Opinión
Por Amylkar Acosta*.- Ecopetrol acaba de revelar sus resultados operacionales del primer semestre de este año, los cuales son muy alentadores. No obstante que su producción viene en picada, desde los 706.100 en 2020 a los 668.400 en 2021, para el mismo período, la utilidad neta pasó de los $160.000 millones en el primer semestre de 2020 a los $6.81billones, superando incluso la del 2019. ¡Buena por esa!
Ello se explica en gran medida por el comportamiento de los precios internacionales del crudo, los cuales se incrementaron en más del 40% con respecto a su cotización del año anterior, promediando los US $69 el barril de la referencia Brent. A ello se vino a sumar la apreciación del dólar que ha llevado la tasa de cambio a un promedio en el primer semestre de este año de $3.691.
A este resultado han contribuido también, y de qué manera, la mayor eficiencia tanto en la operación, logrando bajar el umbral del “dolor” a partir del cual le es rentable extraer el barril de crudo hasta los US $30, así como su gestión comercial, logrando reducir el descuento con respecto a la cotización internacional de su canasta de crudos desde los US $10 por barril hasta los US $4, al tiempo que, ante la contracción del mercado estadounidense, se abrió su propio nicho en el mercado asiático, destino actual del 49% de sus exportaciones (¡!)
Desde luego que este buen resultado favorece las finanzas de Ecopetrol y de paso a las de la Nación que, al paso que vamos, el reparto de dividendos a sus accionistas pasaría de los $1.7 billones de este año a los $6 billones el año entrante y, como es obvio, un mayor recaudo por concepto de impuesto de renta proveniente de la estatal petrolera y de contera también se beneficiarán las entidades territoriales, al percibir mayores regalías que el año anterior.
Claro está, este buen desempeño de la empresa no puede llevar a sus directivas a obnubilarse y perder la perspectiva hacia el futuro de los hidrocarburos, cuya suerte está echada desde que en el 2015 se aprobó el Acuerdo de París contra el cambio climático y el mundo empezó a darle la espalda a los hidrocarburos.
Desde entonces, todas las fuentes primarias de energía de origen fósil están sentenciadas, sus días están contados, al punto que la AIE, en un pronunciamiento reciente, manifestó que “nuestra previsión no contempla ningún nuevo sitio petrolero o de gas con fines de desarrollo” y fue más lejos al pedir al mundo “renunciar desde ya a la industria petrolera”.
Por ello, hace bien Ecopetrol al comprometerse con la Agenda de París reduciendo la huella de carbono en sus actividades de extracción, transporte y refinación de crudo, concomitantemente con su apuesta por las energías renovables y limpias. El Presidente Ecopetrol, Felipe Bayón, ha sido categórico al afirmar que el compromiso de la empresa es “tener cero emisiones netas de carbono al año 2050”. Ímproba empresa está en la que está comprometida la estatal petrolera.
Bogotá, D. C, 10 de agosto de 2021
*Economista. Expresidente del Congreso y Exministro de Minas y Energía. Miembro de Número de la ACCE
www.amylkaracosta.net
Por Paloma Valencia*.- “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar” “un instante del crepúsculo en que las cosas brillan más”: Colombia la de la biodiversidad y las miles de aves coloridas y únicas; Colombia la de las montañas como gigantes dormidos, la de los ríos revueltos de tierra roja y de aquellos cristalinos y aún multicolores; Colombia la del Amazonas y la Orinoquia; de los exuberantes parques nacionales, la de las sabanas, las selvas, los páramos y los volcanes. Estaba a punto de ser fusilado porque en nuestra Colombia nos ha cubierto la sangrienta grieta del narcotráfico y la violencia terrorista y ciega; la de las desigualdades, la pobreza, el racismo, el clasismo y tantos otros males: “Y eran una sola sombra larga. Y eran una sola sombra larga. Y eran una sola sombra larga”.
Imagino -y puede ser falso- que ser nacional de muchos países no exige tanto. Hemos vivido momentos cuando nuestra nacionalidad nos hizo de antemano sospechosos, donde fue motivo de tristeza y de rabia. “¡Bum! ¡Bum! ¡Bum! La frente del niño rebotaba contra la baldosa del piso en un redoble in crescendo rítmico, furibundo, y los tornillos, las tuercas… hasta que la pobre se convertía en una calabaza hueca que seguía dando tumbos, ciegos, sordos, por inercia de la furia, contra la terca inmensidad del mundo” y sus infinitas injusticias.
Tal vez por eso todos hemos tenido que hacer, al menos alguna vez, una reflexión sobre lo que significa ser colombiano. Hemos buscado y encontrado razones para portar nuestra Colombia como una bella esmeralda en el pecho.
