Opinión
Por José Felix Lafaurie.-Cuando la ley no protege a quienes expresan desacuerdos con el poder, sino que se manipula según las necesidades de retaliación del Gobierno, como le sucedió a Fedegán con el Decreto 2537 de 2015, se configura una afrenta grave contra el Estado de Derecho.
Por Fabio Callejas Ramírez.-No estoy defendiendo al Ministro godo, Mauricio Cárdenas, a quien le han caído rayos y centellas por la venta de Isagen.
Por Rodrigo Villalba Mosquera.-Desde que tengo uso de razón me acuerdo que todos los gobiernos presentan reformas tributaria a consideración del congreso en el ánimo de conseguir nuevos recursos para financiar sus gastos, especialmente el de sus respetivos planes de desarrollo, y desde que me conozco cada vez que hay una iniciativa tributaria los sectores afectados, especialmente los de los grandes ingresos claman al cielo para que no se siga su trámite hasta tanto no se traiga una reforma estructural, donde desaparezcan los impuestos anti técnicos e inequitativos, así ocurrió en el último trámite tributario y se estipuló en la propia ley que el gobierno nombrara una comisión de expertos para que le presentaran al país un estudio de la estructura tributaria nacional, ahora que lo presentan, con una dosis de fariseísmo los mismos que pidieron la comisión de expertos la están atacando.
Por Jorge Gómez Pinilla. Tomado de El Espectador.- Tal vez fue al analista político Gerardo Martínez a quien le escuché decir que “la venta de Isagén podría enterrar el futuro político del ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas, porque es una apuesta muy arriesgada”.
Por Fabio Callejas Ramírez.- Grandes retos le esperan este año del 2016 al Presidente Juan Manuel Santos.
Por Gabriel Ortiz.-tEl sueño de cincuenta años se esfumó y los santandereanos que lo acariciaban desde entonces, se quedaron sin semejante recurso que les había dado la naturaleza.
Por José Gregorio Hernández.- Uno de los motivos principales de la desconfianza entre los colombianos respecto a la administración de justicia consiste en la desesperante lentitud de los procesos. Pasan los días, los meses y los años, y la mayoría de los procesos -inclusive los más sencillos, que deberían llegar a su final sin mayores dificultades- no se mueven; permanecen en el mismo punto. Mientras la vida social transcurre; nacen y mueren muchas personas, incluidos testigos, partes, terceros; cambian los gobiernos; se posesionan nuevos congresistas; terminan los períodos de los magistrados; entran y salen fiscales y procuradores; se modifican y derogan las leyes; se reforma la Constitución y se vuelve a reformar; terminan sus estudios quienes estaban niños cuando esos procesos comenzaron; abren y cierran despachos “de descongestión”; principian y acaban los mundiales de fútbol; se suceden los paros y las vacaciones judiciales; continúan hacinadas las cárceles; se cometen nuevos crímenes; hay nuevas modalidades delictivas; se inician nuevos procesos o se reabren los que cumplen veinte o treinta años; se declara que la acción penal no prescribe porque un magnicidio es crimen de lesa humanidad; la tierra sigue girando…pero miles de procesos penales, civiles, administrativos, laborales -por completo ajenos a todos esos cambios- siguen durmiendo un sueño injusto. Los expedientes están allí, apolillados y mugrientos, esperando algo -nadie sabe qué-, o se han perdido y hay necesidad de reconstruirlos.
Por Amylkar Acosta.- Si nos atenemos a la tradición de las cabañuelas, que supuestamente sirven para pronosticar el estado del tiempo durante el año calendario con base en el comportamiento de los primeros días de enero, aplicadas esta vez al mercado petrolero, este será un año en el que los precios del crudo se mantendrán igual de deprimidos a como comenzaron este año 2016. En efecto, en los primeros días transcurridos los precios del petróleo siguen sin encontrar su piso y siguen en picada, situándose por debajo de la barrera sicológica de los US $35 el barril, por primera vez desde 2004. Tanto el precio del crudo de la referencia WTI, como el de la referencia Brent, que ahora se igualó al WTI, han acumulado una caída superior al 10% en lo corrido del año y el 65% desde que empezó la descolgada a mediados de 2014.
Por Luis Fernando García Forero.-El acuerdo de Paz de Colombia es un proceso sin precedentes. Por ello, encarna uno de los desafíos más intensos de nuestra historia como nación. Un reto a las ideas, a la innovación, a la creatividad y a la observación de nuestra realidad.
