirigió al presidente Petro, pidiéndole congelar de golpe y porrazo las tarifas de los servicios públicos en medio país. Proceder como lo aconseja el alcalde de Medellín conduciría a que una gran cantidad de empresas puedan entrar en graves problemas de solvencia (incluida EPM que él preside); escenario donde el gran damnificado sería el usuario a mediano plazo.
El problema inmediato es el de las tarifas en la costa caribe que han subido cerca de 50% en el último año. Quizás la presidencia cambie el índice del precio al productor que hoy se utiliza por el índice al consumidor como factor de ajuste de los contratos, siendo a la fecha más moderado el segundo que el primero. Pero esto sería apenas un leve alivio para las tarifas costeñas.
En el caso de la costa caribe lo fundamental será definir qué se va a hacer con las pérdidas que se les permitió a las empresas que sucedieron a Electricaribe llevar a la tarifa. Según cálculos que se han hecho recientemente suprimir este vínculo entre tarifas y pérdidas haría bajar la tarifa eléctrica en la costa en cerca del 20%. Pero naturalmente: habría que decidir quién corre con este costo que es inmenso. Puede ser el estado directamente vía la política fiscal de la misma manera que lo hizo cuando asumió la totalidad de las pensiones de Electricaribe; o puede ser “mutualizando” en todo el país el costo de las pérdidas de la costa atlántica que son tres veces superiores de las que se registran en el interior del país. Dicho de otra manera: que los consumidores de todo el país asumamos la cuota parte de las abultadas pérdidas de la costa para que estas no sigan yendo a la tarifa como hoy sucede.
¿Qué otros cambios regulatorios contendrán los decretos presidenciales, una vez se dilucide la suerte de suspensión provisional que acaba de decretar el Consejo de Estado? No se sabe. Ojalá sean juiciosos y no queden manchados con el populismo indefensable que destila de la propuesta del alcalde de Medellín.
No es exagerado afirmar que estos decretos del presidente serán una de las piezas fundamentales para juzgar la seriedad como se van a seguir manejando los servicios públicos en Colombia. Hay dos vías: una, el populismo que levanta fácilmente el aplauso de la galería pero que se termina pagando caro más temprano que tarde. Y otra, la de la seriedad y de la sindéresis, que quizás no sean tan taquilleras en el corto plazo pero que resultan mucho más sólidas y fructíferas en el mediano y largo plazo.
Afortunadamente la suspensión provisional decretada por el Consejo de Estado da un margen prudente de tiempo para no echar por la vía atolondrada de la improvisación y el populismo que se veía venir.
Bogotá, D. C, 12 de marzo de 2023
*Abogado y Economista. Exministro de Estado.
Por Amylkar D. Acosta M*.- El lunes 2 de marzo de 1992, el Presidente Cesar Gaviria se vio precisado a tomar una medida extrema, al decretar el racionamiento en la prestación del servicio público de energía eléctrica en todo el territorio nacional, la cual se prolongó hasta el 5 de febrero de 1993
Como una medida complementaria a la anterior y con el propósito de ahorrar energía se adelantaron en una hora las manecillas del reloj y de esta manera aprovechar la luz solar, reduciendo el consumo de energía. Esta medida estuvo en vigor desde el 28 de abril de 1992 hasta el 5 de febrero de 1993.
Una y otra medida de emergencia se tomaron para poder sortear el déficit en la capacidad de suministro de energía por parte de los generadores, el cual tuvo múltiples causas que lo precipitaron. Esta crisis se venía incubando imperceptiblemente. El Sistema eléctrico en su integridad estaba en manos del Estado, este era generador, transmisor y distribuidor de energía, asumía sus costos de operación y el financiamiento de los proyectos requeridos. Los créditos adquiridos con tal fin se convirtieron en un pesado fardo para la Nación. Entre tanto las tarifas de la energía se administraban más con criterio político que con criterio técnico y las alzas, cuando se autorizaban, no respondían a la suficiencia financiera y a los costos eficientes en que incurrían las empresas que prestaban el servicio.
Adicionalmente, hizo carrera entre la tecnocracia el aserto de que el sector eléctrico estaba sobreinstalado, dado que su capacidad instalada de generación era más que suficiente para garantizar la prestación del servicio de energía sin interrupciones. Pero resulta que el 78% de la misma dependía de la hidrología, tornándola muy vulnerable frente a los embates del cambio climático. A ello contribuyó el criterio de mínimo costo, que fue determinante para que en el plan de expansión se priorizara la generación hídrica, frente a la generación térmica.
