El vicepresidente José Manuel Restrepo, en su discurso ante el pleno de la Organización de las Naciones Unidas, fue contundente en afirmar que Colombia no puede combatir sola el narcoterrorismo, entre tanto, la Magna Asamblea a través de un pronunciamiento de 15 países occidentales donde se destaca Estados Unidos, México, Chile y Colombia, confirmaron la integración del Escudo de las Américas para combatir problemas de inseguridad en la región.
El vicepresidente de Colombia José Manuel Restrepo ante la ONU dio un mensaje del presidente Abelardo de la Espriella, cuyo temario se centró en la seguridad, el narcotráfico y la necesidad de una mayor eficacia de Naciones Unidas.
Se destaca en el mensaje que una de las prioridades de su administración será recuperar el control territorial y enfrentar a los grupos responsables de asesinatos, secuestros, atentados y reclutamiento de menores.
Dijo que Colombia no puede combatir por sí sola el narcotráfico, debido al carácter transnacional de sus rutas, redes y flujos financieros. “Haré todo lo necesario para combatir ese flagelo, pero una amenaza transnacional requiere que la comunidad internacional también haga su parte”, señaló.
Pidió avanzar hacia una definición internacional de terrorismo que sea clara, compatible con el derecho internacional y útil para la cooperación entre los Estados, evitando que una discrepancia política sea calificada arbitrariamente como terrorismo y que los grupos responsables de asesinatos, secuestros o ataques contra civiles utilicen una causa política para eludir responsabilidades penales.
El Gobierno también reclamó mecanismos más rápidos para intercambiar información e inteligencia, fortalecer la cooperación judicial y combatir la financiación del terrorismo. De la Espriella afirmó que sigue creyendo en Naciones Unidas, pero cuestionó si algunas de sus estructuras se han vuelto excesivamente burocráticas y si la Organización dedica suficientes recursos a resolver problemas.
“Mi país quiere ver unas Naciones Unidas donde la eficacia se mida menos por el volumen de documentos que produce y mucho más por los resultados que obtiene”, indicó. El mandatario también defendió un multilateralismo basado en la soberanía de los Estados y rechazó lo que denominó “globalismo”, entendido como una tendencia hacia una mayor uniformidad política y cultural decidida por organismos supranacionales. En esta materia, sostuvo que su defensa pierde credibilidad cuando queda sometida a cálculos políticos y reclamó que el sistema sea “serio, consistente e igualmente exigente” con todos. En ese contexto regional, Colombia expresó su confianza en una “transición democrática” en Venezuela, que describió como una transición “rápida, segura y de amplio alcance”.
El segundo componente de la propuesta expuesta ante Naciones Unidas estuvo relacionado con la transformación tecnológica y la preparación de las nuevas generaciones. El presidente de la República planteó ante el auditorio de la ONU que Colombia debe asumir un papel activo en los sectores que están dando forma a las nuevas economías. Además, la propuesta económica de Colombia ante la ONU estuvo vinculada con las condiciones de seguridad y confianza necesarias para favorecer la actividad productiva.
En su discurso, el presidente relaciona la recuperación de territorios con la llegada de inversión y la creación de puestos de trabajo. “Que la seguridad permita recuperar los territorios amenazados por el terrorismo. En donde la confianza atraiga la inversión. La inversión genera empleo”, subrayó.
A su vez, se incorporó la relación del país con la comunidad internacional. El presidente destacó la respuesta recibida de países, amigos y organizaciones internacionales después del terremoto del 10 de agosto que afectó el centro y el suroccidente del país y presentó ese episodio como una muestra concreta del valor de la cooperación entre naciones. “Nuestra relación con el mundo forma también parte de este propósito. Y durante las últimas semanas lo comprobamos de manera muy concreta, cuando países, amigos y organizaciones internacionales como ustedes acudieron a nuestra ayuda después del terremoto”, sostuvo.
Cabe señalar que el presidente De la Espriella envió un mensaje a la organización internacional y explicó frente al concepto de globalismo: “No estoy hablando del comercio internacional, ni de la cooperación de los Estados, ni de una humanidad que comparte problemas y responsabilidades. Todo eso es absolutamente necesario. Hablo de una concepción según la cual la nación, la soberanía, las identidades propias, las tradiciones y los valores de los pueblos”.
En la mira de la organización hay 24 organizaciones criminales entre las que se cuentan el Clan del Golfo, disidentes de las Farc, el Eln, y otra veintena de grupos criminales internacionales.
Bogotá, D. E, 23 de septiembre 2026
Redacción Ecos Actualidad