Redacción Ecos. Foto: Fernando Vergara-Associated Press.- En una reciente publicación del New York Times, los investigadores y analistas en temas de conflicto, Enzo Nussio y Oliver Kaplan, ponen de presente el éxito del desarrollo de la paz en Colombia, pero cuestionan que en el camino del posconflicto uno de los aspectos más delicados es el cómo mantener a los guerrilleros de las Farc fuera del combate.
No dudan en señalar que los colombianos deben ser inteligentes en su estrategia para reintegrar a la sociedad a los excombatientes, para romper de manera definitiva con el pasado. Por ello advierten que la tarea es abrumadora.
¿Cómo evitar que vuelvan a las armas las personas que han combatido durante décadas?, se preguntan y afirman que “ayudar a los exguerrilleros sigue siendo un asunto controversial, pero las nuevas estrategias basadas en evidencias dan motivos para esperar que la reintegración tenga éxito pese a los desafíos”.
Nussio, investigador sénior en el Centro de Estudios de Seguridad de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich y Kaplan, profesor de la Escuela de Estudios Internacionales Josef Korbel de la Universidad de Denver y además miembro emérito del Instituto de la Paz de Estados Unidos, son claros en destacar que los antecedentes de las Farc son el primer obstáculo.
Señalan que “como ideólogos comunistas que tienen vínculos con la narco economía, muchos de sus miembros fueron reclutados de familias pobres y rurales en la infancia, y han sido guerrilleros por tanto tiempo que no conocen otra vida. La mayoría pasaron muy pocos años en una escuela como tal y no están acostumbrados a la vida civil”.
En la publicación de ese importante diario estadounidense Nussio y Kaplan expresan algunas críticas: el proceso ha sido lento. Los campos que acogerían a los rebeldes durante la transición no estuvieron listos a tiempo, entre otros aspectos como la obstrucción por parte de la oposición política, que siente que el acuerdo escatima a la hora de hacer justicia y castigar a los excombatientes.
Resaltan que las acciones del ELN aún complican los avances en materia de la reconciliación nacional porque ese grupo insurgente que está en diálogos con el Gobierno todavía sigue activo.
Ven con mucha preocupación que los líderes y activistas sociales que abogan por la restitución de la tierra y los derechos humanos, han sido blanco de violencia de grupos criminales neo paramilitares. “Esta tendencia preocupante recuerda el intento anterior de las Farc de incursionar en la política, en las décadas de 1980 y 1990, cuando miles de miembros del partido de izquierda, Unión Patriótica, fueron asesinados”.
Hacen un reconocimiento al esfuerzo de las partes que lograron el fin del conflicto tras señalar que el desarme de ese grupo guerrillero demuestra que están comprometidos con el acuerdo de paz.
“Nuestra investigación sobre la reintegración de los exguerrilleros y paramilitares colombianos ofrece una idea. Analizamos datos de una encuesta y registros de arrestos y realizamos entrevistas para identificar los factores asociados con los combatientes reincidentes, aquellos que regresaron a las actividades criminales o beligerantes. Para hacer más atractiva la vida como ciudadanos respetuosos de las leyes, el gobierno y los organismos internacionales deben adoptar una estrategia de tres vías ante los exguerrilleros”, expresan los investigadores del tema.
En primer lugar destacan que la asistencia a los excombatientes debe atender las necesidades individuales, el subdesarrollo en las áreas rurales que el Estado ha descuidado.
“Descubrimos que los programas de educación pueden ayudar a contrarrestar la reincidencia. Un exguerrillero de una desmovilización anterior al que entrevistamos reafirmó el valor perdurable de la educación en vista del periodo limitado del programa de reintegración: “Si termino mis estudios, siempre tendré eso. Podré sobrevivir, encontrar un trabajo y mejorar mi calidad de vida”.
Por otra parte expresaron que los combatientes que se unieron a los rebeldes motivados por la venganza o la búsqueda de aventuras constituyen casos más difíciles que aquellos que llegaron a la guerrilla por cuestiones ideológicas.
“Los hombres son más propensos a reincidir que las mujeres, ya que su idea de la masculinidad puede estar vinculada a la de su identidad como guerrilleros. Dado que la desmovilización de las mujeres puede presentar otros problemas, la atención psicológica debe satisfacer las necesidades de cada género”, resaltaron en la publicación.
Como segunda estrategia agregan que “la reintegración es una cuestión familiar. Descubrimos que tener hijos y buenas relaciones con miembros de la familia crea vínculos que hacen que los excombatientes observen las leyes. Otro exguerrillero al que entrevistamos nos dijo: “Tengo una hija y ella me da muchas razones para no volver a la delincuencia”. Una señal positiva es el auge de nacimientos que se está dando en los campos; anteriormente, para los guerrilleros era un tabú tener hijos”
Kaplan y Nussio ven como tercera estrategia el desarrollo en los territorios rurales, enfatizando, como lo dice el Presidente Juan Manuel Santos, que esas zonas son el punto de arranque del proceso de paz.
“Descubrimos que los excombatientes participan más y mucho mejor en comunidades que tienen fuertes lazos sociales. El apoyo para las comunidades y las víctimas —por ejemplo, en forma de desarrollo de asistencia y fomento de organizaciones sociales— puede ser un camino efectivo y justo, aunque indirecto, para ayudar a los exguerrilleros. Las comunidades, por su parte, pueden alentar la reconciliación local y darles la bienvenida para que participen en reuniones y actividades, desde partidos de fútbol hasta trabajo público comunitario”, sostienen los investigadores.
Finalmente señalan que “la adopción de la paz en Colombia es positiva en una región plagada de violencia. La reintegración exitosa puede aumentar la confianza pública en el proceso de paz y convertirse en una lección para el mundo sobre cómo lidiar con los problemas posteriores a un conflicto armado. Los próximos meses nos dirán si las víctimas y aquellos que hicieron la guerra pueden dar vuelta a la página en la historia del país”.