También contribuyó al déficit en el abastecimiento de energía el atraso y los sobrecostos de proyectos tan claves para asegurarlo como el de El Guavio. A ello se vino a añadir la falta de diligencia por parte de los responsables para darle el debido mantenimiento al parque térmico, que servía de respaldo a los generadores hídricos. De manera que cuando se desató el fenómeno del Niño, el Sistema no estaba en condiciones de garantizar la firmeza y la confiabilidad en la prestación del servicio en condiciones de una hidrología critica como la que se presentó. Tanto más en cuanto que el nivel consolidado de los embalses de las hidroeléctricas era del 28% y el de El Peñol particularmente, el único con capacidad de regulación anual, era de sólo el 20.66% (¡!). Este fue el detonante de la crisis a la que se vio abocado el Sector eléctrico.
Los intentos de paliar las consecuencias que se derivaron de la misma, como fue la importación al país de dos barcazas generadoras de energía, fueron fiasco total y piedra de escándalo de corrupción. No generaron un solo kilovatio. Este y otros desaguisados llevaron al Congreso a adelantar debates de control político cuestionando el manejo dado al sector eléctrico por parte del Gobierno Nacional, así como la politización de las empresas distribuidoras. La Fiscalía general y los organismos de control asumieron las investigaciones de rigor, tomando como base el Informe que rindió la Comisión V del senado de la República en el cual se establecieron las causas del racionamiento y los funcionarios responsables de este, quienes recibieron el condigno y ejemplar castigo.
Esta fue una dura prueba para el país, de la cual quedaron varias lecciones aprendidas. En primer término, en lugar del criterio de mínimo costo a la hora de definir la prioridad en la ejecución del plan de expansión eléctrico debe primar el de mínimo riesgo, que es el que garantiza la confiabilidad y firmeza del Sistema. Y de allí la importancia de diversificar la matriz robusteciendo el componente térmico de generación. En segundo lugar, que la energía más costosa es aquella de la que no se dispone en el momento justo en que se requiere.
También quedó clara la necesidad de contar con el concurso del sector privado para garantizar los recursos necesarios para invertir en los proyectos sin la limitación del espacio fiscal de los gobiernos de turno. Y, finalmente, para garantizar la sostenibilidad del Sistema y espantar el fantasma de un nuevo racionamiento se requería contar con un órgano de regulación que fijara las reglas de juego y otro que velara por el cabal cumplimiento de las mismas. Estas lecciones aprendidas fueron la base para la expedición de las leyes 142 y 143 de 1994, que son gemelas.
Bogotá, marzo 11 de 2023
*Economista. Expresidente del Congreso y Exministro de Minas y Energía.
www.amylkaracosta.net
Por José Félix Lafaurie Rivera*.- Nos despedimos de México dejando una agenda acotada para iniciar los temas sustantivos de las negociaciones con el ELN. Fue una etapa no exenta de debates a veces circulares, pero estamos allí, precisamente, para intentar “encontrarnos” y encontrar también salidas en lo “fundamental”; para buscar ese acuerdo Nacional que fue razón de vida para Álvaro Gómez y sigue siendo una urgencia nacional.
El primer punto de la agenda es “La Participación de la Sociedad en la Construcción de la Paz”, y entre más pienso y repienso el tema, entiendo que no es de poca monta y que, por el contrario, involucra la concepción misma de nuestra democracia.
En principio me pregunto: Si la verdadera paz, no la del cese de la violencia apenas, sino la del bienestar para todos es también responsabilidad de todos, ¿cómo alcanzarla en medio de la indiferencia ciudadana, de la ausencia de cultura de participación?
Perdimos esa cultura como resultado de décadas de violencia y de la degradación del talante moral del país por el narcotráfico y la corrupción política. Perdimos la cultura de participar, hasta en algo tan esencial como la paz, porque desconfiamos de los resultados de hacerlo. Perdimos la esperanza de la paz, porque ninguna de las generaciones vivas en Colombia la ha conocido siquiera.
Así pues, el problema no es, a mi juicio, de falta de mecanismos de participación, que los hay muchos en la Constitución del 91, hasta para el uso y el abuso en muchos casos. No temo equivocarme al afirmar que nuestra Carta es una de las más garantistas del mundo.