Todavía me acuerdo de Lucho Herrera entrando ensangrentado para ganar una etapa en el Tour de Francia. Los golpes del Happy Lora hablaban del deseo de sobresalir. Luz Mery Tristán y la tenacidad que simbolizan Nairo, Rigo, y Egan. Con nuestra primera medalla de oro en los Olímpicos con María Isabel Urrutia, el título PGA de Camilo Villegas o la reina del BMX Mariana Pajón subíamos por la escalera. Cesar Rincón, Montoya, María Camila, Farah y Cabal, y la magnífica Yuri Alvear nos abrieron las posibilidades. El Pibe, James, Cuadrado, Jerry y Lucho Díaz nos hacen celebrar. Y Catherine Ibargüen con toda su belleza y agilidad haciéndonos volar con sus alas invisibles…
El honor de Diana Trujillo directora de la misión de la Nasa a Marte. El corazón lleno de luz de la Santa Madre Laura. Los trazos de Botero, los Cárdenas y Débora Arango. Amo a Jorge Celedón recordándonos lo bonita que es la vida y a Vives que exportó toda la magia y la leyenda del Vallenato, a JBalvin con su ritmo ineludible, y Shakira triunfando más allá de lo pensable. Todos me fascinan y me inspiran. Me hablan de las posibilidades infinitas de nuestra Colombia.
Me emociona el día en que los secuestrados recobraron la libertad tras la operación Jaque, mostró que Colombia era capaz de hacer un operativo que solo habíamos visto en películas; la criminalidad era vencida y los pasos de hombres y mujeres libres me hicieron sentir, otra vez, que todos éramos libres. Con el triunfo del No en el plebiscito supe que el deseo de justicia de los colombianos no se vence con nada. Sentí la alegría de la democracia y la esperanza -luego truncada- de que podíamos aspirar a más.
Cuando oigo nuestro himno nacional que cuenta del dolor y las cadenas, de la fe en Dios y de la persistencia, me parece que se renueva en el destino de nuestra patria siempre esforzada en salir de lo difícil. Me hace pensar en esta tierra llena de dolores, en los esfuerzos individuales y colectivos y me siento orgullosa. El valor de las víctimas, el empuje de los empresarios, el vigor de los microempresarios, la motivación de nuestra gente. Mi mayor orgullo es nuestra infinita capacidad de ponernos de pie. Me siento profundamente movida y conmovida con nuestra resiliencia.
Para mi haber nacido en esta tierra es sinónimo de que no importa la intensidad de los tormentos ni la profundidad de las heridas siempre es posible levantarse y avanzar. Colombia es el símbolo de que se puede resurgir. “Sin darse cuenta, sin poderlo evitar… empezó a olvidar sus sufrimientos” y recordó el secreto para volar que le diera el mago: "convénzase de volar y vuele¨.
Bogotá, D. C, 6 de agosto de 2021
*Senadora del Partido Centro Democrático.
Por Gabriel Ortiz*.- En Colombia cada día suceden hechos que sorprenden al mundo. Los ojos del planeta están mirándonos con espanto. No otra cosa puede ocurrir con un país que a diario muestra sin sonrojo actuaciones insólitas.
Un puñado de desadaptados se apoderó de la tranquilidad de un estadio que mantenía cerrado el covid 19, desde hacía más de un año. La intemperancia de unas barras de delincuentes, se desenfrenó sacando lo más ruin de sus instintos para modificar el resultado de un juego. La falta de autoridad, que hoy brilla en nuestro país, permitió calcar lo que desde abril viene aconteciendo.
Verdes y rojos se batieron, mientras los árbitros y las dirigencias observaban los desmanes. No hubo poder alguno que suspendiera el encuentro y evitara los destrozos y las lesiones que sufrían por igual espectadores, barristas y policías.
Muchos consideran que las mafias de las apuestas, apoderadas del futbol, enardecen a los inadaptados que antes que goles quieren dinero, sin importarles lo que pueda ocurrir.
Hemos llegado a tal punto, que para realizar un espectáculo de balón-pié, cada asistente debe ir acompañado de un policía. Los niños, las damas y los pacifistas, desaparecen de las graderías de los estadios. El futbol y el deporte en general, tienen desastrosos manejos. A Jámez cualquier Zidane, lo condenó a la banca, buscando arruinarlo. A nuestra gran estrella Mariana Pajón, la amenazaron, mientras que, en otras disciplinas como el futbol femenino, le llueven los insultos por parte de dirigentes déspotas, negreros.
En el deporte hay podredumbre. En gran parte de las disciplinas han incursionado ciertos políticos expertos en corrupción, para aprovechar la fama de los campeones para fortalecer sus campañas. Y ojo que ya viene el 22.
