El ajedrez político de la gobernabilidad del Presidente Duque está en jaque. Este viernes se cumple el plazo para que los Partidos Políticos definan si se oponen, se declaran independientes o apoyan al Gobierno, de acuerdo al Estatuto de la Oposición, pero tal como se han definido la diferentes colectividades en la Cámara y el Senado, aún el Ejecutivo no cuenta con las mayorías suficientes que le permitan viabilizar los proyectos de ley y de reformas constitucionales de la agenda legislativa gubernamental.
La decisión de los partidos Cambio Radical, Liberal, junto a las colectividades de la oposición, alejan las posibilidades para que el Ejecutivo alcance mayorías absolutas en el Congreso y aún más, con la división del partido de la U, que a pesar de haber anunciado acompañar a la coalición gubernamental en las cámaras, 16 de sus integrantes, se declararon en rebeldía y han optado por buscar los mecanismos legales establecidos en la ley 1475, o sea la de los partidos políticos, para declararse independientes.
La ruptura del Partido de la U agrava más el problema, en medio de la polémica de ciertos senadores de esa colectividad, entre ellos Armando Benedetti que dijo que el Gobierno Duque les prometió la llamada “mermelada”.
“El gobierno de Iván Duque lleva casi un mes diciendo que está haciendo historia porque no ha dado mermelada, pero hoy en la Casa la Sociedad Económica, con más de 15 congresistas, se acabó el cuento de hadas cuando crearon expectativas de futura mermelada y mantuvieron la que hay”, sostuvo Benedetti en su cuenta de twitter.
Aunque la Ministra del Interior Nancy Patricia Gutiérrez, niega lo que dijo el senador Benedetti, lo cierto es que al interior de la bancada de la U la división está planteada al punto que el senador Roy Barreras no descansa en lograr escindir al Partido tras señalar que “fue un error del gobierno forzar una fractura del partido de la U en lugar de propiciar un acuerdo de unidad en el marco del pacto nacional al que ha invitado el Presidente Iván Duque sobre temas de fondo”.
Por ello Barreras sostiene que “cuando hay diferencias ideológicas irreconciliables al interior de un partido sobre la paz, sobre las víctimas, sobre la solución dialogada, sobre los derechos de las minorías y en general, sobre las libertades civiles se hará necesaria la escisión del partido de la U”.
Lo cierto es que tal como están las cosas, el Gobierno no la tiene fácil. La suma de los congresistas de Cambio Radical, Partido Liberal y los que ya se declararon en oposición, suman un número muy representativo que puede dar al traste con el éxito de la agenda legislativa gubernamental, porque por ejemplo en el caso de las reformas constitucionales se tendrían que aprobar con mayoría calificada y ahí no las tienen, mientras que en los proyectos de ley ordinario estaría el gobierno por dos o tres votos a su favor.
El escenario político de Colombia permite establecer que el presidencialismo entró en crisis y que las fuerzas políticas representadas en el Senado y la Cámara de Representantes, en muchos años de historia, por fin tendrán un protagonismo por su independencia para decidir sobre los grandes temas nacionales.
¿El contexto político permite establecer el principio del fin del sistema presidencialista en Colombia?
Bogotá, D.C, 6 de septiembre de 2018
Por Luis Fernando García Forero