Por Luis Fernando García Forero.- La Directora Administrativa de la Cámara de Representantes, Carolina Carrillo, es una santandereana que desde que asumió el cargo en la corporación no descansa para lograr los objetivos que se comprometió y que se convirtieron en un reto: recuperar la imagen del Congreso de Colombia.
Sabe que no es fácil por los errores que se han cometido y que están en la memoria ciudadana, pero para Carolina Carrillo son cosas del pasado, que no se deben repetir.
Para hacer un balance de su gestión y sus proyectos recibió a www.ecospoliticos.com :
Ecos: ¿Cómo le ha ido en estos ocho meses al frente del manejo administrativo de la Cámara de Representantes?
CC: Iniciamos y seguimos con muchas ganas, fuerza de voluntad y pasión, pero sobre todo, con mucho amor al Congreso de la República. Las cosas están saliendo muy bien gracias al trabajo en equipo y al sentido de pertenencia que tanto directivos como los funcionarios de la Cámara tienen, todo gracias al apoyo de la Mesa Directiva: el Presidente Miguel Ángel Pinto, y los vicepresidentes Jaime Armando Yepes Martínez y María Eugenia Triana Vargas. De manera que tenemos muchas expectativas y por supuesto estrategias para poder lograr los objetivos.
Ecos: ¿Cuáles son los objetivos?
CC: Estamos minimizando los trámites administrativos en la Cámara porque la mayoría de las veces son complejos y demoran. Queremos que la gente no se canse antes de llegar a la meta, necesitamos mayor celeridad en lo administrativo.
Ecos: ¿Por ejemplo, en los contratos?
CC: Por supuesto en la contratación, bajo el principio constitucional del artículo 209 que es la transparencia. En eso estamos. Pero además otros aspectos que tienen que ver con la igualdad congresional, es decir, donde todos los servicios que se le ofrecen a los representantes se de en igualdad de condiciones sin importar la filiación política, el partido, la bancada, porque solo hay representantes de primera, no de segunda ni de tercera. También estamos trabajando en mejorar y ampliar la difusión de la información del trabajo legislativo y misional de la corporación y de cada uno de nuestros representantes.
Ecos: ¿En medio de los escándalos de corrupción cómo ve la imagen del Congreso, directamente de la Cámara de Representantes?
CC: En eso hemos puesto todo nuestro esfuerzo para mejorarla. Para nadie es un secreto que nuestra hermosa entidad ha sido señalada y cuestionada y es por la desinformación que el pueblo colombiano tiene de la misma. En la medida en que nosotros mejoremos esa imagen mostrando lo misional, los proyectos y actividades de los congresistas desde el punto de vista legislativo y político, se darán cuenta del verdadero trabajo de la corporación.
Ecos: ¿Información también administrativa?
CC: Claro, también desde lo administrativo: en qué invertimos el dinero, cómo y por qué lo invertimos, mostrar las obras que estamos haciendo, la calidad de los funcionarios y los contratistas que tiene la casa de la democracia. Me parece fundamental, con esas iniciativas estoy absolutamente segura que estamos cambiando y dándole cada día una imagen positiva de la corporación.
Ecos: ¿Se han disminuido los escándalos en la corporación?
CC: Sí. Un trabajo muy importante que se ha hecho frente a este tema es que el 20 de julio del 2016, cuando tomamos la casa, la encontramos en un nivel o índice de corrupción alto por Transparencia por Colombia. A 15 de diciembre del 2016, cinco meses más tarde, la tenemos en nivel medio y una de las metas para este año es encontrarla en nivel bajo. Eso claramente demuestra que la imagen de la cámara de Representantes está mejorando día a día.
Ecos: ¿Cómo está focalizando la lupa para evitar la corrupción?
CC: Por supuesto que los escándalos de corrupción se dan en los procesos de contratación, porque quienes administran los bienes públicos no tienen la claridad absoluta que los recursos del Estado son de todos los colombianos, no es de nuestro bolsillo personal, ni del patrimonio del funcionario que administra esos dineros. Por lo tanto, cuando nosotros tenemos claro que es un bien para el beneficio común del Estado, debemos hacer un uso totalmente transparente de los recursos públicos.
Ecos: Eso está bien en teoría, pero ¿qué está haciendo la Cámara para lograrlo?
CC: Está enmarcada en la minimización de los procesos administrativos. La contratación es engorrosa, tiene muchos procedimientos y procesos para lograr los objetivos. Tenemos un ente rector en contratación pública: Colombia Compra Eficiente, donde cada mes, dos meses, emite directrices y circulares que obligan al Estado a hacerlas cumplir y lograr que esa contratación llegue a feliz término.
Ecos: ¿Feliz término significa que hubo estricta revisión, formalización y ejecución del proceso contractual?