Y ahí no para el desprestigio. Crece, “como crece la sombra cuando el sol declina”. La celebridad y gloria de prohombres, como García Márquez, y dinastías como las de los López, Santos, Lleras y Gómez, se desdibuja sin piedad.
Exportamos sicarios para asesinar presidentes, desconocemos los tratados de paz, cometemos falsos positivos, somos campeones mundiales en materia de estupefacientes, designamos íntimos amigos para que vigilen nuestros actos, manejamos a nuestro antojo la justicia y con triquiñuelas la burlamos, destruimos los bosques para llenarlos de ganaderías, las “jugaditas” se aplican para deludir los derechos de los demás. La corrupción impera a todos los niveles y en todos los esquemas.
La lupa del mundo escudriña nuestro actuar, nos deshonra, nos sonroja y nos ruboriza. Pero muchos se sienten orgullosos de ser los “vivos” del planeta… de hacer lo que nos venga en gana sin que nada nos suceda.
Son muchas actuaciones, las que nos avergüenzan ante este mundo que nos vigila.
BLANCO: Las grandes utilidades de Ecopetrol. Que caigan en buenas manos.
NEGRO: Nadie entiende cómo Colombia, su país, pueda negar apoyo a la candidatura de María Angela Holguín para la Secretaría General Iberoamericana. La postularon España y otros países, mientras Colombia la desconoce.
Bogotá, D. C, 6 de agosto de 2021
*Periodista. Exdirector del Noticiero Nacional, Telematinal y Notisuper.
Por Eduardo Verano*.- La Biblia enseña que hay que prepararse igual para épocas de vacas gordas que para vacas flacas. Los recursos adicionales de las bonanzas no se despilfarran porque son necesarios en la escasez.
Tendremos ingresos adicionales por una inesperada bonanza de precios de nuestros principales productos de exportación. Debemos dejar la polarización y dedicarnos a aprovechar esta bonanza para disminuir la pobreza que dejó la pandemia. Habrá una etapa de recuperación económica por el incremento de precios de: petróleo, café, flores, banano, aguacates hass y carne. Suben también los precios de las materias primas necesarias para su producción y cultivo. Quienes tengan inventarios tendrán mayores ingresos.
El petróleo de US $30/barril llegó a US $78/barril durante el último año. El precio del café ha llegado al máximo histórico de $1.9 millones por carga por las heladas en Brasil. Además, tendremos una producción récord que superará los 14 millones de sacos exportados con ingresos que beneficiarán a 546 mil familias de la zona cafetera. Están exportando un 60% adicional por mes, el 92% de su producción.
Debemos ahorrar creando fondos que permitan utilizar en un futuro y ejecutar proyectos escogidos de infraestructura económica, diversificando la economía. Se necesita inteligencia colectiva y capacidad de gestión. Interesante que esta bonanza de precios y producción se sostenga hasta octubre cuando hay la mayor cosecha, y ojala la oportunidad de aumentar los ingresos.
El aguacate hass está en un momento privilegiado, de $1.800/kilo ha subido a $7.000/kilo. Esa bonanza del aguacate hass coincide con la especialización de los colombianos, con tecnologías más modernas, tal como se perfeccionó el café. Esa enseñanza ha quedado. Han logrado semillas certificadas escogidas con patrones de mejoramiento y especialización por zonas geográficas. Por esa tecnología somos importantes productores de aguacate hass, muy demandado en los mercados externos. Tiene fama de ser una grasa sana y sin colesterol.
Lo propio está ocurriendo con el cacao y con el limón tahití con unos precios muy atractivos a nivel internacional.
Se ratifica que Colombia debe enfocarse a la agricultura de exportación. Toca agregar un mayor valor. Por ejemplo, el limón tahití no debemos exportarlo como fruta, sino en jugo o cortarlo y empacarlo como lo utiliza el mercado europeo, en rodajas de limón para los vasos de licor. Como lo consumen, así lo debemos exportar.
El aumento de ingresos va a tener un impacto en la inflación. Habrá más demanda de alimentos, vivienda, vestuario, vehículos que subirán de precio por restricciones de oferta e incremento abrupto de la demanda. Ha habido problemas de falta de contenedores y de capacidad portuaria por el incremento de exportaciones y alza de precios operativos.
La Federación Nacional de Cafeteros ha promovido el mayor desarrollo social de Colombia, ha construido vías terciarias, escuelas, hospitales, mejorando su calidad de vida. Para lograr más equidad y mayor capacidad productiva de pequeños productores, hay que avanzar en la titularización masiva y legalizar tierras y así puedan acceder a créditos y a nuevas tecnologías. Interesante para disminuir la pobreza.
Se ratifica lo que aprendimos en el colegio de una Colombia rica, productiva excelente ubicación en la mejor esquina de Suramérica.
