El sacerdote Jesuita Francisco de Roux al presentar ante el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas-ONU- el informe final de la Comisión de La Vedad sobre el conflicto en el país, exhortó a la comunidad internacional que “no nos de nada para la guerra” y fue contundente en manifestar que “queremos hacer de Colombia un paradigma mundial de la reconciliación después de tanto sufrimiento”.
En su disertación criticó que se hubiese dejado pasar el conflicto en Colombia “como si esa barbarie no fuera con nosotros”. Dijo que “una multitud de más de 10 millones de personas ha sido afectada de diversas maneras por esta guerra. El 80% de los afectados, sobrevivientes y asesinados no eran soldados ni guerrilleros, sino población civil sin armas. Así es la guerra”, indicó.
Agregó que de acuerdo al informe final de la Comisión de la Verdad agentes de la fuerza pública desaparecieron a 9.359 personas y aseveró que “Los falsos positivos fueron una monstruosidad”.
Destacó ante ese foro multilateral que se escucharon más de 30.000 historias y leído más de mil informes de colombianos afectados por el conflicto. “Testimonios de los 50 mil secuestrados, miles de niños y niñas llevados a la guerra, donde la responsabilidad de la guerrilla fue máxima. Desapariciones forzadas, falsos positivos, donde la responsabilidad del Estado es inmensa y directa”.
Enfatizó que “Nos duele ver que todo esto se conocía en Colombia, lo sabía el mundo, lo vimos en TV y lo oímos por radio, pero lo dejamos pasar durante 50 años como si esa barbarie no fuera con nosotros”.
Urgió con contundencia que es necesario cambiar el sistema de seguridad en el caso de Colombia. “Desde un principio hace más de 60 años establecimos que la seguridad se daba con las armas y nuestra seguridad se volvió una seguridad armada de nunca acabar. La seguridad siempre pide más armas y más justificaciones en muertos”, afirmó Francisco de Roux.
Así mismo, dijo que “la solución al conflicto se hace desde el respeto de todos, de cada niño, niña, indígena y afro con la misma determinación con que se respeta y cuida a los presidentes, los grandes ricos, los doctores, los diplomáticos, las personalidades, los generales de los ejércitos”.
Finalmente el sacerdote Francisco de Roux señaló: “Hay todavía un camino largo por recorrer, pero Colombia lo ha emprendido al aceptar la verdad histórica de su propia tragedia y la determinación de mirar hacia el futuro”.
Bogotá, D. C, 14 de julio de 2022
Redacción Ecos Actualidad