CC: Significa primero que sea objetiva, es decir que se elija la mejor oferta. Segundo: imparcial, que le permita a todas las personas que compiten entrar en igualdad de condiciones. Tercero, transparente, que no exista sesgo de ningún punto de vista de los evaluadores, de las personas que lideran el proceso y por último, que haya una total eficiencia y eficacia en la ejecución del objeto contractual y las obligaciones contractuales para que se cumpla la meta perseguida.
Ecos: ¿A parte de eso, qué otros aspectos lidera su administración para contrarrestar el flagelo de la corrupción que ronda en todas las entidades del Estado?
CC: En la Cámara de Representantes siempre pedimos el apoyo preventivo de la Procuraduría General de la Nación. Ellos tienen la función preventiva y disciplinaria. En la función preventiva el Ministerio Público nos acompaña en el proceso de contratación para que no haya tacha en ningún momento. Nosotros en Cámara de Representantes siempre lo hacemos precisamente para demostrarle al país que somos personas correctas, honestas y que hacemos las cosas bien.
Ecos: ¿Qué le dice a los colombianos sobre el tema de la modernización del Congreso?
CC: Al respecto le recuerdo que vivimos un periodo del posconflicto y que se inició desde el 2016 cuando los Acuerdos de La Habana fueron refrendados por el Congreso de la República y adicionalmente con la expedición de la ley de amnistía que se dio el 28 de diciembre de 2016, que es una de las primeras del famoso Fast Track. Esto solamente es un inicio para lo que viene, pues vamos a estar en la obligación de incluir cúrules para los voceros de paz y para el desarrollo de esta ley de amnistía no van a ser solamente los cinco de Cámara y cinco de Senado, sino muchas más personas que vienen a representar territorialmente a los desplazados por la violencia y por el conflicto armado.
Ecos: ¿No hay espacio para los nuevos congresistas, los exguerrilleros y sus colaboradores?
CC: Ampliar la sede del Congreso es una necesidad. Tenemos dos sedes, el Capitolio Nacional y el edificio del Congreso que ya tiene 40 años de construido. Esto se queda muy corto porque claramente la constitución de 1991 no preveía más de 166 representantes y más de 102 senadores.
Ecos: ¿Qué van a hacer entonces?
CC: Necesitamos otra sede. En este momento se están haciendo las gestiones pertinentes con el Ministerio de Hacienda para que nos envíen los recursos públicos que nos sirvan y sean tenidos en cuenta en el presupuesto anual. Por supuesto esto se está adelantando con las cabezas del Congreso, las Mesas Directivas de Senado y Cámara para lograr el sueño de la nueva sede del Congreso de la República.
Ecos: ¿Cuánto costaría esa sede y dónde se construiría?
CC: No puedo decirle un costo aproximado porque todavía estamos en los estudios de mercado y del sector. Quedaría lo más cerca a las actuales instalaciones, cercano a la plaza de Bolívar porque no nos podemos desplazar de un lado a otro cuando lo importante es que los 166 representantes hoy, 180 mañana, 200 pasado mañana, e igual con los senadores, no sabemos cuántos, se puedan congregar de manera rápida para cumplir con la misión de legislar, cumplir con sus funciones.
Ecos: Está de acuerdo en que exista solo un ente administrativo para el manejo del Congreso?
CC: Es viable, pero esto lo resuelven nuestros legisladores y no los directores administrativos.
Ecos: ¿Lidera desde su despacho la práctica de políticas ambientales, en qué consiste?
CC: Es una estrategia que estamos llevando a cabo en la administración: cero papel, política pública trazada dentro de la Presidencia de la República como ahorro significativo, mejoramos el ambiente, salvamos vidas. Adicionalmente jornadas de reforestación mostrando que la Cámara de Representantes está comprometida con un mejor medio ambiente para nuestros hijos y para nuestros nietos.
Ecos: ¿Cómo está el manejo del Canal Congreso?
CC: Allí tienen vital incidencia los presidentes de las dos corporaciones, pero lo importante es que en virtud del principio de transparencia tenemos la rendición de cuentas tanto administrativa como misional que hacen Senado y Cámara. Así mismo la información oportuna y acertada que se transmite en el Canal Congreso, por supuesto con las jefaturas de prensa de cada corporación. Es decir, todo lo que se hace sale a la luz pública a través de nuestros programas para que el pueblo colombiano sepa que hacen sus legisladores.
Ecos: ¿Qué pueden esperar los legisladores de la Directora Administrativa de la Cámara?
CC: Servicio completo, contratación limpia y transparente. Una verdadera amiga en la Dirección.
Ecos: ¿Y los funcionarios de la corporación?
CC: Respeto e igualdad. Que todas las decisiones las vamos a tomar siempre de la mano como ha sido hasta el momento y que seguirán siendo, mientras que sea la Directora Administrativa de la Cámara de Representantes.
Ecos: ¿Y los colombianos?
CC: Que siempre estoy dispuesta a responder por la administración de la Cámara con la verdad en la mano.