El gran problema a resolver es porque se ha trepado tanto el dólar. Debe ser que el mayor ingreso por la bonanza, lo están sacando del país. Esto es, fuga de capitales, como en el Perú por la incertidumbre política. El desafío principal es que la gente deje la plata en Colombia.
Barranquilla 6 de agosto de 2021
*Exconstituyente, exministro de Estado, exgobernador del Atlántico.
Por Guillermo García Realpe -. Colombia es hoy una República independiente y soberana gracias a muchas de las luchas que se libraron en la época de la Independencia, desde los primeros movimientos anticoloniales a principios del siglo XIX hasta el establecimiento del poder republicano y la expulsión definitiva del poder español del suelo sudamericano.
En el caso nuestro, luchas que se dieron en el período de 1810 a 1824 bajo el liderazgo del Libertador Simón Bolívar, que finalmente dio la independencia a nuestro país, tras dirigir sendas batallas como la de Paya, Pantano de Vargas y Puente de Boyacá, lo cual conllevó a tomar el control de la entonces capital Santa Fe en agosto de 1819.
Pero la tarea no fue nada fácil para Bolívar y sus ejércitos, aún, cuando tenía el control de una amplia mayoría del territorio nacional, quedaban por asegurar amplios bastiones importantes para consolidar plenamente la unificación de la naciente Colombia. Uno de esos territorios que continuaba bajo el dominio español, era sin duda Pasto y el sur del país.
Después de la batalla de Carabobo, Simón Bolívar, emprendió la Campaña del Sur con el objetivo absoluto de dominar Pasto y posteriormente conquistar Quito, cuyos habitantes se habían declarados opositores a la independencia y amigos de los derechos del entonces rey español Fernando VII. Fue así, como se desplazó hasta el verde y profundo sur para librar en suelo nariñense una de las batallas más sangrientas de toda la independencia de nuestro país, la cual se adelantó sobre la falda occidental del volcán Galeras y que es conocida por la historia como la Batalla de Bomboná.
A esa importante Batalla, dedicaré los próximos renglones del presente artículo. Sin duda, fue uno de los hechos más importantes de la independencia nuestra. La Batalla de Bombona, se desarrolló la tarde del 7 de abril de 1822, bajo la comandancia de Simón Bolívar, quien dirigía al ejército Republicano y que luego se enfrentó durante más de seis horas a las fuerzas realistas, comandadas por el coronel Basilio García, acantonadas sobre las inmediaciones del Galeras.
La Batalla de Bomboná, necesito de un gran despliegue de hombres, se dice que por el ejército Patriota, participó un número de dos mil soldados de los batallones Rifles, El Vencedor, Lanceros, Cazadores de Neiva, Vargas y Bogotá, mientras que por las fuerzas realistas no superaban los 1400 combatientes, pertenecientes a guarniciones militares como los batallones Aragón, Cataluña, Cazadores de Cádiz, más el soporte de las aguerridas milicias de Pasto, integradas por indígenas y paisanos mestizos, sin “disciplina regular”, mal armados, pero con la estrategia de “guerra de guerrillas” y gran coraje.
Pasadas varias horas de combate, ambos ejércitos habían perdido a muchos de sus hombres, pero la pérdida más grande las tuvo las filas patriotas con 174 muertos y 357 heridos, mientras que los comandados por Basilio García, solo tuvo 20 bajas y 60 heridos. Aún así, los realistas se habían retirado a la media noche ante el rumor que fuerzas patriotas se habían encaminado hacia la toma de Pasto. Situación que conllevó al triunfo de los comandados por Simón Bolívar, pues el dictamen de la guerra, afirmaba que, el que queda en el campo de batalla obtiene la victoria y su adversario debe rendirse y someterse.
De esta manera se logró una victoria de suma importancia y el dominio del pueblo pastuso lo que significó la apertura del camino hacia la negociación de paz en el territorio sur, a través del proceso de las Capitulaciones. Fue así, como se logró la integración de Pasto, las provincias de los Pastos, y Costa del Pacífico sur, a la República de Colombia, desde Tulcán hasta Popayán y costas de Barbacoas. La Batalla de Bomboná, tiene un valor estratégico, porque evitó que el Cr. Basilio García y sus tropas se desplazaran a Quito para auxiliar, lo que quizás hubiera cambiado el resultado de la decisiva Batalla de Pichincha que logró también la Independencia de nuestro vecino Ecuador.
Es por eso que, para exaltar y conmemorar el bicentenario de la Batalla de Bomboná, radiqué un Proyecto de Ley que busca que la nación se asocie con importantes obras de carácter cultural, histórico y demás a la conmemoración de esta importante gesta libertaria que enaltece a nuestra región.
