Por Manuel Alberto Mercado Arrunategui*.- Lamentablemente la situación en Colombia está lejos de poderse solucionar de raíz, esto gracias a la polarización política de extremas derecha e izquierda que incrementa aún más la brecha social existente en Colombia.
Todo estaba disimulado con la problemática de la pandemia, que no permitía la rebeldía, la protesta, la indignación de una población cada con mas necesidades y cerca de la pobreza. Desafortunadamente, no surge en el país una posición verdadera de política de centro que ayude a la normalización, sino que, por el contrario, son el combustible perfecto para que esta situación no llegue a una solución definitiva.
El gobierno trata de hacer tapar la realidad con un dedo, haciéndole creer al país que se está trabajando verdaderamente en buscar una salida a esta situación; pero lo que realmente hace el gobierno es dilatar una bomba de tiempo, culpando a los protestantes como terroristas y luego dice que no lo son, les pone a la policía uniformados y de civiles en contra de la comunidad y luego dice que hay infiltrados, en fin, disfrazando la situación a como de lugar, pero lo triste es que la realidad es la que vive el país hoy en día.
El gobierno trata de tapar la situación ante la comunidad internacional, permitiendo partidos de futbol en nuestro territorio, importándole nada la vida de los jugadores, personal de logística etc… , pero esta intención solo lo que hizo es demostrar a la comunidad internacional, la crisis de nuestro país, bombardeos fuera de los estadios, jugadores en pánico, periodistas internacionales sorprendidos de la situación.
Trataron de usar a Barranquilla para este teatro, ya que los barranquilleros viven por su Junior, pero se les olvidó que los barranquilleros también son Colombia, tienen los mismos o más problemas que cualquier otra zona del país, también están inconformes con el gobierno.
Lo que el mundo vio fue que en Colombia la noche no cesó.