Por Luis Fernando García Forero. Foto EFE.- Después de cinco días de la firma del Acuerdo de Paz entre el Gobierno y las Farc, el máximo jefe de ese grupo insurgente Timoleón Jiménez, Timochenco, ordenó a todos sus frentes, un cese al fuego definitivo contra el Estado Colombiano, mientras el Presidente Juan Manuel Santos, como Comandante y Jefe de las Fuerzas Armadas, solicitó no atacar por la vía violenta a ese movimiento subversivo, lo que significa que la guerra quedó en el pasado.
Después de 52 años se silenciaron por fin los fusiles entre las partes, para que la guerrilla se proponga a reinsertarse a la vida civil y hacer política sin armas. Tanto el Gobierno y las Farc se dedicarán a hacer pedagogía de lo acordado en La Habana: los dirigentes de la insurgencia a explicarles a sus frentes el propósito de la firma y cómo debe iniciarse el proceso de entrega de armas, mientras que el Gobierno Colombiano a explicar en el territorio nacional qué fue lo que se acordó, para que el pueblo participe del plebiscito del 2 de octubre, iniciativa que el jefe de estado decidió para legitimar más el proceso de reconciliación entre el estado colombiano y esa guerrilla.
La guerrilla anunció que, entre el 13 y el 19 de septiembre, en la zona de los Llanos del Yarí, municipio de San Vicente del Caguán, realizará su décima conferencia, máxima instancia de decisión de la organización, en la que se les presentará a las tropas el Acuerdo de Paz alcanzado con el Gobierno, para su discusión y refrendación, primer paso para la transformación de las Farc en un movimiento político legal. Se espera la presencia de unos 200 delegados, entre ellos los 29 miembros del Estado Mayor Central.
Sería la última conferencia de las Farc, que se hará además en el contexto del cierre de una negociación de paz con el estado. Asimismo, después de 23 años, marcará el reencuentro de sus máximos comandantes, hoy en vida.
La última vez que se dio eso fue en 1993, pues en la cumbre de 2007 muchos de ellos tuvieron que participar vía medios de comunicación electrónicos, ante el asedio que en ese entonces padecían por parte del Gobierno de Álvaro Uribe y su política de seguridad democrática.
Una vez la guerrilla avale el acuerdo, el camino queda despejado para la realización del acto protocolario de la firma de la paz, cuya fecha marca definitivamente el inicio de la desmovilización de las Farc. El ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, reveló que ese llamado “Día D” será entre el 20 y el 26 de septiembre y que todo depende de las agendas de las personalidades internacionales que serán invitadas por el Gobierno.
Es claro que todo está calculado. Como es sabido a partir de ese momento, comenzarán a contar los 180 días para la dejación de las armas y empezará a darse el traslado de las unidades guerrilleras a las zonas veredales transitorias.
Por esos días coincide la Asamblea General de las Naciones Unidas, en New York, organización multilateral que está aliada con el proceso y que estará atenta a la realización del plebiscito y del posconflicto.
Entre tanto, se espera que este lunes las plenarias del Senado y Cámara de Representantes, ya citadas, le den el visto bueno a la convocatoria hecha por el presidente para el domingo 2 de octubre, para que los colombianos se expresen en las urnas.
Otra tarea es la del Consejo Nacional Electoral que debe expedir la reglamentación para que se inicien formalmente las campañas por el Sí y por el No, en lo que tiene que ver con comités promotores, topes de financiación, publicidad, espacios en radio y televisión, y participación de funcionarios públicos, para el día democrático, 2 de octubre, donde el pueblo tiene la palabra para iniciar el posconflicto.