Nuestra iniciativa, que fue construida gracias a los aportes de la Academia de Historia de Nariño y la alcaldía de Consacá, busca, entre otras, la consecución de proyectos de patrimonio material e inmaterial; de remodelación, recuperación y construcción de monumentos escultóricos alusivos al Bicentenario de la Batalla de Bomboná, así como también la celebración del primer Congreso Binacional de Historia, implementación de la cátedra Bomboná, restauración de la casa Hacienda Bomboná, así mismo, la producción y emisión de documentales a través del Sistema de Medios Públicos y que se incorpore dicho acontecimiento en la enseñanza de la historia de Colombia.
Bogotá, D. C, 3 de agosto de 2021
Senador del Partido Liberal
@GGarciaRealpe
Por José G. Hernández*.- Sin duda, una de las instituciones fundamentales de la Carta Política de 1991 es la acción de tutela. El equivalente a la acción de amparo prevista en la Constitución mexicana, pero con características muy propias, cuyo desarrollo jurisprudencial -mediante sentencias de la Corte Constitucional- la han hecho singular y la han convertido en insustituible mecanismo para la protección judicial de los derechos básicos.
Es natural que, precisamente por su efectividad e inmediatez, se haya ganado el aprecio y la confianza de los colombianos, como también el desafecto de funcionarios, autoridades y entidades acostumbradas a atropellar los derechos de manera impune. Y también es comprensible que, por las mismas razones, muchos hayan pensado que sirve para todo. Una especie del legendario bálsamo de Fierabrás, del que hablara Don Quijote, aunque aplicado al Derecho.
Recordamos, por ejemplo, que, en los primeros meses de vigencia de la Constitución, algún ciudadano hizo uso de la acción de tutela con el propósito de obligar al presidente de la República a recuperar la soberanía colombiana sobre Panamá. Y, aun hoy, algunos pretenden que -contra lo establecido por la Corte Constitucional desde 1992- se trata de una instancia adicional a las previstas por la ley en los procesos judiciales ordinarios, o de un procedimiento que puede sustituirlos.
Pero los casos de inadecuado uso de la tutela -que debe enmendar la jurisprudencia- son infinitamente menores que los muchos en que, gracias al amparo judicial, se ha conseguido salvar la vida, resguardar la salud, realizar la igualdad, poner fin al abuso de autoridad, rescatar la justicia, hacer efectiva la libertad en sus distintas expresiones. Se han hecho prácticos y eficaces los mandatos y las garantías constitucionales en innumerables fallos de jueces y tribunales, y, mediante el sistema de la revisión eventual por la Corte Constitucional, se han sentado importantes precedentes judiciales. No son pocas las sentencias de reivindicación de derechos tradicionalmente vulnerados, desde las proferidas en 1992 para acabar con la ominosa práctica de los “chepitos” en el cobro de las deudas o para dejar en claro que los derechos a la educación y a la salud son fundamentales, pasando por las que han hecho valer el derecho al trabajo en condiciones dignas y justas, hasta recientes fallos, como el que protegió los derechos al sustento, la salud y la comunicación de una religiosa ante su Monasterio.
Aunque muchos son los derechos fundamentales que siguen siendo desconocidos o violados por acción u omisión de autoridades o por abusos de personas e instituciones privadas, lo cierto es que la tutela ha sido factor primordial para la cercanía entre el pueblo y su Constitución. De allí que no pocos intentos de reforma -para retroceder en la materia- hayan fracasado.
Y si bien es cierto que algunos jueces han dado en negar tutelas sin leer demandas o en imponer barreras formalistas a lo que, por su naturaleza es informal -lo que se debe corregir-, justo es reconocer que no solo la Corte Constitucional sino toda la rama judicial -al respecto, jurisdicción constitucional-, ha sabido cristalizar en estos treinta años la eficacia de los derechos fundamentales.
Bogotá, D. C, 30 de julio de 2021
*Expresidente de la Corte Constitucional
Por Gabriel Ortiz*.- Nunca antes Colombia había estado en semejante emboscada y nunca antes, la totalidad de su población veía con asombro un derrotero tan oscuro, tan incierto.
Quienes adoran al gobierno abrigan la esperanza de salir de la confusión actual, para conservar lo hasta ahora conseguido en comodidades, seguridad, riqueza y tranquilidad. El futuro que observan les parece efímero y tambaleante, porque les han inculcado la idea, de que cualquier cosa que venga por fuera de sus ideas, serán el “mamertismo” y la funesta extrema izquierda que se apoderarán de todo. Otros, bien conocidos, repasan mentalmente una película que exhibe las mieles de la corrupción y las prebendas de lo que han conseguido fácilmente.
Los restantes se sienten en una emboscada que día a día les atrapa la mínima tranquilidad que aún tienen, la seguridad y la manera de vivir sin los acosos de la incertidumbre, la pobreza y el desempleo.
