Por Felicia Saturno Hartt.- En vísperas de la Conferencia sobre la Crisis de Refugiados, que se celebra mañana en Ginebra, la organización humanitaria Oxfam denunció que los países ricos han reubicado, desde 2013, solo a un 1,39% de los cinco millones de refugiados sirios y les pidió que incrementen sus esfuerzos para cumplir con las cuotas que les corresponderían.
La ONG insta a estas naciones poderosas a ofrecer "reubicación u otras formas de admisión humanitaria al 10% de los refugiados registrados de atención urgente para finales de 2016, lo que equivale a cerca de 480.000 personas".
Hasta el momento, los países con mayores recursos económicos, entre ellos los europeos, han ofrecido reubicación a 129.966 personas, "es decir, a solo el 27% del mínimo que deberían reubicar", apunta Oxfam en un comunicado. De estas, solo 67.108 han conseguido llegar a su destino final, el 1,39%.
Según un análisis de la organización, solo tres países -Canadá, Alemania y Noruega- se han comprometido a reubicar a más personas de las que justamente les corresponderían por el tamaño de su economía.
Otros cinco países -Australia, Finlandia, Islandia, Suecia y Nueva Zelanda- se han comprometido a reubicar a más de la mitad de la cifra que les tocaría, señala la ONG.
La otra veintena de naciones incluidas en el análisis "deben ofrecer rutas legales y seguras a las ciudadanas y ciudadanos sirios que huyen del conflicto e incrementar su oferta de reubicación de forma equitativa", sostiene la entidad humanitaria. Por ejemplo, Francia se ha comprometido a reasentar a solo un 4% de la población refugiada que le correspondería, Países Bajos y Estados Unidos a un 7%, Dinamarca a un 15% y Reino Unido a un 22%.
"Desde que hace seis años comenzara esta terrible crisis, más de 4,8 millones de sirios y sirias han buscado refugio en Turquía, el Líbano, Jordania y otros países de la región. Los refugiados más vulnerables (las personas ancianas, las mujeres y los niños y las niñas) no pueden regresar a su país, pero tampoco tienen el apoyo o los recursos necesarios para poder vivir de forma digna en estos países. Necesitan ayuda para poder seguir avanzando y encontrar un futuro mejor", afirma Winnie Byanyima, Directora Ejecutiva de Oxfam Internacional.
Las negociaciones de paz y el alto el fuego provisional han proporcionado a los habitantes de Siria un pequeño rayo de esperanza, pero tardarán años en poder regresar a sus hogares y reconstruir sus vidas.
Entretanto, los países ricos no han dado ni los fondos ni acogido a refugiados por la vía del reasentamiento de acuerdo con las necesidades reales. Además, algunos intentos de utilizar la política de reasentamiento como moneda de cambio para lograr otros acuerdos políticos (como en el reciente acuerdo entre la Unión Europea y Turquía) han agravado la situación y suscitado polémica por su validez política, ética e, incluso, legal.
El reasentamiento debería ser una fórmula para proporcionar un hogar a los refugiados más vulnerables, no un método para gestionar la migración y justificar severas políticas de asilo.
"Tenemos que demostrar al pueblo sirio que la solidaridad no consiste en declaraciones, sino en acciones. Si existiera voluntad política, los países con una economía fuerte y servicios e infraestructuras de calidad podrían reasentar de forma inmediata a 500.000 refugiados, una cifra menor a la población de Washington D.C. Algunos países han reasentado a más personas de las que justamente les corresponderían. Ahora, otros deben seguir su ejemplo", señala Byanyima.
Uno de cada cinco habitantes del Líbano es refugiado sirio. En Jordania, la población refugiada representa un 10% de la total y la cuarta "ciudad" más grande del país, es un campo de refugiados.
"La economía y las infraestructuras de estos países son frágiles. Ya no pueden asumir esta responsabilidad por sí solos. La Conferencia de Ginebra debe ofrecer soluciones urgentes que proporcionen a las personas que huyen del conflicto rutas legales y seguras a terceros países que los acojan", apunta la Directora Ejecutiva de Oxfam.
Desde Ecos apoyamos la petición de Oxfam, porque la gravedad de este conflicto no hace falta reseñarlo, salta a la vista cada día, en la movilización inhumana y peligrosa de estos ciudadanos y sus familias, en pos de un lugar pacífico y seguro para vivir.