Por Felicia Saturno Hartt.- Un análisis de la consultora MoveHub, que comparaba la relación existente entre el salario medio de 122 países y el acceso a la canasta básica de alimentos, según los estándares del Reino Unido, fue publicado por BBC Mundo a finales de febrero.
La consultora inglesa elaboró un ranking de países, a partir del gasto semanal que una familia de 4 personas debe realizar, para acceder a la canasta básica británica, que incluye carne, leche, arroz, pastas, papas, lechuga, tomates y frutas, presentes en la mayoría de los países.
La Canasta Alimentaría Normativa (CAN), es un indicador estadístico que tiene por objeto medir el costo mensual de un conjunto de alimentos que cubren la totalidad de los requerimientos nutricionales, toma en cuenta los hábitos de consumo de la población, las disponibilidades de la producción nacional y el menor costo posible.
Este estudio, aparte de cuantificar los gastos de los británicos que buscan vivir fuera del Reino Unido y de elaborar un ranking a partir del gasto semanal, se convirtió, en cada lugar donde fue reseñado, en un ejercicio interesantísimo de investigación, no sólo del salario y el acceso a los alimentos, sino de las percepciones de los propios entornos.
Todo un ejercicio de investigación- acción, realizado desde escenarios particulares y por personas que toman el pulso de la realidad cotidianamente, como profesionales y ciudadanos.
Algunos enfrentaron teóricamente y desde la perspectiva de lo que implica este indicador económico, otros lo enfocaron desde la esfera de la distribución y muchos vinculándola a factores como la inflación. Todos datos muy útiles y que deberían ser tomados en consideración.
Los periodistas mexicanos enfocaron la información desde la dimensión socio- económica. El acceso a la canasta básica, expresó en el Quetzalteco, Luis Felipe Polo, es uno de los criterios primarios para definir la pobreza y realiza un análisis comparativo, donde expone:
1) De 122 países analizados, Uganda es el país con la canasta básica más cara del mundo, aquí se tiene que invertir un 275.86% del salario medio nacional.
2) En la mayoría de los países desarrollados el porcentaje se sitúa por debajo del 10%.
3) En América Latina, los hondureños se ubican en el lugar 112 y son los que más tienen que poner de su bolsillo (100.05%), le siguen países como Bolivia (62.95%), El Salvador (49.98%) y República Dominicana (34.8%).
4) En el puesto 50, Panamá es el país de América Latina en el que el salario medio rinde más a la hora de acceder a los productos de la canasta básica y es el tercero de toda América, solo superado por Canadá (9.07%) y Estados Unidos (7.04%).
5) Uruguay, Venezuela, Chile, Argentina, México y Cuba, le siguen en ese orden: requieren entre el 10 y el 20% del salario medio.
6) Guatemala y Nicaragua no fueron medidos esta vez, pero países como Bolivia y El Salvador se encuentran entre los más pobres y también entre donde más cuesta una canasta básica.
Toda una estimación comparativa para que las administraciones de los presidentes de esos países observen y actúen en consecuencia.
En Chile, los periodistas mostraron la visión internacional del informe y se enfocó en los datos globales, como que Uganda encabeza la lista de los países y un ugandés tiene que invertir casi tres veces su valor, para hacerse con la canasta básica, entre otros países.
Fieles a sus rasgos analíticos, los periodistas sureños compararon el estudio a el realizado por la Cepal en 2015, que coincide en la estimación de la pobreza y lo criticaron, citando al experto Dario Rossignolo, quien dijo que el índice da una idea general pero no ponderada. Pero evadieron analizar la situación de su país.
Los uruguayos, también de fuerte tradición crítica, enfocaron la información en su país y con optimismo expresaron que Uruguay, en el segundo puesto del ranking dentro de América Latina, únicamente superado por Panamá con el 16,54% del salario promedio, está por encima de Japón, pero que esta posición podría deteriorarse, por la situación de sus socios comerciales, Argentina y Brasil y, porque Uruguay registró una inflación cercana al 10% tras un fuerte aumento de las tarifas públicas.
En Perú y Bolivia sólo se informó sobre la realización del estudio sin mayores inferencias y en Colombia sólo se criticó el impacto de la inflación en la canasta normativa.
Extraña que los periodistas venezolanos no hayan afilado el lápiz aprovechando las cifras del estudio que, ante la inflación más grande del planeta, podría hacerse todo un tratado de cómo no se administran las finanzas de un país.
Mas, este tipo de noticia revela que estos asuntos de la cotidianidad de la economía doméstica pueden significar un espacio de opinión pertinente y útil para concientizar al ciudadano y para articular sus demandas políticas.
Ya la canasta alimentaria puede o no hacer sumar electores.