Ambos esperan que la bruma se despeje y les permita ver el panorama de un país con una dirigencia que se ocupe de los 50 millones de confusos que reclaman sensatez, felicidad, confraternidad y la anunciada equidad, de la que habla por estos días el Presidente Duque. Una patria en paz, sin odio, con rectitud, igualdad y justicia.
El Jefe del Estado, se aprendió otro libreto que hoy recita con fluidez a los periodistas que lo entrevistan.
Ni él, ni sus correligionarios quieren la paz, porque la desconocen, ignoran, ilegitiman u olvidan. Son incapaces de ejecutar acuerdos de esta magnitud. Siguen dolidos por el Nobel de Paz que se le otorgó a Juan Manuel Santos, y no al dirigente de su grupo.
El libreto de Duque, solo le sirve para mostrar otra Colombia, bien diferente a la de hoy. La que exporta sicarios y elige amigos en los órganos de control; la que no impide asesinatos y masacres de líderes sociales; esa que no ha restituido las tierras que con el paramilitarismo fueron arrebatadas a los campesinos, la que no deja actuar la ley y permite cambiar de estatus o renunciar a curules a los culpables para evadirla, la que mira con “vista gorda” la violación de los Derechos Humanos, la que tardó en vacunarnos contra el covid, la que no hace nada para impedir los desplazamientos internos de nuestra gente, pero se complace con el auge de refugiados de países vecinos y de otros continentes, la que tolera la desforestación de nuestra selva por parte de ganaderos, mineros y narcos, la que “enmermela” congresistas para que, con jugaditas y trampas, aprueben lo que ordena El Ubérrimo. En fin: es un libreto sobre otro país, otro gobierno, otra sociedad. El 22 nos puede servir para cambiar de argumento, guión y trama. Hay buenos, rectos y capacitados directores haciendo “cola”. ¡Salgamos de la encrucijada!
BLANCO: La defensa de los conquistadores que adelantan Kiko Becerra y Amylkar Acosta.
NEGRO: Lo que nos faltaba, una tercera dosis de las vacunas, para escapar al covid 19.
Bogotá, D. C, 30 de julio de 2021
*Periodista. Exdirector del Noticiero Nacional, Telematinal y Notisuper.
Por Eduardo Verano*.- Lo primero será llegar a 35 millones de vacunas antes del fin de año para lograr la inmunidad de rebaño.
El segundo tema es la economía, con el trámite de la segunda Reforma Tributaria ya concertada con los grupos políticos. Este Reforma está ajustado a la realidad del país, y no afecta a la clase media, principal escollo de la primera reforma. Busca $15 Billones que equivalen al 1.3% del PIB, y garantiza los programas que disminuyen la pobreza, como ingreso solidario, baja la pobreza extrema del 15.1% al 9.6% y la pobreza monetaria del 42% al 34%. Continua apoyos a las nóminas empresariales, beneficiando 400.000 empleos, dan subsidios a jóvenes para 500.000 empleos directos, y matrículas Cero para 695.000 estudiantes.
La ANDI ha apoyado este proceso, incluso ofreció suspender las exenciones a empresas aprobadas en la Reforma Tributaria del 2.018. Sin embrago, siguen las alarmas prendidas por el déficit fiscal que puede dejar este gobierno.
El Marco Fiscal de mediano plazo, indica que además de los ingresos de la reforma tributaria se necesitan recursos adicionales del 0.6% de PIB para el año 2.023, y controlar la deuda del gobierno que debe bajar del 60% del PIB. La meta debe ser mejorar la decisión de las calificadoras de riesgo.
El tercer tema es el alza del precio del petróleo, por el aumento de flujos de tráfico en Estados Unidos por la reactivación económica después de la pandemia. La mitad de las exportaciones de Colombia provienen del petróleo. Para aumentar nuestras reservas Internacionales y lograr mayor seguridad económica, debemos buscar otros productos para fortalecer nuestra canasta exportadora.
Los cálculos presupuestales se hicieron con un precio del petróleo en US$ 45/barril o sea, que la situación mejora porque llego a US$76 el 13 de julio. Sin embargo, los principales países exportadores acordaron aumentar la producción 400 mil barriles por día la producción para evitar su caída.
Hacia el futuro el petróleo tiende a desaparecer. Sin embargo, los especialistas indican que este siglo continuará existiendo.
El cuarto tema, debe fortalecerse la actividad exportadora dándole un apoyo a las 11 mil firmas qué exportaban en el año 2.019 y dejaron de hacerlo en el 2.020 por la pandemia. Ya se han empezado a recuperar. También enfocar los esfuerzos en nuevos productos para aumentar y diversificar las exportaciones diferentes al petróleo. Se prevé un crecimiento económico de 8% en la medida en que la demanda internacional aumente. El sector exportador además de recuperar terreno perdido, debe avanzar en nuevas exportaciones que generen más empleo.
