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Así lo afirmó el senador de la Alianza Verde Iván Marulanda, quien aseveró que “para pasar del campo de batalla de hoy, al campo de exterminio de ayer, hay solo un paso”.
Foto: Leonardo Vargas. Ecos.

Por Luis Fernando García Forero.-Así lo afirmó el senador de la Alianza Verde Iván Marulanda, quien aseveró que “para pasar del campo de batalla de hoy, al campo de exterminio de ayer, hay solo un paso”.

Marulanda, en un discurso que dejó como constancia en la plenaria del Senado de la República, se refirió a la conmemoración de los 30 años del magnicidio de Luis Carlos Galán Sarmiento y le recordó a sus colegas y al país, lo que fueron aquellos tiempos en ese recinto de la democracia, toda vez que fue su amigo y militante político del Nuevo Liberalismo, partido que representaban en la cámara alta.

“Treinta años después, asisto con juicio a las sesiones y desde mi silencio, entre la indulgencia y el estupor, observo cómo se juega aquí todos los días con candela. Bajo el más mínimo pretexto, en un santiamén, este salón se convierte en campo de batalla”, afirmó el senador Marulanda, quien recordó que el 20 de julio de 1986 “ingresamos a esta sala en la que sesionamos también hoy, cien colombianos para tomar posesión de nuestras investiduras de senadores. Entramos caminando por nuestros propios medios. Pero a lo largo de la legislatura, cinco de ellos salieron en ataúdes, en desfile funerario a los cementerios”.

Se refería a los senadores Pedro Nel Jiménez y Pedro Luis Valencia, de la UP; Alfonso Ospina, del Partido Conservador; Federico Estrada, del Partido Liberal y Luis Carlos Galán, del Nuevo Liberalismo, quienes fueron asesinados.

“Todos, respetados colegas, asesinados por el mismo gatillo, mas no para los mismos fines. El cuadro tenebroso que les describo, fue parte del terror en el que la política, con su maña de ir del brazo de la matonería, envolvió a este país por aquellos tiempos”, expresó vehemente el senador Marulanda.

Fue contundente en destacar que “este recinto…era un campo de exterminio…”, por eso fue enfático en exclamar: ¡Cómo es de tenue la huella de la historia y de frágil la memoria!... como si la matanza de compañeros Senadores a la vuelta de la esquina en el pasado reciente, no dejara mensaje alguno en estas paredes que nos albergan…”. 

Galán iba a retornarle el Estado a su dueño, al pueblo.

Al recordar la vida política de Luis Carlos Galán, su jefe, Iván Marulanda no dudó en afirmar que “Galán iba a cerrarle el paso a los todopoderosos, a los caballeros de industria, a los avivatos, a los explotadores. A los delincuentes que necesitan el poder para asegurarse que sus delitos permanezcan impunes y seguir campantes, enseñoreados en sus extravagancias, desafiantes, humillantes. Galán iba a quitarle el piso a la arbitrariedad, al atropello, al abuso, a la negligencia, a la prepotencia. Iba a retornarle el Estado a su dueño, al pueblo. A la justicia”.

Marulanda Gómez, quien fue formula vicepresidencial de la candidatura a la presidencia del dirigente liberal santandereano, Horacio Serpa Uribe, recordó que Luis Carlos Galán Sarmiento “Era el líder de una revolución pacífica, una revolución desde el diálogo con todos y el encuentro entre todos, sin imposiciones, con la sinceridad, con la verdad. Su discurso trepidante, conmovedor, calaba en las consciencias, sacudía, empujaba a actuar, a reaccionar, a echar para adelante”.

En medio de la atención de sus colegas en el recinto de la cámara alta y de los presentes en las barras, así como los periodistas, Iván Marulanda sostuvo que Galán era imparable para llegar a la presidencia de Colombia.

“Iba a poner el Estado al servicio de la gente…a arrebatárselo a los que lo usurpan para privilegiarse, para saquearlo, para enriquecerse, para vivir como rémoras del trabajo y de las oportunidades de los colombianos de a pie. Arrebatárselo a los que trampean las urnas, a los compradores de votos, a los que hacen sus proezas electorales con la burocracia y los dineros del erario”.

Fue categórico en afirmar que a Luis Carlos Galán lo asesinaron en las puertas del poder… “¿por qué lo mataron?... porque con él iba a cambiar de manos el poder para siempre, esto es, la lógica del poder, desde la Constitución, desde la razón, desde la inteligencia, desde la palabra, Galán iba a darle la voltereta al poder y a crear otra cultura política en democracia”.

En su recorrido histórico oratorio de Galán, el senador Marulanda Gómez en forma inesperada exclamó: “¡Lo mataron! Pero déjenme decirles sin rodeos… ¡para redondear la tragedia, no faltaría más sino que termináramos matándonos entre nosotros mismos!... que trajéramos aquí a este palacio de las leyes, los horrores de otro holocausto, sin ni siquiera cruzarnos palabra, sin intentar otra cosa que no sea el suicidio colectivo, en el que andamos obstinados los políticos de Colombia desde hace 200 años”.

En medio de su disertación, Marulanda le pidió al Presidente del Senado Lidio García Turbay decretar un minuto de silencio en memoria del exsenador y excandidato liberal a la Presidencia de la República Luis Carlos Galán Sarmiento, quien fue asesinado por la mafia el 19 de agosto de 1989 en Soacha.

El silencio continuó en el recinto, pero el mismo orador remató su exposición recordando a su jefe: "Por Colombia, siempre adelante, ni un paso atrás y lo que fuere menester sea".

Bogotá, D. C, 21 de agosto de 2019.