El problema es la ausencia de esa cultura de participación, reemplazada por la del “todo vale”, que tiende a limitar la democracia al ejercicio del sufragio —Yo voto y me desentiendo—, mecanismo de participación por excelencia, pero tan desprestigiado que hasta mercancía se ha vuelto, mediante el cual, sin embargo, le otorgamos poder a un tercero para que gobierne o legisle en nuestro nombre, porque en la democracia, “el gobierno del pueblo”, todos no podemos estar en la Casa de Nariño, ni en gobernaciones y alcaldías, ni en las corporaciones públicas.
Sin embargo, los elegidos con nuestros votos, con honrosas excepciones, ya sea por la presión de la financiación que debe ser pagada, o por la codicia de sus intereses, han perdido la concepción dignificante del quehacer político como servicio público, y ese “envilecimiento” de la política está en la base de la perdida de cultura participativa.
No por falta de instrumentos, insisto, sino de cultura de participación y de una clase política consecuente, nuestra democracia se convirtió en meramente representativa y distante, y está en riesgo de convertirse en tumultuaria, caótica y extorsiva a partir de la violencia, paradójicamente por cuenta del garantismo, que no cuestiono por excesivo, sino por manipulado y mal utilizado. Basta revisar los noticieros para constatar esta realidad.
El reto es pasar a una democracia más participativa, que no se agote en el sufragio, pero sin que esa mayor participación pretenda suplantar al Estado, porque entonces, ¿para qué elegimos gobernantes y legisladores?
“Ni mucho que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre”, decían las abuelas. No creo que se requieran más esquemas de participación. Creo que debemos recuperar la cultura perdida de “co…laborar”, que traduce trabajar juntos para el bien común, una causa en la que los ministerios de Educación y “Cultura” deberían ser uno solo, y la mesa de negociaciones un verdadero piloto de participación para concertar acciones transformadoras en las regiones.
Creo que la mayor expresión de ese bienestar común es la paz… de la que seguimos huérfanos.
México. 11 de marzo de 2023
*Presidente de FEDEGAN
@jflafaurie
Por Paloma Valencia Laserna*.- El 3 febrero fue secuestrada la empresa Emerald en el Caquetá. Unos días después, la viceministra de diálogo social, Lilia Solano, afirmó en San Vicente del Caguán que “la vía estaba desbloqueada y que no había ningún tipo extorsión o secuestro”. Era mentira. La comunidad informaba de 44 tractomulas secuestradas y personas “ajenas” a la comunidad exigiendo un millón de dólares a la empresa. El 2 de marzo supuestos “campesinos” habrían asesinado a un miembro del ESMAD y secuestrado a más de 50 en San Vicente. Ni el ministro ni los refuerzos de la Fuerza Pública llegaron a tiempo. El ministro alega que no es un secuestro sino un cerco humanitario.
El 10 de febrero la Ministra de Salud, el Ministro del Interior y el Presidente Petro se reunieron con representantes de las EPS para dialogar sobre la reforma a la salud. El ministro concluyó que no iban a eliminar las EPS ni a ponerles término de subsistencia. El 13 de febrero el gobierno radicó un proyecto radical de reforma a la salud acabando las EPS.
En agosto de 2022 VivaAir le pidió una decisión a la Aerocivil sobre su posible integración con Avianca. La negaron, la decisión fue apelada y pasaron seis meses, y el Gobierno no tomó una decisión. La aerolínea tuvo que suspender operaciones: perdió la mitad de su flota y su flujo de caja solo alcanzó para pagar sus colaboradores. Para la contingencia, el Gobierno Nacional, no dialogó tampoco.
En septiembre de 2022, la Ministra de Minas, el CREG y empresas del sector eléctrico llegaron a un acuerdo para la reducción de tarifas de energía. Para noviembre el presidente ya preparaba el decreto para tomar las funciones del CREG y elegir desde presidencia las tarifas de los servicios públicos. El acuerdo era para aparentar que el gobierno tiene en cuenta todas las posiciones. Para fortuna de los colombianos el decreto se cayó; porque la tentación del populismo con las tarifas de servicios públicos podría haber terminado quebrando empresas y dejándonos sin servicios públicos.
El 30 de enero se filtró un borrador de proyecto de ley para bloquear aplicaciones de movilidad como Uber. El gobierno habló con las agremiaciones y decidió retractarse del proyecto. El pasado 1 de marzo el ministerio emitió una circular para que la policía emita sanciones a quienes presten servicio en carros particulares. Otra vez los 100 mil conductores quedaron en jaque.
