Opinión
Por Luis Fernando García Forero.- La decisión unánime del Consejo de Seguridad de las Organización de Naciones Unidas, ONU, definió un camino cierto y definitivo a la firma del Acuerdo de Paz entre el Gobierno y la guerrilla de las Farc.
Por Amylkar Acosta M.- Nos tenemos que ir acostumbrando al petróleo barato, lo cual beneficia a los países consumidores, pero perjudica a los productores y exportadores, dando lugar a un juego de suma cero. No obstante, para el Nobel de economía Joseph Stiglitz sus efectos macroeconómicos si no suman cero, debido a la asimetría de la respuesta de unos y otros. En efecto “los que pierden tienen que recortar inversiones o gastos, mientras que los que ganan no creen que la variación sea permanente y se contienen. Debido a ello, el efecto neto es negativo sobre la demanda global. Y como ese es el elemento que mueve la economía global, por eso no veo a las cosas mejorando”.
Por Juan Manuel Galán.- Los medios de comunicación son herramientas de construcción de los imaginarios de paz. Esto, les impone el deber de hacer un cubrimiento noticioso veraz, bajo el convencimiento de que su narrativa frente a la guerra o a la paz, será guía poderosa de las opiniones y actitudes ciudadanas.
Por Gabriel Ortiz.-El expresidente Belisario Betancur dijo momentos después de haber sido elegido para gobernarnos: “prefiero una prensa desbordada, que una prensa amordazada”. Era un momento en que negros nubarrones amenazaban la libertad de expresión en Colombia.
Por José Gregorio Hernández.- La venta de Isagen en una atropellada carrera gubernamental, contra la opinión de la mayoría de los colombianos y demostrando enorme desinterés por la preservación del patrimonio público, con un solo oferente y aduciendo recientes providencias judiciales relativas a aspectos muy puntuales y específicos como si fueran -que no lo son- garantía absoluta de legalidad y validez de la operación, no fue un acto responsable.
Por Jorge Gómez Pinilla. Tomado de El Espectador.- Germán Vargas Lleras es hoy el vicepresidente de la República gracias a que Juan Manuel Santos requirió para su reelección un perfil por completo diferente al del ‘zarrapastroso’ Angelino Garzón, con quien hizo fórmula para remplazar a su jefe, el entonces presidente Álvaro Uribe. Pero el futuro político de Vargas comenzó a pender de un hilo desde que en Floridablanca tuvo un episodio convulsivo que puso a pensar si tiene la salud requerida para dirigir los destinos de la nación, y luego se asomó al desbarrancadero con la venta de Isagén.
Por Horacio Serpa.-Claro que fue un verdadero desastre administrativo, económico, social y político. Tan cierto es esto, fue tan evidente, que la población asumió como causa propia la defensa de ISAGEN. No es frecuente que ello ocurra con asuntos propios de la actividad pública. En este caso la gente entendió que la iban a despojar de un valioso bien que pertenecía a todos. De ahí su airada reacción, su molestia, el sinnúmero de protestas y la presencia masiva en las redes sociales.
Por Luis Fernando García Forero.- Amante de la Paz, como cualidad indispensable, no sólo de la Democracia, de la Equidad y de la Justicia, deseo expresar mi perspectiva, en esta cita semanal con la opinión de todos, sobre un hecho que determina la posibilidad del cambio, del progreso, del desarrollo posible: la tendencia autoritaria, esa profunda huella del pasado, que aún gobierna en nuestros países, que todavía se manifiesta en el discurso gubernamental, en la acción cotidiana.
Por Jorge Enrique Robledo.-Es difícil recordar una indignación mayor que la generada por la venta de Isagen. Exceptuando a la alta burocracia oficial y a unos cuantos subalternos políticos de Santos, Mauricio Cárdenas y Vargas Lleras, muy pocos han defendido un proceso que mientras más se conocía más repudio causaba, tanto por el contenido de la pésima idea como por la forma inicua como la perpetraron.
Por Amylkar Acosta M.- El pasado jueves tuvo lugar en Barranquilla la Cumbre energética a la que concurrieron los 8 gobernadores de la región Caribe, los alcaldes de sus capitales y caracterizados dirigentes gremiales, políticos y sociales. Ya el 17 de noviembre del año anterior, los gobernadores recién electos reunidos en la Universidad Autónoma del Caribe habían resuelto escalar la problemática de la prestación del servicio de energía eléctrica en la región Caribe al nivel presidencial como última instancia y así quemar el último cartucho.