Resumen Ecos. Foto latercera.com. Con el objetivo de ofrecer un “liderazgo firme”, la exsecretaria de Estado Hilary Clinton aceptó este jueves en Filadelfia la nominación para representar al Partido Demócrata, a la Presidencia de los Estados Unidos, al que llamó un “momento decisivo” por la posibilidad de que el magnate republicano Donald Trump llegue a la Casa Blanca.
Clinton, la primera mujer que acepta la nominación a la Presidencia de los Estados Unidos, prometió mejores empleos y salarios más altos, mientras que fue severa en criticar que su rival del Partido Republicano, Donald Trump, está dividiendo a sus compatriotas y quiere separar a los Estados Unidos del mundo.
Comparó el momento actual con los momentos de incertidumbre sobre la revolución americana que se vivieron en Filadelfia, cuna de la democracia de este país. Y como el presidente Barack Obama la noche anterior, lanzó un mensaje patriótico y optimista frente a la catástrofe que pueda ocasionar Trump si llega a ser elegido Presidente.
De esa manera la carrera por alcanzar la Presidencia de ese país norteamericano inicia su recta final, pues ya están ungidos por sus respectivos países los dos candidatos, esta vez también por una competencia de género.
Clinton clausuró la convención demócrata con un discurso lleno de una connotación social que emocionó a los convencionistas y donde la candidata, quien ya tiene experiencia en su campaña toda vez que la derrotó su principal impulsor del momento el jefe de Estado Barack Obama, abrió una nueva fase de su campaña con un positivo resultado en las encuestas de opinión.
“Fuerzas poderosas nos amenazan con dividirnos. Los vínculos de confianza y respeto se deshacen”, dijo. “Depende de nosotros. Debemos decidir si trabajaremos juntos para levantarnos juntos”, dijo en tono enérgico la candidata demócrata al responder a los problemas que afronta Estados Unidos. Por eso recordó a Franklin Roosevelt: “No tenemos miedo. Estaremos a la altura del desafío, como siempre lo hemos estado”.
Se limitó a anunciar lo que va a ejecutar como Presidente: “mi misión primera como presidenta será crear más oportunidades y buenos empleos con salarios mejores aquí en Estados Unidos”, dijo. “Especialmente en los lugares que, durante demasiado tiempo, han sido dejados de lado y atrás. Desde las ciudades a los pueblos, del país indio al país minero. Del Medio Oeste industrial al delta del Mississipi al valle del Río Grande”.