La Comisión de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) sobre Equidad y Desigualdades en Salud de las Américas presentó un adelanto de su informe final con 12 recomendaciones para que los países de Las Américas pueden reducir las inequidades y desigualdades en salud en la región.
“Hay dramáticas excepciones a la idea de que una buena salud es simplemente un tema de volverse más rico”, dijo el presidente de la Comisión, Michael Marmot, del Instituto de Equidad en Salud del University College London, quien presentó el resumen ejecutivo a los Ministros de Salud que participaron en el 56º Comité Ejecutivo de la OPS.
“Si eres pobre, mujer, indígena, y removido de tu tierra tradicional, tienes más posibilidades de tener una mortalidad y morbilidad más altas”, indicó Marmot. Aseguró que muchas de esas desigualdades que se reflejan en la salud “se pueden resolver por completo; no tiene que ser así”. Agregó que las recomendaciones de la Comisión van en ese sentido.
La OPS estableció en 2016 la Comisión sobre Equidad y Desigualdades en Salud en las Américas, integrada por expertos internacionales, que evaluaron la evidencia disponible sobre los elementos que llevan a esas desigualdades, y propusieron estas acciones para mejorar la salud de las personas en la región.
La Comisión analizó las Causas Principales de las Desigualdades en Salud en Las Américas, con un enfoque en género, etnicidad y DD.HH., así como en los factores sociales, económicos, ambientales, políticos y culturales que determinan la salud. Los principios y los enfoques asociados con los determinantes sociales de la salud, el enfoque de la salud basado en los derechos humanos y la estrategia de “la salud en todas las políticas” tuvieron un papel importante en las medidas que la Comisión recomendó.
“La desigualdad domina el continente americano: no solo la desigualdad socioeconómica, sino también las desigualdades entre indígenas y no indígenas; entre las personas afrodescendientes y las de origen europeo; entre los géneros; entre las personas con discapacidad y las que no tienen discapacidad; entre personas de diferente orientación sexual y entre migrantes y no migrantes”, subraya la Comisión. “Demasiada desigualdad perjudica la cohesión social, remite a una distribución injusta de las oportunidades de vida y a las desigualdades en torno a la salud”.
En las 12 Recomendaciones se plantean objetivos prioritarios y medidas concretas que deben tomarse en los siguientes rubros generales:
- Lograr la equidad en las estructuras políticas, sociales, culturales y económicas;
- Proteger el entorno natural, mitigar el cambio climático y respetar las relaciones con la tierra;
- Reconocer y revertir el impacto del colonialismo y el racismo estructural persistentes en la equidad en la salud;
- Brindar equidad desde el inicio: en los primeros años de vida y la educación;
- Trabajo digno;
- Vida digna para la población mayor;
- Ingresos y protección social;
- Reducir la violencia para lograr la equidad en la salud;
- Mejorar el medioambiente y las condiciones habitacionales;
- Sistemas de salud equitativos;
- Mecanismos de gobernanza para la equidad en la salud
- Ejercicio y protección de los DD.HH.
“Como parte de este proceso, cada país debe revisar los objetivos prioritarios establecidos por esta Comisión, adaptarlos a sus circunstancias específicas, y determinar los recursos, los cambios legislativos y la creación de capacidades que se necesitan para llevar adelante las acciones concretas. El logro se traducirá en sociedades más justas, en las cuales todas las personas puedan llevar una vida digna y en las que la equidad en la salud sea una meta alcanzable”, concluye la Comisión.
Washington, DC, 20 de octubre de 2018.-
Por Felicia Saturno Hartt.
Fuente: (OPS/OMS)