El quinto tema, es la atención rigurosa de los requerimientos de las marchas y bloqueos, así hayan disminuido su intensidad. No hay claridad de las demandas de las personas que marchaban. No hay peticiones concretas en materia de empleo estable, educación, de salud o subsidios para acceder a becas que son demandas lógicas de parte de jóvenes. También, apoyar los emprendimientos juveniles para mejorar su futuro económico. Debe haber voluntad para revisar el comportamiento del Esmad y la Policía que debe estar totalmente bajo el control y poner atención a la Comisión de Derechos Humanos.
Se deben atender los reclamos genuinos que tienen los jóvenes de la primera línea sobre su entorno y calidad de vida: ciudad por ciudad. Aunque, no haya un discurso claro y unas peticiones concretas y dificultad porque no existen voceros únicos, se deben atender sus requerimientos y evitar violencia y destrucción.
Estos 5 temas serán protagonistas este último año de gobierno, y darán un rumbo al país.
Barranquilla, 30 de julio de 2021
*Exconstituyente, exministro de Estado y exgobernador del Atlántico.
Por Víctor G Ricardo*.- En estos días he recibido información respecto a por qué el gobierno de España ha resuelto incluir a Colombia dentro de los países a los cuáles sus ciudadanos se les restringe la entrada a España. Como muchos ya se habrán enterado, el gobierno de España está tomando medidas que limitan la entrada de Colombianos al territorio Español, como consecuencia del incremento en contagios en Colombia. Me extraña mucho que esas decisiones se tomen ahora. Cuando morían al día más de 700 personas en Colombia, como consecuencia del COVID, no se tomaron medidas similares y, ahora que han disminuido el número de muertes y de contagios las han adoptado. Parece ser que la razón detrás de esto no es realmente el incremento o disminución en los contagios sino, tristemente, que al verificar los certificados negativos de COVID que se exigen a la entrada en España, el gobierno Español ha identificado un gran porcentaje de documentos falsos o adulterados.
No puede ser que los valores en nuestra nación hayan llegado tan bajo. La ética y la moral se derrumbó en nuestra amada Colombia. Y es que esos valores tienen que aprenderse desde la familia hasta en la educación. Deja mucho que decir en los países donde los principios de la ética y la moral son conceptos sagrados, observar una Nación donde la corrupción llegó a todos los niveles y donde la justicia se evade a través de trampas en unos casos y en otros con estrategias de dilatación que lleven a que se venzan los términos judiciales para la culminación de las investigaciones y la toma de decisiones de penas por parte de los jueces de la República, además que en otros casos el aparato judicial no es lo suficientemente ágil, lo que también da lugar a que los corruptos evadan las sanciones o la congestión judicial es tan grande que tampoco se llega a culminar las investigaciones.
Pero lo peor de todo está en la actitud de las personas que por conseguir sus objetivos no les interesa cumplir las normas de un Estado de derecho.
Lo vivido con le tema de los soldados, suboficiales y oficiales que prestaron sus servicios en las fuerzas militares de Colombia y están comprometidos en el asesinato del que era Presidente de Haití el señor Jovenel Moise, que además cumplieron labores de inteligencia y control en el orden público en nuestra Nación, es realmente incomprensible y un verdadero escándalo, no solo por la gravedad del hecho cometido sino porque si esas son sus condiciones humanas, muchos se imaginarán lo que habrán podido hacer en su vida militar cumpliendo funciones estratégicas para el orden público y la seguridad de la República?
Es necesario pasar de las palabras a los hechos. Es indispensable que el gobierno lidere una estrategia que permita hacer las reformas que sean necesarias para recuperar los valores perdidos y que se pueda garantizar una pronta y adecuada justicia.
Un país en el que tenemos un hermoso territorio, que sus empresarios y algunos inversionistas extranjeros han creído en él y han hecho patria en el caso de lo compatriotas, que sus recursos naturales son invaluables, que a través de los años de trabajo se ha logrado bajar los niveles de pobreza, aunque esta pandemia nos haya hecho devolver en el camino recorrido y que a su vez ha tenido una historia de conflicto, que el narcotráfico y la delincuencia se lo han venido tomando algunas regiones , que ahora ha aparecido sicarios internacionales que prestaron sus servicios a nuestras fuerzas militares , que algunos de sus viajeros hasta falsifican las pruebas del COVID, requiere de una cirugía de inmediato para que no sucumbamos.
