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Bogotá, la capital de Colombia, uno de los países más biodiversos del planeta, la más reciente licitación del Transmilenio, el sistema de transporte de buses articulados y biarticulados de la ciudad,  llevada a cabo el pasado 2 de noviembre, encargó 672 buses Volvo diésel con la norma sobre emisiones "Euro V", equipados con filtro.
Foto: @cristinaesguerra.

El planeta entero tiene la lupa sobre el uso del diésel. Se plantea un control ambiental estricto de su uso, llegando a ser prohibido para el 2019 en  Atenas, Bonn, Colonia, Madrid, Ciudad de México y París. Siendo desplazado, en el 2025, por completo. Pero en Colombia, ocurre lo contrario.

Bogotá, la capital de Colombia, uno de los países más biodiversos del planeta, la más reciente licitación del Transmilenio, el sistema de transporte de buses articulados y biarticulados de la ciudad,  llevada a cabo el pasado 2 de noviembre, encargó 672 buses Volvo diésel con la norma sobre emisiones "Euro V", equipados con filtro. Dichos vehículos reemplazarán a los actuales buses Euro II y Euro III, que operan desde que se lanzó Transmilenio en 2001.

Para entender la dimensión de Transmilenio, conocido como sistema BRT (Bus Rapid Transit), hay que saber que este realiza alrededor de 2,5 millones de viajes al día en la capital colombiana, una ciudad con más de ocho millones de habitantes, que no cuenta con un sistema de trenes urbanos.

Los buses licitados son ya obsoletos en Europa e incluso bajo observación judicial en Alemania. El fallo de prohibición de circulación de vehículos diésel Euro IV y Euro V, en zonas específicas, se dictó tras la demanda de la organización ambiental alemana Deutsche Umwelthilfe, presentada contra 29 ciudades en ese país. Los tribunales ya han acogido la demanda en Berlín, Stuttgart y Frankfurt, entre otras urbes germánicas.

“Nosotros consideramos que la venta de buses diésel que no cumplan la norma Euro VI (sin catalizador SCRT) es realmente problemática debido a las emisiones extremas de óxido de nitrógeno. La organización hace un llamado a los fabricantes de autobuses para que vendan únicamente buses limpios en la operación real en la carretera”, expresó  Jürgen Resch, Director Ejecutivo de Deutsche Umwelthilfe.

En Colombia también han estudiado la calidad del aire por uso del diesel

En 2015 y 2017 “hemos encontrado niveles alarmantemente altos de contaminantes del aire, especialmente micropartículas (PM2.5), hollín, y monóxido de carbono. Estos niveles se encuentran tanto en los buses, como en las estaciones de Transmilenio”, aseguró Ricardo Morales, Profesor de la Universidad de los Andes y uno de los investigadores del estudio “Exposición a partículas finas, carbono negro y concentración del número de partículas en microambientes de transporte”.

Según Morales “en un viaje de ida y vuelta en el sistema Transmilenio, alrededor de 70 minutos, un usuario promedio puede inhalar una dosis de material particulado, que es superior a lo que recibiría durante 24 horas expuesto a los niveles máximos estipulados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). El lineamiento de la OMS para PM2.5 es de 25 µg/m3 (microgramos/metro cúbico) durante un periodo de 24 horas.”

Pero, de acuerdo con la gerente de Transmilenio, María Consuelo Araujo, “con esta nueva tecnología se podrá reducir en un 87% las emisiones de material particulado en la capital. Es decir que Bogotá tendrá un aire más limpio gracias a la nueva flota de Transmilenio”.

Por su parte, Volvo afirma que “los buses Euro V que enviaremos a Colombia, están equipados con un filtro de partículas el cual reduce las emisiones en un 75% comparado con los buses regulares Euro V (sin filtro).”

Además, la empresa sueca informa que se trata de la orden más grande de compra recibida por Volvo, en América Latina, a 10 años.

Por otra parte, el senador colombiano Rodrigo Lara, detractor de la nueva medida, aseguró que “con esta adquisición la compañía sueca consiguió un comprador para unos motores que nadie que piense en la salud de las personas está dispuesto a comprar. Cuando usted tiene en sus inventarios tecnologías obsoletas que no puede comercializar, eso constituye un activo depreciado. Aquí nos vendieron, como nuevos, unos motores con tecnología de hace cerca de 10 años.”

Lo más controvertido del asunto no es ni el uso de filtros, ni de motores obsoletos, sino que la misma empresa ya, en su oferta del 2019, está planteando vehículos más ecológicos y dejar de fabricar los de diésel.

Bogotá, D.C. 20 de noviembre de 2018.-

Por Felicia Saturno Hartt.