Logo Ecospoliticos

Por Luis Fernando García Forero.-La toma del palacio de justicia el 6 de noviembre de 1985, por parte del grupo guerrillero M-19,  que se convirtió en un holocausto y donde perdieron la vida magistrados, entre ellos el Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alfonso Reyes Echandía, así como cientos de muertos y desaparecidos; treinta años después, se sigue insistiendo en que fue un golpe de Estado por la forma como se recuperó el edificio de la justica por parte de las Fuerzas Militares, pero aún más, lo lúgubre de ese trágico y doloroso hecho, que sangra la historia de Colombia, es que sigue impune.

El grupo guerrillero ha manifestado públicamente perdón por los hechos que los llevaron a la toma, el Presidente de la República de la época, Belisario Betancur Cuartas, hace pocos días expresó que pedía perdón por los errores que hubiese podido cometer como comandante y jefe de las Fuerzas Militares, en la recuperación del Palacio de la Justicia; y en esta triste efemérides, el Jefe de Estado de Colombia, Juan Manuel Santos, pide piedad, perdón y clemencia, en la Plaza de Bolívar, por la responsabilidad del Estado en la solución de ese magnicidio que enterró la justicia colombiana.

Sobre esos hechos, el expresidente del Consejo de Estado, Carlos Betancourt, quien logró salir ileso del Palacio destruido de la justicia, fue enfático en señalar en Caracol Radio, que el entonces presidente de la República, Belisario Betancourt, debió ser objeto de un "golpe de Estado express, que le impidió manejar la situación generada por la toma del M-19”.

Betancourt en tono energico y reflexivo dijo que "los militares le dieron golpe y tomaron el poder, o el presidente tomó las decisiones más equivocadas".

El ex magistrado Betancourt, insistió a instancias de los micrófonos de dicha cadena radial colombiana, que desde ese año ha mantenido la misma opinión, aunque aclaró que no está juzgando a nadie.

Fue contundente en resaltar que han tratado de usar la muerte del Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la época, Alfonso Reyes Echandía, con el qargumento que él dio la orden de retirar la seguridad, lo cual no es cierto."Cualquier medida que se tomara, era entre el presidente de la Corte Suprema y el presidente del Consejo de Estado”, anotó Betancourt e insistió en que los magistrados jamás dieron esa orden.

En el diálogo con el director de 6 AM Hoy Por Hoy, Darío Arizmendi, el jurista Betancourt recordó que hacia las cinco de la tarde del 6 de noviembre de 1985 lo llamó el presidente Belisario Betancur y "le conté lo que estaba oyendo y me dijo que todo estaba bajo control y antes del atardecer ustedes van a estar todos afuera. Me pidió un teléfono, le di el del magistrado Julio Cesar Uribe".

En su relato Betancourt recordó que él figura en una lista de 242 personas rescatadas por el Ejército. "Eso no es cierto", recalcó al señalar que "trece personas salimos por nuestros propios medios del tercer piso a la cafetería y de allí a la Plaza de Bolívar".

Agregó al referirise a su salida del Palacio de Justicia, que "lo único que hizo la Policía cuando salimos a la Plaza de Bolívar fue que fuéramos a la Casa del Florero. Allí no había teléfonos, pero nos dijeron que diéramos los números para avisar a nuestras casas que estábamos bien. Hacia las 2 y media de la madrugada del 7 de noviembre llegué a mi casa, pero no habían avisado".

También recordó el disparo de la tanqueta contra la edificación, en las horas de la madrugada y destacó que fue una de las cosas que los apabulló y recordó que le preguntó a un general sobre el disparo y este le respondió que “fue un acto humanitario”. El oficial le dijo que necesitaban hacer un boquete para que el humo saliera del palacio y la gente no se asfixiara.

Betancourt due contundentre al señalar que había la decisión de no dialogar, "sino de masacrar al M-19, que torpemente se tomó el Palacio de Justicia. Si hubieran ido al frente (donde están el Congreso y detrás la Casa de Nariño-sede del Gobierno), les aseguro que hasta el Papa hubiera intervenido para cesar el fuego”.

También dijo que no tiene sentido la hipótesis según la cual el jefe guerrillero de la toma, Andrés Almarales, diera la orden de matar a quienes estaban allí. "Es una afirmación torpe. Ellos no nos iban a matar sabiendo que luego el Ejercito los masacraría”, añadió.

Treinta años después de los terribles hechos del Palacio de Justicia, el Gobierno de Colombia lleva a cabo un proceso de paz con la guerrilla de las Farc, para insistir en un fin del conflicto por la vía política, como única solución para iniciar la reconciliación nacional, después de más de 50 años de violencia.