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Davos. 23 de enero de 2018. Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Oxfam.- La cifra dada a conocer al mundo en un informe de la organización británica OXFAM, que lleva por título "Premiar el trabajo, no la riqueza", en el marco del Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), que congrega desde este 23 al 26 de enero a líderes políticos y empresariales, levantó una polvareda en la opinión en todos los continentes y reabrió el debate a nivel mundial.

Según apunta el texto del informe, esa multimillonaria suma sería "suficiente" para acabar con toda la pobreza monetaria en esa región del continente americano en un año.

Oxfam denuncia además que, en América Latina y el Caribe, el 16% de los trabajadores asalariados y el 28% de los empleados por cuenta propia se encuentran en situación de pobreza.

Otro de los datos relevantes relacionados con esa región que remarca el citado documento señala que las mujeres trabajan "casi el doble de horas" que los hombres en puestos de trabajo no remunerados.

Al actual ritmo de cambio, se llevarían 217 años para cerrar la brecha salarial y de oportunidades laborales entre hombres y mujeres a nivel mundial, calcula la ONG.

A nivel global, en el informe difundido por Oxfam, se refleja que el 1% más rico de la población mundial acaparó en 2017 el 82% de la riqueza, mientras que la mitad más pobre del planeta no obtuvo ningún beneficio.

Esa plataforma, que animó a los Gobiernos a crear una sociedad "más igualitaria", también detectó que el número de multimillonarios que hay en todo el mundo se incrementó como nunca, en el 2017, al detectarse uno nuevo cada dos días.

Desigualdad palpable

El 50 % más pobre del planeta -3.700 millones de personas- no se benefició lo más mínimo del crecimiento económico mundial, según OXFAM. 

Oxfam instó a los Gobiernos a que garanticen que las economías "funcionen para todas las personas y no solo para una afortunada minoría", implementando una serie de medidas.

Entre ellas, incluyó limitar los dividendos de los accionistas y altos directivos, garantizar que todos los empleados reciban un salario digno, terminar con la brecha salarial entre hombres y mujeres y proteger los derechos de las mujeres trabajadoras.

Estos planteamientos ya generaron polémica por sus afirmaciones que, para algunos investigadores y agencias, son inexactos y especulativos.

Los que no creen

Para Sam Dumitriu, del Instituto Adam Smith, con sede en Londres, no hay duda: "Las espectaculares estadísticas de Oxfam falsean la realidad. En realidad, la desigualdad global ha disminuido masivamente en las últimas décadas”. Y agrega: "Desde que China, India y Vietnam liberalizaron la economía, fortalecieron los derechos de propiedad, redujeron las regulaciones y promovieron la competencia, los ingresos de los más pobres del mundo aumentaron fuertemente”.

Tampoco a Ryan Bourne, hasta 2016 investigador en Institute of Economic Affairs, con sede en Londres, le convencen los argumentos de Oxfam. "Nadie que reflexione un poco está en condiciones de entender que en Estados Unidos haya más pobres que en China”, agrega. La razón de esa afirmación es que Oxfam recurre a cifras del Global Wealth Report del Banco Credit Suisse, quien se orienta por el patrimonio neto, explica Bourne.

Queda abierto el debate

A pesar de esas críticas, también hay expertos que consideran correcto el informe de Oxfam. "Oxfam tiene razón al indicar que existe una interrelación entre desigualdad y pobreza”, afirmó el economista francés Gabriel Zucman, docente en la Universidad de California, en Berkeley. 

Zucman agregó quw "La lucha contra la pobreza global depende de cómo se desarrolle la desigualdad dentro de economías nacionales individuales. Si todos los países se desarrollan como se desarrollaron los Estados Unidos a partir de 1980, será difícil reducir la pobreza global. Para reducir la pobreza, el crecimiento económico debe ser distribuido más justamente”.