Por Luis Fernando Rosas.- Este dos de Octubre el proceso de Paz se reafirmará con el resultado en las urnas del plebiscito, prueba electoral en la cual los Colombianos de diferentes tendencias diremos SÍ para reencontrarnos con el más bello espectáculo, como lo es cerrar este capítulo sangriento e incomprendido en nuestra historia.
Para la implementación del proceso de paz las estructuras políticas y sobretodo la opinión no se pueden equivocar, quienes se subieron al bus del proceso a última hora o no lo apoyaron no garantizan el éxito, para una nueva etapa que debe comenzar con un cambio urgente de gabinete Ministerial acorde a los nuevos escenarios posibles y así como el M 19 ocupó Ministerios y responsabilidades se deben abrir campos de acción a representantes de nuevas tendencias y del nuevo esquema que surja después del plebiscito que oxigenen el espectro político y que orienten al país al posconflicto. Llegó la hora de un equipo de Gobierno representativo con peso, capacidad de convocatoria real y de “altura” que al presentarse signifique Paz y cambios para la nueva etapa democrática.
A las Farc, les corresponde con su nueva personería jurídica, demostrar que no se ha quedado en el pasado con su discurso, para ello tendrán financiación estatal equivalente al 10% del fondo del estado que serán 7.000 millones al año, y es lógico el sector empresarial no se meterá la ¨mano al dril” para financiarlos como hacen hoy con los partidos legalmente reconocidos. Además hasta 2026 no tienen las exigencias de mínimo de umbral, tendrán además televisión estatal y lo que más les preocupa seguridad. A partir de 2018 tendrán y por dos períodos 5 curules en Cámara y Senado, se someten al sistema electoral actual pero si no logran estos cupos de todas maneras el estado se las otorga. En lo que no pueden fallar es como entrar en el juego amplio de la Política Nacional.
La mayor garantía de seguridad y de éxito para la implementación, son los acuerdos especiales, con base en el artículo 93 de la Constitución, busca que el acuerdo de Paz con su contenido prevalezca en el orden interno y se agregue al “bloque de Constitucionalidad”; ya internacionalmente las Naciones Unidas y su carta de derechos; la Convención Americana de Derechos Humanos de San José Costa Rica suscrita en 1969 los establecen, y sobre todo el Derecho internacional Humanitario, tesis bien expuesta por reconocidos expertos, por este hecho muchos enemigos del proceso se asustan porque por sus posiciones extremistas hacen que los deje el “tren de la historia” los Acuerdos especiales son verdadero “blindaje”.
Los amigos del proceso de Paz no podemos equivocarnos, el acierto es Unir al país no dividirlo más después del plebiscito, quienes pretendan implementar a nombre de sectas o grupúsculos al interior de los partidos dejándose llevar de encuestas Bogotanas, no de realidades concretas, allí están equivocados, se debe convocar un “Arca de Noé” donde quepamos todos y no los que se quieren asegurar y perpetuar en el poder a nombre de la Paz “roscas” dañinas y excluyentes maltratando a quien no está de acuerdo con los métodos y buscando una paz partidista y no nacional.
SÍ revisamos nombres de aspirantes Presidenciales, algunos pertenecen a fracciones políticas, muchas desgastadas que quieren implementar para sus amigos y no para el país, dependen de encuestas y otras cosas, si es así la Paz perderá una gran oportunidad para convocar las diferencias y abrazar con amor republicano a todos los Colombianos sin distingos, el gran reto es reconciliar al país, yo estoy seguro que el gran soporte de la Paz serán unos medios pluralistas ,una opinión pública libre para el debate y una justicia que no persiga con tintes políticos. Los invito a pensar no partidistamente en quien puede implementar con carácter participativo y que hayan sido protagonistas de este gran logro.