Ver y sentir a Colombia sin el Conflicto Armado es advertir un mapa de nuevos desafíos. Y creo no equivocarme al expresar que uno de los más monumentales, es derrotar la falta de equidad. Procurar esa condición que nos hace iguales ante la ley y merecedores de lo que es nuestro, no debe nunca dejar de ser un objetivo innato.
Porque hablar de equidad es hablar de Derechos Humanos, desde los fundamentales hasta las novísimas formas de resguardo de garantías, como el derecho a la recreación y el trato respetuoso de las manifestaciones artísticas populares.
Equidad es una virtud de la Justicia. Porque no somos justos ni legales cuando existe tanta desigualdad a lo que ya es fundamental o cotidiano. Y en nuestro amado país se siente necesario alcanzarla para poder consolidar la paz, que haya todo un cambio de actitud, incluso de paradigma.
Porque la equidad es asunto de todos. No es sólo el Estado que debe garantizar esos derechos, sino el ciudadano, el empresario, el maestro, el conductor, entre miles de personas. A la hora de vulnerar, el maltrato al consumidor, la discriminación al vecino, la lección mal dada, las tarifas que aumentan sin mesura, son expresiones de inequidad.
El éxito de esta tarea, que es de titanes, de edificar la Paz en Colombia, requiere de un acuerdo entre todos. Aprender la Paz es un proceso que parte de observar a nuestros semejantes, a sus requerimientos, sus necesidades, sus sueños, sus miserias.
No hay una verdadera democracia con desigualdades tan tangibles. Porque la inequidad es producto no sólo de vulnerar los derechos, sino de una actitud hacia la gente, hacia su participación, sus propuestas, su vida, su destino.
Lo que Colombia no tiene de equidad afectará su futuro. Porque jamás una nación caminará a un progreso sostenido sino existe la formación de todos, la meritocracia y el buen ejercicio de la ley, aparte de un gobierno que proteja lo que Domicio Ulpiano determinó como uno de los principios del derecho, la justicia como la continua y perpetua voluntad de dar a cada quien lo que le corresponde.
Sin equidad, asi de corto y sencillo, no alcanzaremos una paz duradera y verdadera.
Ahora sí amables y respetados lectores Feliz 2016. Colombia merece la paz. Feliz Domingo. Bomba Cámara...
José Lelix Lafaurie.-La empresa Friogán es dueña de cinco frigoríficos con participación del Fondo Nacional del Ganado (FNG) administrado por FEDEGÁN hasta el 31 de diciembre de 2015, y también es parte de una política pública promovida por el Ministerio de Agricultura para modernizar el sacrificio, formalizar la cadena cárnica -un negocio de más de 14 billones- y cumplir con estándares internacionales derivados de los TLC, para lo cual el Gobierno expidió el Decreto 1500 de 2007, con plazos hasta 2010, que no resistieron la presión de la informalidad -74%- y fueron prorrogados. Para cumplir el 1500, Friogán se endeudó con respaldo del FNG y se orientó con éxito al mercado venezolano, hasta la ruptura de relaciones, el aplazamiento del decreto y el inicio de las dificultades. Sin embargo, ninguna decisión de inversión o de aval a Friogán fue tomada por FEDEGÁN, como se afirma mentirosamente, sino por la Junta Directiva del FNG, creada por Ley con presidencia exclusiva y capacidad de veto del Minagricultura. Con el apoyo del ministro Iragorri, en 2015 se aprobó la admisión de Friogán y el FNG al régimen de insolvencia de la Ley 1116 de 2006. La inclusión del Fondo, sin embargo, no se dio por riesgo de quiebra -otra mentira-, sino para proteger los recursos parafiscales de la repetición de los acreedores contra el FNG. Las mentiras hablan de malos manejos de FEDEGÁN, desconociendo que la Federación es administrador de las decisiones de la Junta presidida por el Ministro y que, además, tal gestión ha obtenido excelentes calificaciones de la Contraloría durante la última década. Sin indagar siquiera, el prestigioso “Julito” afirmó en su programa que FEDEGÁN “hace lo que se le da la gana”. ¿Qué hay detrás? Una campaña de desprestigio para quitarle a FEDEGÁN el contrato de administración del FNG después de 22 años de resultados, emprendida por el exministro con la bendición del Gobierno.22 de diciembre. El ministro afirma públicamente que FEDEGÁN es el gremio ganadero más representativo, pero que el contrato no se renueva, sino que habrá uno nuevo.