El gobierno oye, pero no escucha. Se sienta con los sectores, y al final hace lo que quiere. Es un monólogo. Y esto es evidente dentro del mismo gobierno. La ex viceministra de minas Belizza Ruiz presentó inquietudes sobre el informe de “Balance de contratos de hidrocarburos y contratos disponibles”. Le hicieron caso omiso, y publicaron el informe. La ex viceministra de pensiones Flor Esther Salazar, afirmó poca compatibilidad con MinTrabajo, y renunció al cargo. El Ministro de Salud presentó dudas sobre la reforma a la salud, y el presidente le pidió la renuncia. Se sospecha que la ex ministra de Cultura salió del cargo porque no estuvo de acuerdo con el viceministro Ignacio Zorro y la primera dama sobre aplicar un sistema de orquestas como el venezolano en Colombia.
La ministra de trabajo quien lleva trabajando la reforma laboral afirma que busca “llegar al mejor acuerdo posible” con empresarios y trabajadores. Sin embargo, con el borrador filtrado no hay ningún sector que considere que es un texto concertado. Otra vez, sentaron las partes, posaron para la foto, pero no escucharon. Impondrán la reforma que quieren.
Bogotá, D. C, 10 de marzo de 2023
*Senadora Partido Centro Democrático
Por Humberto Tobón*.- Los países democráticos del mundo están aterrados de observar en vivo y en directo, a través de las redes sociales, las violaciones de los derechos humanos que está cometiendo el gobierno de El Salvador, en contra de millares de personas acusadas de ser miembros de organizaciones criminales. El líder de esta operación, es el presidente de esa pequeña república centroamericana, Nayib Bukele.
Bukele lanzó un ataque feroz contra las bandas criminales conocidas como las Maras, señaladas de asesinar indiscriminadamente a centenares de personas. Las operaciones han sido un éxito, porque se han capturado varios miles de delincuentes y desbaratado las estructuras delictivas, dándole un respiro a la población, que estaba prácticamente secuestrada por Mara Salvatrucha 13 y Barrio 18.
Sin embargo, lo que sigue después de las capturas, es aterrador, porque viola todos los principios básicos de humanidad y convierte las prisiones en campos de concentración. Por orden de Bukele, que mantiene al país en estado de emergencia, los presos no tienen derecho a la defensa judicial, ni a conocer de qué se les acusa, ni a ir a juicio, ni tener privacidad, ni tomar los alimentos básicos, ni ver a sus familiares, ni un espacio digno para dormir.
El mundo democrático le recuerda al presidente Bukele, que así sean los peores delincuentes o los asesinos más despiadados, tienen derecho a un juicio transparente, justo y con garantías procesales (ver caso Núremberg).
Como las comunidades estaban confinadas en sus territorios por las Maras, sienten que las decisiones de Bukele son justas y adecuadas, por lo cual lo cubren hoy con una aceptación superior al 80%, que lo convierte en virtual presidente reelecto.
Mientras Bukele se presenta ante sus ciudadanos como un salvador de su situación, las autoridades de Estados Unidos revelan cómo su gobierno negoció hace pocos meses con los líderes presos de los Maras, para que bajaran el número de asesinatos, y permitir que la institucionalidad presentara buenas cifras de seguridad.
Sin embargo, algunos líderes de las Maras quisieron presionar más dádivas del gobierno y lo desafiaron matando decenas de personas durante un fin de semana, lo cual le dio a Bukele la oportunidad de poner en marcha un plan agresivo: cerrar las ciudades, registrar casa por casa y apresar a todo quien fuera sospechoso, sin dar ningún tipo de explicación, gracias a leyes excepcionales de estado de sitio.
Hoy existe un régimen de terror en El Salvador, ya no generado por las poderosas organizaciones delincuenciales, sino por el propio Estado. Los gobiernos democráticos del mundo denuncian prácticas de tortura aplicadas a los presos y detenciones arbitrarias.
Además, en medio de todo este espectáculo cinematográfico montado por Bukele, se conocen también episodios de corrupción de los más cercanos colaboradores del Presidente, incluyendo generales, que no sólo se están apropiando de los recursos públicos, sino también, y al mejor estilo de lo que pasa en Venezuela y Nicaragua, mejoran sus finanzas personales con el tráfico de drogas.
Pereira, 9 de marzo de 2023* Economista de la Universidad Libre. Estudió Administración Financiera en la EAN y Comunicación Social en la U Jorge Tadeo Lozano. Subgerente de Planeación Regional de la RAP Eje Cafetero
*Estos conceptos no comprometen a la RAP Eje Cafetero, de la que soy subgerente de planeación regional.