Bogotá, D. C, 30 de julio de 2021
*Excomisionado de Paz
Por Guillermo García Realpe* Después del fracaso de la Reforma Tributaria radicada en el Congreso por el Gobierno Nacional y que tras el estallido social del pasado 28 de abril tuvo que ser retirada de manera forzosa, llega ahora una nueva iniciativa, la cual ha sido bautizada con el eufemismo de proyecto de ley inversión social.
Este proyecto, que ya empezó su trámite en el Congreso de la República, no es más que una nueva reforma tributaria versión 4.0, eso sí, menos agresiva que la anterior, porque esa, sí que no dejaba a títere con cabeza. De todas formas, una conquista social de los promotores del paro, y de todos quienes hicimos oposición a esa iniciativa, es que se lograron tumbar varios puntos álgidos, que iban a afectar de manera drástica el bolsillo de los colombianos y sobre todo de las familias más vulnerables.
Por ejemplo, la actual reforma deja intacto el IVA, no se tocarán las pensiones y tampoco aumentará el número de personas que declaran renta, estás, eran entre otras; varias de las preocupaciones que tenían los colombianos. Por lo menos, en ese sentido, celebramos que, desde el Ministerio de Hacienda hayan comprendido el mensaje de los ciudadanos. Sin embargo, en aras de blindar a la clase media, el proyecto dice que no va a tocar el IVA, pero falla al no tener en cuenta que dicho impuesto ya es regresivo con los pobres, como bien lo aseguran varios expertos.
En últimas es que, a ningún país del mundo, excepto al nuestro, se le ocurriría subirle el precio a la comida en épocas tan difíciles en materia económica, como las que vivimos hoy por cuenta de la pandemia, aquí lo propusieron en la fallida reforma tributaria del primer semestre y gracias a la presión ciudadana se logró su desmonte.
Ahora bien, el recaudo será inferior a la reforma inicial, se plantea ahora recaudar 15,2 billones de pesos que saldrán básicamente de la austeridad en el gasto público, lucha contra la evasión de impuestos, otros impuestos como la tarifa de renta corporativa que queda en 35%, descuento del ICA queda en 50% y una sobretasa de 3 puntos en renta del sector financiero hasta 2025.
En temas sociales, la nueva propuesta, hay que reconocerlo, trae algunos ingredientes interesantes como el de mantener el Ingreso solidario, se propone ahora extenderlo hasta diciembre de 2022, beneficiando a 4,1 millones de hogares y 14,3 millones de personas, lo que representa un costo de $2,1 billones para este año y $6.6 billones para 2022, sin embargo, hay quienes seguimos insistiendo que la solución más expedita es la de apostarle a la Renta Básica Mensual, que permitiría a más de 30 millones de colombianos, tener una ayuda económica del gobierno nacional equivalente a un salario mínimo, que se financiaría con un impuesto al patrimonio, a los ricos de Colombia que tengan un patrimonio líquido superior a 3500 millones de pesos. Sí a la Renta Básica Mensual, pero financiada con el impuesto al patrimonio, el impuesto a la riqueza en Colombia. Eso ayudaría a dinamizar la economía, al tiempo que les daría un soporte económico a millones de colombianos que en estos momentos la están pasando mal.
También es importante señalar que el gobierno, a través del Departamento Nacional de Planeación, debe emprender una revisión a fondo del actual SISBEN IV, que excluyó a miles y miles de colombianos y que con la pandemia su situación socioeconómica se agudizo y dejaron de percibir importantes subsidios en temas de gas y de otros servicios públicos, el permitir un nuevo censo y la revisión en las bases de datos, para incluirlos de nuevo, les daría también un respiro a miles de compatriotas.
Sin duda, los próximos gobiernos tendrán que hacer reformas estructurales más adelante. Una de las razones, según las últimas cifras oficiales es que casi medio país está sumido en la pobreza, flagelo que ya se ubica en 42% y cuya situación se agudiza y es más evidente en los hogares de Bogotá, ahora imaginen los hogares de la Colombia profunda, marginal y excluida.
De todas formas, el panorama no es nada alentador, en el componente fiscal es complejo lo que se avizora, el Bando de la República ha destacado que, se necesitaría un ajuste fiscal adecuado para mantener una política monetaria anticíclica. A eso se suma la pérdida de Colombia del grado de inversión, lo cual tardará años en recuperarse.
Ojalá que el gobierno cumpla con lo prometido en esta reforma, de ajustarse el cinturón, de ahorrar en gastos innecesarios, de fortalecer la inversión social y la reactivación de la economía y el aparato productivo, de apretar a los ricos y megáricos de este país, de combatir a fondo la evasión y a ser solidario con los colombianos más vulnerables, solo así podremos decir que es una Ley de Inversión Social, de lo contrario, nos quedaremos ante un nuevo fracaso.
Bogotá, D. C, 26 de julio de 2021
*Senador del Partido Liberal
@GGarciaRealpe