Redacción Ecos. Foto Julián Fernández.- El Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez, radicó este martes ante el Senado de la República, a 24 horas de ser posesionado en el cargo por el Presidente Juan Manuel Santos, tres importantes proyectos de ley, que tienen por objetivo optimizar el control de los actos de la entidad, fijar normas que regulen el reemplazo del jefe del ente acusador ante una ausencia absoluta, el control de las finanzas del órgano investigador, para así ampliar los niveles de transparencia.
Martínez, sostuvo que el primer proyecto establece que ante la falta absoluta del Fiscal, el Presidente de la República nombrará de inmediato una persona encargada y enviará a la Corte Suprema de Justicia la terna para la elección del jefe del ente acusador en propiedad. Una propuesta que contribuirá, no sólo a mitigar el efecto de las ausencias, sino contribuirá a la celeridad procesal.
Con ello, dijo el funcionario, busca que no se incentiven las prolongadas interinidades. Otro es un fiscal ad hoc para que encabece los casos en los que el titular del cargo se declare impedido.
Adicionalmente el Fiscal presentó otro proyecto, dirigido a mejorar la idoneidad profesional de los postulantes, ya que la persona encargada del control interno de la Fiscalía deberá ser elegida por la Corte Suprema y no nombrada por el fiscal del turno, logrando así mayor transparencia.
“No puede ser una rueda suelta del control a la Fiscalía”, señaló Martínez Neira. El fiscal general, además, deberá rendir un informe anual.
Y agregó: "El proyecto establece que en caso de impedimentos o recusaciones del Fiscal General, le corresponderá a la Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia la designación de un fiscal "ad hoc" (...) Consideramos que esta iniciativa es altamente conveniente para garantizar principios fundantes de la justicia como la imparcialidad y la transparencia" señaló el Fiscal Martínez.
Con estos tres proyectos de ley el Fiscal General comienza a articular su Agenda, ya que durante el acto en la Casa de Nariño, indicó que se necesita una reingeniería del sistema de justicia, porque, en la actualidad, la impunidad en Colombia llega al 99 % y el nivel de denuncia es muy bajo.
Es indudable, que estos proyectos son importantísimos para crear condiciones institucionales en el logro y consolidación de una política criminal preventiva y que logre controlar la corrupción en Colombia.